Análisis de la crisis de la educación

•5 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

By Amigo de la Dialéctica

Philip Hall Coombs nos sugiere, para abordar la crisis de la educación contemporánea, poner la lente de gran enfoque propia de un análisis de sistemas; mediante ella podemos observar con nitidez los cinco factores que más han incidido sobre la misma.

a) Ascenso de la demanda
Ha existido un inexorable ascenso de la demanda, para una mayor enseñanza, de todas las clases y a todos los niveles, alcanzando a toda la población. La oleada de los que aspiran a estudiar ha inundado a todo el sistema educativo. Los responsables de este sistema han estado tan completamente absorbidos por la imperiosa necesidad de resolver los problemas de orden material y de organización, que han tenido poco tiempo para pensar en otras cosas, tales como la calidad y la eficiencia de la función docente.

b) Escasez de recursos
Los recursos dedicados a la educación se han multiplicado de un modo sin precedentes desde los inicios de la década del cincuenta. Y, a pesar de la provisión de maestros y edificios, equipos y libros de texto, becas y subvenciones escolares, así como el dinero que todo ello requería, han ido muy a la zaga de la creciente demanda educativa.

c) Aumento de los costos
Las limitaciones crecientes de los recursos agravarán más todavía los problemas del sistema de enseñanza a causa de su inevitable tendencia a aumentar su costo por estudiante. Esta tendencia creciente de los costos unitarios se centra principalmente en el hecho de que la enseñanza continúa siendo una industria de trabajo intensivo, cercana todavía a la etapa de artesanía. Esta particularidad se agudiza con cada esfuerzo realizado para mejorar la calidad a través de los medios convencionales.

d) Inadaptación del producto
Los productos del sistema de enseñanza evidentemente no encajan con las necesidades rápidamente cambiantes de los individuos y de la sociedad en evolución. Un resultado de esta situación sin salida es la creciente incapacidad de la economía para absorber el producto humano formado por el sistema educativo, exacerbando de ese modo el problema letal del “educado sin empleo”.

e) Inercia e ineficacia
Preso en estos desesperantes aprietos, el sistema educativo ha respondido principalmente con los métodos “de todos los días”. Pero esto no ha dado resultado. Las viejas disposiciones que anteriormente les prestaban un buen servicio -el sistema de administración, los métodos de enseñanza y programas, el aula encerrada en sí misma, los medios de formación docente y reclutamiento, estas y todas aquellas otras cosas que han caracterizado los procesos tradicionales de la enseñanza- han probado su discordancia con la nueva situación. Lo que parecía “de todos los días” se ha convertido actualmente en “peor que todos los días”, como lo confirman las protestas continuadas contra la “pérdida de calidad”. Este enfoque de “como todos los días” -otro nombre para la inercia inherente de los sistemas docentes- los ha disuadido de la tarea de adaptar sus asuntos internos con la velocidad suficiente para enfrentarse al conjunto de circunstancias en rápido cambio.

Y de ese modo, debido a ese cúmulo de circunstancias, el sistema educativo se encuentra hoy en crisis. La crisis naturalmente, difiere en tiempo, intensidad y forma de un lugar a otro; pero no debe tomarse a la ligera esta crisis y menos aún en los países industrializados.

La arteriosclerosis académica ataca más fácilmente a los viejos sistemas docentes y es más difícil de curar. Las aportaciones económicas a estos sistemas docentes pueden ser más ricas, pero su eficiencia interna puede ser tan incapaz y sus productos tan inadecuados a las necesidades reales como sucede en los países más pobres.

Los jóvenes SÍ leen

•5 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

 

Por Rebeca Yanke, tomado de El Mundo, España

Si los jóvenes leen o no leen, qué leen y qué deberían leer es “la piedra de la locura” de todos aquellos que trabajan para que la literatura se convierta en parte del día a día de la juventud, soñando con que esto continúe en su edad adulta. Este curso pinta bien, porque España comienza a aproximarse a los parámetros de la Unión Europea.

Según los datos que se desprenden del índice de lectura de libros, son precisamente los niños los que más leen: el 83% de los menores entre 10 y 13 años se declara lector. Pero son los que tienen entre 14 y 24 años los más enganchados a la letra. Eso sí, las mujeres más que los hombres.

