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Distrofia muscular de Duchenne y Becquer

Os adjunto una serie de guías sobre la DISTROFIA MUSCULAR DE DUCHENNE Y BECQUER

Cómo-hablar-con-sus-hijos-sobre-DMD

Di-no-al-acoso-escolar-en-Duchenne-y-Becker

Guía-escolar.Distrofia-Muscular-de-Duchenne-y-Becker

Guía-para-familias-Diagnóstico-y-manejo-DMD

Guía-Recursos-Discapacidad

Nutrición-en-Duchenne2

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Competencias

Os dejo un enlace a un artículo de GREGORIO LURI con el que estoy totalmente de acuerdo:

El laberinto de las competencias

Hay por esos mundos de Dios multitud de pedagogos convencidos de que saben, exactamente, cuáles son las competencias imprescindibles que un niño que hoy entra en la escuela, necesitará dominar para desenvolverse con éxito ante problemas del futuro que hay somos incapaces de imaginar.
Me llama poderosamente la atención la confianza de estos pedagogos en sus dotes prospectivas.  Si esta confianza está bien fundada, están en deuda con la escuela del pasado que los ha formado de manera tan competente. Si no está bien fundada, su comportamiento es de una frivolidad inquietante, dado que hablan con un tremendo desparpajo de la “obsolescencia del capital humano”. La obsolescencia, para entendernos, sería la depreciación de los conocimientos, habilidades, actitudes, ideas, visiones y puntos de vista adquiridos. O, dicho de otra forma, sería el grado en que los profesionales pierden los conocimientos y habilidades necesarios para desenvolverse de manera efectiva en su situación laboral actual o futura.
De nuevo nos enfrentamos a un dilema:
1. ¿Si la obsolescencia es cierta, afecta a todos los conocimientos por igual? ¿No hay nada en la herencia del pasado capaz de mantener vigente su valor?
2. ¿Cómo sabemos que las competencias que los pedagogos consideran necesarias para el futuro no serán corroídas por esa misma obsolescencia?
He intentado leer con la mayor paciencia y objetividad diferentes propuestas sobre las competencias que se consideran necesarias para el futuro y finalmente he llegado a las siguientes conclusiones:
1) Las listas de competencias no están elaboradas por viajeros del tiempo que nos visitan desde el futuro para tenernos al día de cómo van por allí las cosas, sino por supuestos especialistas del presente que, para más INRI, no acaban de ponerse de acuerdo.
2) Cuando un grupo de especialistas dice qué competencias serán importantes, elabora una lista tan grande que resulta impracticable, así que se ven forzados a ordenarlas en categorías o grupos, pero esos grupos dudo que puedan considerarse competencies, porque su apariencia es más bien la de objetivos generales.
3) Si se ordenan las competencias de acuerdo con su importancia y su dificultad de implementación, observamos inmediatamente que cuanto más importante se considere una de ellas, más compleja y problemática resulta su adquisición. Pongamos tres ejemplos: (a) todo sería mucho más fácil si consiguiéramos dominar la transferencia de conocimientos de un campo a otro, el problema es que no sabemos cómo conseguirlo y la transferencia continua siendo uno de los puntos negros de la pedagogía; (b) la metacognición es universalmente alabada por psicólogos y pedagogos… pero uno ha aprendido a sospechar de lo que es universalmente alabado, porque acostumbra a serlo debido a su rareza; (c) si se quiere proporcionar a alguien competencias reales habrá que enfrentarlo a situaciones reales en las que esas competencias se muestren indispensables, pero la escuela se encuentra fatalmente separada de la vida adulta de sus alumnos y de las experiencias reales asociadas a esa vida.
4) En las propuestas elaboradas en los Estados Unidos encuentro, de forma reiterada, la convicción de que es imprescindible proporcionar a los jóvenes una sólida base de conocimientos y habilidades que faciliten su aprendizaje en el  futuro, lo cual significaría que hay un fundamento sólido en los conocimientos heredados que no está sometido a la obsolescencia (pongamos por caso: el teorema de Pitágoras). ¿Cómo podrá ser posible el aprendizaje permanente sin una base de conocimientos sólida?
5) Casi todas las competencias que se consideran claves para el siglo XXI -dejemos de lado las llamadas competencias digitales- fueron claves también en Mesopotamia (creatividad, resolución de problemas, trabajo en equipo, comunicación, etc.).
6) Algunas competencias me parece que no son exactamente competencias, sino rasgos de la personalidad (creatividad, liderazgo, agilidad, adaptabilidad, etc.) que siempre fueron importantes y nunca hemos sabido enseñar.
7) Sin ser competencias completamente nuevas, sí son sumamente relevantes las que tienen que ver con la capacidad para adquirir y utilizar información relevante en un mundo hipersaturado de información irrelevante (cuando no directamente falsa o tendenciosa). Nunca ha sido más importante que ahora evaluar con rigor la calidad y confiabilidad de las fuentes.
8) Entre las competencias imprescindibles no suele aparecer la que, a mi parecer, es la más imprescindible de todas: la capacidad atencional.