Mientras, las editoriales especializadas en literatura juvenil insisten en lo de siempre: la importancia de fomentar la lectura en la edad temprana, aunque cada una tiene sus prioridades. Para Ofelia Grande y Michi Strausfeld, directora de la Editorial Siruela y del área infantil y juvenil respectivamente, es fundamental que “los chicos tengan libros para ellos y el mercado no esté orientado de una forma tan sesgada a las chicas cuyos índices de lectura son considerablemente superiores”.

Siruela, por ejemplo, acaba de publicar dos nuevos títulos en su Colección Escolar, una en la sección de Filosofía –El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad– y otra en la de Literatura –Historia de Aladino o la lámpara maravillosa, de Antoine Galland–. Los libros de este catálogo, además, incluyen una invitación a la lectura que sugiere a los profesores cómo vender el libro a los alumnos. “Es importante ofrecer libros de los cinco continentes, para globalizar las mentes e invitar a descubrir nuevos horizontes”, explican desde Siruela.

También en esta editorial se acaba de publicar una novela de Jordi Sierra i Fabra (mítico de la literatura juvenil): La isla del poeta. Mientras, en SM saca novela otro tótem: Care Santos. Esta vez se adentra no sólo en la unión de la literatura y la Música sino que también el argumento es valiente. El título es Bel, amor más allá de la muerte. “De la muerte conviene hablar siempre”, dice la autora. Y añade: “A los niños, a los jóvenes, a los adultos y a los ancianos, pero no de la misma manera, claro”.

Elsa Aguiar, responsable de las decisiones editoriales juveniles del Grupo SM, explica que tratan de “unir las aficiones” de los jóvenes. “La novela va acompañada de un CD con una canción del grupo Mc Fly, I`ll be OK“, añade.

Desde SM también corroboran que “son las chicas adolescentes el sector más lector de la sociedad”. “Son también los mayores consumidores de cine, música, deportes, y los que más navegan por internet, es decir, los jóvenes lectores son los más curiosos, los que tienen más interés por el mundo y por la cultura”.

La conclusión es una buena noticia: “Muy probablemente estos jóvenes lectores no van a dejar de serlo a medida que crezcan, así que podemos suponer que en los próximos años habrá un paulatino crecimiento de la tasa de lectura en España, como viene ocurriendo en los últimos años”.

Lo importante es que se puede decir, con la boca bien grande, que hay que “olvidar el tópico de que los jóvenes no leen”, afirma Elsa Aguiar. “El género estrella para los jóvenes es, sin duda, la novela, la narrativa. Según nuestros estudios las chicas declaran que su género favorito es la novela romántica y la de aventuras. Los chicos se decantan por las aventuras y el terror”.

El tribunal de Estrasburgo determina que la presencia de esos símbolos en los colegios viola la libertad religios

•4 Noviembre 2009 • 1 comentario

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Vaticano/tacha/miope/sentencia/Estrasburgo/crucifijo/aulas/elpepusoc/20091103elpepusoc_8/Tes

La presencia de crucifijos en las aulas constituye “una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones” y “una violación de la libertad religiosa de los alumnos”. Eso ha establecido la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo en una sentencia histórica -es la primera vez que el tribunal se pronuncia sobre la presencia de símbolos religiosos en los colegios-. El Vaticano ha acogido con “estupor” y amargura” la resolución judicial.

El fallo se basa en que el crucifijo puede ser molesto para alumnos de otras religiones y para los ateos. “La Corte no comprende cómo la exposición del crucifijo puede servir al pluralismo educativo, esencial para la conservación de una sociedad democrática”.

El tribunal, por unanimidad de sus siete jueces, da la razón a Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés que pidió en 2002 al instituto público Vittorino da Feltre, de Abano Terme (Padua), donde estudiaban sus dos hijos, que retirara los crucifijos de sus aulas. Tras la respuesta negativa del centro, Lautsi recurrió, sin éxito, a diversas instancias jurídicas italianas y, finalmente, a Estrasburgo.

La idea que inspiró su denuncia es que “el crucifijo tiene detrás muchísimos significados negativos, a partir de la discriminación de las mujeres y los homosexuales”, según señaló Lautsi en 2002. Este martes la mujer ha declarado estar “contentísima” por el fallo.

Después de que el Tribunal Constitucional negara amparo a Lautsi en 2004, el Consejo de Estado rechazó su recurso en febrero de 2006 alegando que el crucifijo tiene “una función simbólica altamente educativa”. Lautsi rechazó esa decisión, que definió como “filosófica y no jurídica”.

La decisión de la Corte de Estrasburgo, que condena al Estado italiano a pagar 5.000 euros a Lautsi por “daños morales”, ha originado una enorme polvareda política. El Gobierno ha expresado su desacuerdo con la decisión y ha anunciado que la recurrirá. La ministra de Educación, Mariastella Gelmini, ha argumentado que “el crucifijo forma parte de la tradición italiana”. Su colega de Exteriores, Fanco Frattini, ha ido más lejos: “Es un golpe mortal a Europa”.

El recurso abre ahora dos vías. Si la Corte acepta el recurso, el caso será revisado por la Gran Cámara, el órgano superior del tribunal. Si no fuera admitido, la sentencia será ejecutiva en tres meses, y el Comité de Ministros del Consejo de Europa deberá, en seis meses más, decidir qué acciones debe tomar el Gobierno italiano para no incurrir en nuevas violaciones ligadas a la presencia de los crucifijos en las escuelas públicas.

El más airado entre la mayoría conservadora ha sido quizá el ministro de Agricultura, Luca Zaia, miembro de la Liga Norte, ultracatólica y antieuropeísta, que ha indicado: “La Corte ha decidido que los crucifijos ofenden la sensibilidad de los no cristianos. Quien ofende los sentimientos de los pueblos europeos nacidos del cristianismo es sin duda la Corte. ¡Que se avergüencen!”.

El Vaticano ha mostrado su fastidio. Según su portavoz, Federico Lombardi, la Santa Sede ha recibido con “estupor” y “amargura” la decisión del tribunal. “Es equivocado y miope querer excluir a la religión de la realidad educativa”, ha afirmado. Y ha criticado que la Corte europea haya intervenido en una materia “tan profundamente ligada a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano”. “No es por este camino”, ha concluido, “como se ayuda a amar y compartir la idea de Europa”. Además, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) se ha aferrado al “reconocimiento de los principios del catolicismo como ‘parte del patrimonio histórico italiano’, recogido en el Concordato de 1984″.

La oposición del Partido Democrático ha llamado al Gobierno a acatar la sentencia y a “promover la convivencia cívica entre las múltiples culturas y religiones” de la población. “La Corte ha pedido sólo respeto a la libertad religiosa y no creo que eso esté en contra de nuestra Constitución”, ha indicado la diputada Vittoria Franco.

La Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas de Italia (UAAR), que fueron quienes apoyaron a Lautsi durante su largo recorrido judicial, ha calificado la sentencia como “una victoria para la laicidad”.

A clase hasta los 18, quieras o no

•4 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

visto en El País

Varios países han aumentado la escolarización obligatoria para luchar contra el abandono escolar – Para muchos, obligar a estudiar a alumnos casi adultos es ineficaz, inviable y contraproducente – Para otros, mejora su perspectiva labora.

La cohesión social, la igualdad de oportunidades y la justicia han sido los motores clásicos para intentar que cada persona, cada joven estudie lo máximo posible. A este argumento se le fue uniendo otro que apela más a la rentabilidad colectiva: el crecimiento económico en la sociedad del conocimiento requiere una población cada vez más formada. La mezcla de ambos es una obsesión en los países desarrollados, que buscan fórmulas para erradicar o, al menos, mitigar el principal obstáculo: el número de chavales que dejan de estudiar tras la escolarización obligatoria -muchos ni siquiera consiguen obtener el título más básico-. Si les ocurre a países como Reino Unido o Francia (con un 13% de abandonos) mucho más a España (con más del 30%).

Mejorar la calidad de la enseñanza con más medios, ofrecer otras vías de escolarización y de reenganche para los que abandonaron e, incluso, pagar a los más pobres, con mayor riesgo de exclusión, para que sigan estudiando son algunas de las estrategias posibles. Pero hay una que cíclicamente se coloca sobre la mesa, que consiste en obligarles a que estén más tiempo en el sistema, es decir, aumentar la edad de escolarización obligatoria, que en España está en los 16 años.