Classroom nuevo sistema de calificaciones

Google Classroom implementa un nuevo sistema de calificaciones

Google sigue mejorando su dinámica implementando funciones que se adaptan al flujo de trabajo de los docentes.

Una de las nuevas característica que Google está probando en su herramienta educativa, es un sistema de calificaciones que facilitará a los educadores dar seguimiento de las notas de sus alumnos.

Google Classroom

Por el momento, esta dinámica está en beta, y propone disponer una sección con todas las funciones necesarias para llevar un registro de calificaciones, siguiendo diferentes criterios.

Por ejemplo, en esta página de calificaciones los docentes podrán ingresar las notas de las asignaciones que van enviando los estudiantes, con unos simples clics. Además, tendrán diferentes filtros y estadísticas que les permitirá observar las calificaciones promedio de cada uno de los alumnos, o las que pertenecen a  tareas específicas,  y hasta obtener una visión general del promedio de la clase.

Otro aspecto que se ha tenido en cuenta, es que los docentes podrán decidir el sistema de calificación que desean establecer, según el tipo de actividad asignada o dinámica que desean implementar. Y, si consideran apropiado, pueden compartir las calificaciones con los estudiantes, para que puedan evaluar sus notas, y tomar medidas para mejorar el rendimiento.

Los educadores que utilicen Google Classroom y deseen probar esta nueva dinámica de calificaciones, pueden postular para probar la beta, completando el formulario que encontrarán en este enlace.

Hiperniños

“Me apeo del ‘hiperchurumbelismo’”

Eva Millet, autora de ‘Hiperniños’, pide a los padres “que se relajen” y subraya que la educación “no es un maratón”

Una madre carga con la mochila de su hijo camino de la escuela.
Una madre carga con la mochila de su hijo camino de la escuela. CARLES RIBAS

Tengo sensación de cierto alivio. La experta me dice que con tres hijos y un oficio como el de periodismo difícilmente tengo tiempo de criar hijos perfectos o hiperniños. A la más pequeña le acabo de dar de merendar cruasán de chocolate y un helado, a la mayor le he dejado ver cuatro capítulos seguidos de una serie americana, y su padre pierde muchas horas de su vida llevando al mediano al fútbol en la otra punta de la ciudad. Todo eso me lo callo delante de la experta.

¿Qué es un hiperniño? Contesta Eva Millet, autora de Hiperniños (Plataforma Actual): “Es el producto de una crianza intensiva, de una absoluta dedicación de los padres al niño, pero una dedicación más enfocada a ver el hijo como un producto. Tienen de antemano un plan establecido para ese niño incluso antes de nacer. Es un modelo norteamericano. Este niño es el absoluto rey de la casa, el Luis XIV. Es el modelo altar, se le rinde culto, se le da todo, se le consulta todo pero, por otro lado, tiene una presión brutal para triunfar. Son niños hiperprotegidos, que gestionan mal la frustración, que se muestran muy poco autónomos. Es un fenómeno del primer mundo”.

¿Cuáles son los síntomas? “Cuando es incapaz de hacer algo que le tocaría hacer sin ayuda del adulto. El ejemplo son los deberes. Cada vez hay más niños que no saben hacer los deberes sin sus padres, y cada vez más padres que los hacen para subirles la nota. Otra característica son los miedos, y uno cada vez más común es el miedo a equivocarse, el miedo a fallar. También la ansiedad y el estrés, que son estados de los adultos, que cada vez se detectan más incluso en niños. Se ve un poco la crianza de los hijos como un campo de entrenamiento, porque cada vez hay que llevarlos a más sitios, son infancias muy estresadas”.

El último informe del Estudio del Plan Nacional sobre Drogas en España, detalla Millet, ha detectado que uno de cada seis adolescentes calmó sus tensiones ante un examen o una ruptura tomando ansiolíticos. Los tranquilizantes por primera vez superan al alcohol y al tabaco como droga de inicio.

Millet explica que los hiperpadres han entrado en la escuela y los colegios están apabullados. Padres que se meten en el AMPA para cambiar el menú, padres que montan grupos de WhatsApp para criticar al profesor… “Me cuentan profesores que encuentran niños que escuchan la palabra NO por primera vez en la escuela, que llegan con muy pocos límites, que no duermen, que se caen en el patio y se quedan inmóviles a la espera de que alguien los levante…”.