Esta idea es para algunos una auténtica locura por inviable, ineficaz y contraproducente. Obligar a permanecer en las aulas a jóvenes de 16 y 17 años que no quieren estar en ellas provocaría graves problemas en las aulas y ni siquiera sería beneficioso para ellos, opinan expertos como el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid Julio Carabaña. Para otros, como el profesor de la Universidad de Barcelona Francesc Raventós, aunque causase “problemas menores”, también puede ayudar a “resolver problemas mayores”, como esa alarmante cifra de abandono escolar. Y recuerda que ese aumento hasta los 18 años ya se ha llevado a cabo en países como Alemania, Bélgica u Holanda. También en un buen número de Estados de EE UU, Hungría Polonia e Israel. Otros países, como Portugal o Reino Unido, planean hacerlo.

En España, el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, volvió a abrir la espita del debate la semana pasada, al sugerir la posibilidad de aumentar de los 16 a los 18 años la edad de escolarización obligatoria. Fuera una propuesta, un deseo o una llamada a la reflexión -como apuntó la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia- sus palabras plantean una vez más si realmente debemos obligar a los chicos a seguir en la escuela aunque no quieran.

El profesor de la Universidad de Toronto Philip Oreopoulos se plantea esa duda en un reciente estudio. Tras analizar las subidas de la edad de escolarización obligatoria que han hecho muchos Estados de EE UU (en 28 de ellos, la edad mínima está en 17 o 18 años), se responde a sí mismo, como Raventós: “Da más beneficios que problemas”, sobre todo si “va acompañada por esfuerzos para hacer que esos años extra sean más productivos y aceptables para aquellos que realmente no quieren estar en la escuela”, dice por correo electrónico. Oreopoulos calculó en su trabajo que un año más de escolarización obligatoria aumenta de media un 10% la riqueza que obtendrá una persona a lo largo de su vida, que las tasas de abandono escolar caerán un 1,4% y las de matriculación en la escolarización posobligatoria subirán un 1,5%.

Pero no todo en la vida es estadística y, ésta, además, es muy discutible, según Julio Carabaña. Los datos son tan interpretables que las predicciones se convierten en muy débiles, asegura. Además, como admite el propio Oreopoulos, el hecho de que chavales que no quieren permanecer estén más tiempo en la escuela no significa que vayan a aprender algo. “Se puede escolarizar obligatoriamente a los niños, pero no a los adultos. Si fuera posible, sería contraproducente: los forzados complicarían la vida en las escuelas. Y aun cuando no fuera contraproducente, sería estéril: los forzados no ganarían nada, y mucho menos la economía”, dice Carabaña. Sin embargo, Oreopoulos sostiene que hay una parte de alumnos que abandonan, no tanto porque estén hartos de la escuela, sino porque se dejan arrastrar por su entorno y por lo que llama una visión miope, es decir, que las ventajas laborales de la educación quedan tan lejos en el tiempo que no se ven. A estos jóvenes sí les beneficiaría más tiempo de escolarización, asegura.

Pero, por beneficioso que pueda ser, la cuestión sigue tocando temas muy delicados de libertad individual. “¿Hasta qué punto tiene la sociedad derecho a obligar a una persona a permanecer escolarizada hasta los 18 años? Por muy importante que sea el conocimiento y por muy beneficiosa que pueda (y digo pueda) resultar la educación, no debemos olvidar que estamos hablando de una forma de institucionalización, de internamiento forzoso a tiempo parcial”, dice el catedrático de la Universidad de Salamanca Mariano Fernández Enguita.

Aún echando en falta más detalles sobre la idea que lanzó Gabilondo, padres y sindicatos como FETE-UGT y CC OO ven bien la posibilidad de subir la edad obligatoria, aunque otros más pequeños como Anpe y Csif, no. Algunos empresarios de la enseñanza privada, como CECE, lo ven con buenos ojos, pero tampoco todos; la católica FERE, principal representante de la educación concertada en España, dijo que no le parece adecuado, aunque esté dispuesta a hablarlo en el marco del pacto educativo, como lo planteó Gabilondo. E incluso el PP dijo que no se opone de primeras, aunque no le parece prioritario.

“La idea puede sonar bien a quienes temen el coste político del paro y no hay nada sorprendente en el contento de las asociaciones de padres, los sindicatos de profesores y la enseñanza privada”, dice Fernández Enguita. “Sobre el papel es la bomba: calculando a ojo podría ser un cuarto de millón de parados menos, hasta 300.000 alumnos nuevos y, en consecuencia, más de 30.000 nuevas plazas de profesores, además de la gratuidad para la enseñanza privada en el tramo”.

Lo que sí dijo el ministro es que no se podría hacer de un día para otro y que el sistema educativo tendría que ser mucho más flexible de lo que es ahora, dando a los alumnos diferentes opciones de estudio y escolarización, algo en lo que coincide el trabajo de Oreopoulos. El profesor de Toronto pone el ejemplo de la provincia de Ontario (Canadá), donde el aumento de la escolarización hasta los 18 se acompañó de un aumento de los programas de FP y de oportunidades de aprobar créditos como aprendices en trabajos o tomando cursos en la universidad. Precisamente, el tiempo parcial es lo que imponen, como mínimo, entre los 16 y los 18 en Alemania, Bélgica y Polonia. En EE UU, la mayoría de los Estados que han subido la edad obligatoria contemplan la posibilidad de eximir a los jóvenes de 16 y 17 años que cuenten con el permiso familiar para dejar los estudios.

Raventós dice que España “no se puede permitir el lujo” de tener un 31% de abandono escolar temprano. El profesor dirigió en 2005 junto a Joaquim Prats un estudio sobre los sistemas educativos europeos y admite que algunos países de los que han aumentado la obligatoriedad hasta los 18, como Alemania u Holanda, tienen en sus sistemas educativos serios problemas de equidad (los alumnos se separan muy jóvenes en caminos estancos que les llevan a la FP o a la universidad), pero asegura que la forma en que esos países abordan sus problemas “les suele dar mejores resultados”. También recuerda el gran retraso educativo que se produjo en España por el franquismo. Cuando se empezó a hablar en serio de obligatoriedad hasta los 18 años en Europa, a finales de los ochenta, España todavía tenía el tope en los 14 y poco después, en los noventa, fue cuando se aumentó a los 16. “Pero en la medida que vamos rezagados, debemos hacer unos esfuerzos extra, y no los estamos haciendo”, dice. Y remata que, por supuesto, elevar la escolarización obligatoria, aparte de más recursos económicos y humanos, requeriría garantizar la autonomía de los centros, buenos profesores y buenos directores.

Los Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza (STES) también se refieren a ese retraso, pero al contrario que Raventós, sostienen que el sistema aún no se ha llegado a recuperar del todo del aumento de escolarización hasta los 16, por lo que sugiere hacer las cosas al revés, es decir, mejorar primero lo que ya hay, reduciendo ese gran fracaso escolar, y empezar a hablar de aumentar la edad obligatoria. No sería lo mismo obligar a seguir dos años a un 31% de chavales que potencialmente preferirían estar en otro lado, que a un 15%, que es la media de abandono en la UE. Así, la medida más ajustada del efecto que podría tener la iniciativa en España la dará Portugal (con un 36% de abandono) que quiere elevar la obligatoriedad a los 18 en 2012.

“Si lo que quieren es rellenar las estadísticas, que las llenen”, insiste Carabaña. Duda de las bondades de los programas de aprendices que existen en Alemania para esos alumnos a tiempo parcial y recalca: “De lo que se trata es de convencer a la gente, no de obligarles”. La escolarización ha ido aumentando conforme ha crecido la demanda de educación, dice, y es ahí donde hay que actuar.

A Fernández Enguita una subida de la escolarización obligatoria le parecería “una fuga hacia delante” y desde luego no cree que el problema del fracaso se vaya a arreglar con más de lo mismo, sino con esas nuevas y variadas formas de escolarización, de “combinación de estudio y trabajo y de retorno ulterior y voluntario al sistema educativo”, eso sí, no obligatorias, además de una revisión de lo que se hace en las clases. “Lo que hay que hacer, primero, es averiguar qué es lo que expulsa a los jóvenes de las aulas, hasta qué punto se ha divorciado el conocimiento escolar de las necesidades y oportunidades sociales”, dice. No hay que olvidar que España es uno de los países en los que menos diferencia salarial supone tener un título superior, y que las distancias son enanas entre los que sólo terminaron la ESO y los que se sacaron la FP de grado medio, aunque las diferencias de paro sí son importantes y las salariales estén aumentando debido a la crisis económica.