Pregunto a Clara Blanchar, compañera de EL PAÍS, impulsora (como yo) del blog De Mamas and de Papas y también madre: “La mera descripción del hiperniño estresa y angustia. Claro que queremos lo mejor para nuestros churumbeles, pero precisamente porque mis hijas (primer mundo, clase media) tienen de todo y fácilmente, considero importante poner en valor la capacidad de espabilarse y ser autónomas. Consultarles y tenerlas en cuenta, vale. Pero elegir… a veces sí; y otras, te comes la verdura porque es lo que hay. Y recordarles que son unas privilegiadas; que comparadas con otras realidades, esto es Disneylandia. Hace tiempo que me he apeado de esta infinita competición por ‘lo más’. Me cuesta, porque la presión (mía y ajena) es intensa y el sentimiento de culpabilidad por no hacer más acecha, pero intento relajarme, consciente de que juego en otra liga (en la que también hay buenas escuelas, extraescolares y campamentos). Y buscar espacios para que hagan lo que más mola de ser niño: jugar y jugar y jugar, si puede ser al aire libre y con primos y amigos, mejor”. Blanchar piensa en su amiga Mariluz: “Es la reina del mambo de apearse del hiperchurumbelismo. Ha pasado hasta del inglés (¡les ha borrao!) y el curso pasado, al ver el ritmo y el nivel de fiestas de cumple que llevaba su clase solo tres meses después de comenzar el curso, decidió bajarse del tren y llevarse a cuatro amigas a dormir a casa. Yo hace años que lo hago y triunfo”.

Cuesta creer que la generación que Millet llama del niño mueble sea ahora la que produzca hijos altar. No entiendo que aquellos niños que no tuvieron fiestas de cumpleaños en room escapes ni vacaciones de verano para ver tortugas en Costa Rica ahora se maten por buscar los campamentos más especializados o elijan la guardería que enseña mandarín. Por el camino, y eso es cierto, los padres y las madres han perdido autoridad. “Yo veo que es un fenómeno cada vez más extendido. La media de hijos es 1,3 por pareja, los tenemos más tarde y hemos pensado cómo van a ser, además las madres contamos con experiencia laboral. Una cosa de la hiperpaternidad es que el hijo se gestiona y tú importas herramientas del trabajo para educar; tenemos más recursos y además existe la competencia entre familias. Hay un terror a que tu hijo se crea que va detrás porque este modelo está basado en la precocidad. Al final ejercer de padre o de madre es un maratón. Un fenómeno muy curioso es hablar en plural: “hemos aprobado, hemos suspendido, nos hemos enamorado…”, explica Millet, que muestra una imagen que se repite: el niño que baja del bus y entrega a su madre/padre la mochila para que la cargue o el que persigue a su hijo bocadillo en mano por el parque para que lo mordisquee.

El alivio se transforma progresivamente en agobio conforme avanza la conversación. ¿Tan mal lo estamos haciendo? “Hay miedo a poner límites porque seremos unos fachas. Afecto y límites son los pilares de la educación. Lo que tenemos que hacer es relajarnos. Nos hemos complicado la vida de forma innecesaria. Hay que pensar que la educación es a largo plazo y que tú no eres enteramente responsable de lo que le va a pasar a tu hijo. Abogo por confiar en nosotros, pero también en los hijos”.

Fin de la conversación. Dos mensajes me quedan claros: no pienso llevarle la mochila a mis hijos nunca más y voy a poner límites. Aunque hoy vuelvo a equivocarme. La merienda vuelve a ser chocolate.

Ahora Hablamos Nosotras

Ahora Hablamos Nosotras #Haciael25N propone el sábado 17 de noviembre de 2018, de 16.30h a 19.30h un salpicón de teatro #contralasviolenciasmachistas y por #buenostratos en el espacio público de la Plaza del Cascorro y en el centro comunitario Espacio de Encuentro Feminista de calle Ribera de Curtidores, 2. Esta línea del Ciclo de actividades culturales […]

a través de Ahora Hablamos Nosotras #Haciael25N — Orbita Diversa

BULLYING Proyecto DeCine

Ficha didáctica: Valiño Ces, A., “Bullying” Sinopsis: Jordi es un adolescente de 15 años que ha perdido recientemente a su padre y que, junto con su madre, decide cambiar de ciudad para iniciar una nueva vida. Al principio todo parece ir bien, pero el destino le reserva una terrible sorpresa, pues cuando traspasa las puertas […]

a través de MATERIA DIDÁCTICO (ABIERTO): “BULLYING” — Proyecto DeCine

Cine y valores

Ayer en una reunión de tutoras y tutores de la ESO hablamos de lo bien que llegan los mensajes al alumnado cuando se trabaja con audiovisuales.

Así que me puse a buscar un poco y os dejo aquí varios enlaces a webs dónde se recopilan películas y cortometrajes para trabajar valores:

En EDUCACIÓN 3.0 hay hasta 80 vídeos.

En esta página de YOUTUBE hay 55.

En CENTRO DE COMUNICACIÓN Y PEDAGOGÍA 161. Además es un blog con muchas referencias a cine y educación

Y en RZARTE 100.

¡Pasen y vean!

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