En cualquier caso, algunas de esas medidas de las que habla Enguita, mal o bien, se están intentando -en 2008 se firmó un acuerdo entre Gobierno y autonomías contra el fracaso escolar-. Así que la cuestión sería, si merece la pena y si es lícito añadir el empujón coercitivo. El responsable del Informe Pisa de la OCDE, Andreas Schleicher, no se decanta, pero le quita importancia: “Ya hay fuertes incentivos económicos para que la gente permanezca en la escuela y grandes desventajas laborales para los que no tienen ninguna formación. Elevar la edad de escolarización obligatoria puede ser una manera de mejorar los resultados, pero motivar a los jóvenes para seguir en la escuela y ofrecer una instrucción de gran calidad es, por lo menos, igual de importante”.

 

La tecnología dejó obsoleta las actuales tareas escolares

•3 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

La tecnología dejó obsoleta las actuales tareas escolares

visto en Educación y Pedablogia para el siglo XXI
Hace algunos días en el Diario La Tercera apareció publicada una interesante entrevista a Frances Pedró, Jefe del proyecto Aprendices del Nuevo Milenio de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Estas son sus interesantes respuestas:

- ¿En qué se diferencian los Aprendices del Nuevo Milenio de otros alumnos?

Son personas que han tenido a la tecnología como parte de su entorno y la consideran parte de su vida cotidiana. Ese nivel de vinculación tiene un efecto sobre la manera en que aprenden y se relacionan, incluso, en si su apego a la escuela escuela aumenta o disminuye. En la escuela, la tecnología no se aplica o se hace de manera muy formal. En los países de la Ocde apenas es una hora a la semana. Eso contrasta con la práctica habitual de los jóvenes que si no están en la escuela, están conectados. No tienen que hacer un esfuerzo, siempre llevan su celular y en casa prenden el computador como encienden la luz.

Estudios de la Ocde demuestran que el uso de computador en la escuela no influye en el rendimiento.- ¿Cómo se explica?

Como el uso de computadores en la escuela es bajo, no influye en el rendimiento de Pisa en Ciencias. Pero en casa, si descontamos el efecto del background económico y cultural, los alumnos de mejor situación usan la tecnología en un sentido positivo y los de peor background, usan el computador sin aprovechar el potencial de aprendizaje, por lo que la influencia puede ser negativa. Ahí el papel de la escuela es fundamental.

- La escuela y los adultos, ¿cumplen su rol?

Los profesores dicen que no saben de tecnología. Eso no es excusa, porque son los únicos que pueden acompañar a los jóvenes en su formación. Lo mismo para las familias. Que no sepan jugar videojuegos no les exime de la responsabilidad de preguntar a los niños sobre lo que están jugando. Ésa es su función educativa. No es sólo tecnología, sino los valores, actitudes y competencias para desenvolverse en sociedad usando la tecnología.
Uno de los grandes conflictos con el uso de tecnología en la escuela es el plagio.
Es normal que un joven piense: ‘¿por qué tengo que volver a escribir algo que ya está escrito?’ Por eso copian y pegan. Nuestros procesos de evaluación tienen que ser revisados. Por ejemplo, una tarea típica es buscar las causas de la Revolución Francesa. Ante esto, el joven pone en Google “Revolución Francesa, causas” y copia. No es su culpa. La escuela es la que debe cambiar, no poner énfasis en el producto sino, por ejemplo, que encuentren 10 fuentes sobre la revolución francesa y ver cuáles son los puntos discordantes entre ellas. Cuando pones tareas más complejas, de interpretación y reflexión, no tiene lugar el copiar y pegar.

- ¿Cree que las actuales tareas están obsoletas?

La tecnología las dejó obsoletas. Las tareas actuales son de la revolución industrial y deben ser acordes a la sociedad del conocimiento. Los perfiles de competencias que hoy se exigen en los mercados laborales se basan en capacidades y actividades no rutinarias relacionadas con la gestión del conocimiento, como su búsqueda, creación y difusión.

Como puede apreciarse, estas interesantes ideas debieran generar un útil debate entre todos nosotros.

prof. Benedicto González Vargas

Esta entrada fue publicada el a las Lunes 2 de Noviembre de 2009 y está archivada bajo las categorías Educación, Nuevas Tecnologías en Educación, Opiniones sobre Educación de Personajes Destacados..

Crear cómics

•2 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

By jmdrs on cómic

comicAntonio Troya Pernia desde Málaga, nos remite un trabajo muy completo de cómo aprender a realizar cómic y trabajar los textos cómo una herramienta para la animación a la lectura y la expresión escrita, diseñado para trabajar a partir del 2º Ciclo de Primaria. Incluye la evaluación de la actividad. También nos ha enviado unas presentación realizada por  María Antuña Rozada que puede completar la unidad didáctica del comic.

También hemos incluido un enlace a “Genmagic.net” (portal de creación e investigación multimédia educativa) donde cuentas con una página para crear comic online e imprimir. Las carácterísticas de esta página son:

  1. Posibilidad de cambiar de escenarios (hasta 40 distintos) y aplicar zoom para utilizar los diferentes tipos de plano.
  2. Insertar objetos y personajes variados (más de 100) , pudiendo cambiar el tamaño, girar y voltear.
  3. Insertar todo tipo de “bocadillos” del cómic.

¿Qué usos le podemos dar en clase?:

  1. Crear cómics de “bocadillos vacíos”, imprimirlos y que el alumno/ lo complete en clase.
  2. Crear guiones en clase y posteriormente crear e imprimir el cómic online.
  3. A partir de un texto, diálogo, teatro crear un cómic.
  4. A partir de una idea concreta crear un comíc. Esta opción es muy interesante si lo realizamos a partir de temas sobre valores, días especiales (día de la paz, contra la violencia de género,…).
  5. Ilustrar tu propia vida en cómic.

DESCARGAS:

 

Comic Maria06

Proyecto Herramientas para la participación Adolescente

•1 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Proyecto Herramientas para la participación adolescente

En el 2003 UNICEF comenzó a trabajar en la promoción de la participación adolescente en Uruguay con el proyecto Promoción de una cultura de derechos en el sistema educativo 2003-2004, realizado en convenio con ANEP. Este proyecto permitió identificar algunas claves para pensar en producir un nuevo material, al comprobar que los adultos manifestaban no contar con herramientas para facilitar la participación adolescente.

 

Surgió entonces la idea de crear un material que brinde a los adultos que trabajan con adolescentes las herramientas necesarias para que puedan promover procesos de participación.

 

Desde la perspectiva de la participación, las herramientas abordan cinco áreas diferentes. Se elaboró un kit que contiene cinco guías impresas para el uso de los facilitadores y cinco cortometrajes (DVD o VHS) pensados especialmente para público adolescente.

 

Las guías brindan información y estrategias de trabajo para desarrollar con profundidad cada temática:

 

  • Adolescencia y participación – el derecho a la participación, la construcción positiva del concepto de adolescencia y la relación entre adultos y adolescentes.
  • Educación y participación adolescente – opinar y ser tenido en cuenta en el ámbito educativo. Esto implica que docentes y alumnos establezcan un vínculo basado en el respeto y escucha, como actores que conviven en un espacio de mutuo aprendizaje.
  • Salud y participación adolescente – desarrollar habilidades para la vida para poder decidir con conocimiento y conciencia. Para ello cabe abordar la información en temas de salud, el acceso a servicios apropiados para adolescentes y la desmitificación de temas considerados ‘tabúes’.
  • Justicia y participación adolescente – el mundo de la justicia en su más amplio espectro en relación con la adolescencia. Qué es la responsabilidad penal juvenil, el relacionamiento de los adolescentes con las autoridades (policiales y judiciales) y el imaginario social que difunden los medios de comunicación.
  • Cultura y participación adolescente – las vías de expresión de los adolescentes son universales, establecen sus propios códigos y lenguajes.

Los cortometrajes, realizados por jóvenes directores uruguayos, sirven para captar la atención de los adolescentes y conseguir involucrarlos en las actividades y discusiones sobre el tema que propone el facilitador. Buscan fomentar el aprendizaje del adolescente y la expresión de su opinión sobre temas que le conciernen. Cada película plantea una situación de la vida cotidiana con la que cualquier adolescente se puede identificar o reconocer. El estilo de los guiones permite desdramatizar aspectos que frecuentemente son concebidos como problemas y se evitan los juicios de valor que induzcan a resoluciones únicas. El fin de las películas es promover la discusión y el debate. Los 5 cortos que se produjeron son:

 

  • El ropero – Adolescencia y participación
  • El magma – Educación y participación adolescente
  • Deben ser los nervios – Salud y participación adolescente
  • Feliz domingo – Justicia y participación adolescente
  • No sé bien – Cultura y participación adolescente

Costo

Gratuito – disponible en línea

Idiomas

Español

Contacto

<!–

Gladys Hauck

–>

Gladys Hauck
Centro de Documentación
UNICEF TACRO
Tel: (+507) 301 7433

<!–

–>

Fuente

Información enviada a La Iniciativa de Comunicación por UNICEF TACRO.

Cuentos ilustrados por niños

•29 Octubre 2009 • Dejar un comentario

By MCarmen on fichas de cuentos

 

Este recurso ofrece un conjunto de cuentos infantiles llenos de sucesos imaginarios, acompañados de ilustraciones realizadas por niños y de voces y músicas acordes con las edades de los destinatarios. Además, te propone una larga serie de actividades interactivas y diversas fichas de plástica. Otras actividades abren los cuentos al ejercicio, al juego y al aprendizaje.

Visita los Cuentos y Leyendas Ilustrados por NiñosEste enlace se abrirá en una ventana emergente.

cuentosilustrados1

Accede a los Cuentos orientados a los 6-8 añosEste enlace se abrirá en una ventana emergente.

cuentosilustrados

Accede a los Cuentos orientados a los 9-11 añosEste enlace se abrirá en una ventana emergente.

«Autismo, Asperger. Programa de Integración Gestáltico»

•29 Octubre 2009 • Dejar un comentario

El profesor Manuel Ojea presentó su libro «Autismo, Asperger. Programa de Integración Gestáltico»

Autor:
Jesús Manuel García

El catedrático de orientación Educativa de la Universidad de Vigo, Manuel Ojea Rúa, presentó en Tanco el libro A utismo, Asperger. Programa de integración gestáltico . Esta obra va más allá de las teorías sobre la forma que los niños autistas tienen para codificar la información que reciben. «Fai catro anos prantexeime que estas teorías poderían ter aplicación práctica para traballar xusto o proceso de codificación dos alumnos con autismo», dice Ojea. Y de ahí este libro, novedad internacional, dice, en el que traduce a la práctica las teorías científicas sobre percepción.

«Si se entende que os nenos autistas dacordo con estas teorías reciben os estímulos de maneira parcial e non total, o libro propón estímulos, descomponos en partes para chegar progresivamente ao estímulo global e facilitar un desenvolvemento da súa aprendizaxe, tendo en conta o seu nivel específico de procesamento». Dice el profesor que ese nivel que tienen de procesar la información no es igual que el nuestro. El libro tiene 173 actividades para alumnos de 5 a 12 años. Consisten en seguimiento de la mirada, habituación y deshabituación, cierre gestáltico, pertenencia-seriación, categorización, simbolización, percepción-inferencia e integración gestáltica. Gestalt es la escuela alemana que defendía que las imágenes se perciben en su totalidad, no como suma de sus partes.

Ejemplos

Ojea pone un ejemplo: «A un neno autista poñémoslle diante unha mazá á que lle falta un anaco. Nós vemos unha mazá co anaco que lle falta e decimos que é unha mazá. O neno autista basearía a súa atención no cacho que falta e logo progresivamente iría admitindo o concepto de mazá». Ante una escalera con peldaños de colores, señala Ojea Rúa «o primeiro que diríamos é que é unha escaleira; logo analizaríamos se os peldaños son de distintas cores. O neno autista centraría a súa atención nun peldaño e nunha cor. Logo vería outro peldaño e outra cor. Se seguimos ese proceso de aprendizaxe, acabaríamos conceptualizando o concepto de escaleira, pero non antes».

El autor del libro dice que interpretamos las cosas por el significado que de ellas tenemos dentro, «pero estes nenos teñen unha ruptura interna no nivel de significados e interpretan as partes, son moi literais e detéñense nos detalles. E se non temos en conta esto, o noso proceso de aprendizaxe vai fracasar».

El libro presenta un estímulo global, lo descompone y vuelve a componerlo esperando mejorar los síntomas del diagnóstico autista. «Ata agora hai programas para desenvolver a comunicación pero non para ir xusto ao diagnóstico e mellorar os criterios dos índices autistas», manifiesta el catedrático.

Contenidos educativos digitales

•29 Octubre 2009 • Dejar un comentario

Excelente web con múltiples contenidos para trabajar online:

Contenidos educativos digitales