Etiqueta: familia

Comer y móvil

Mi hijo solo come con el móvil. Consecuencias y cómo cambiar la situación

Esta práctica tiene consecuencias que deberíamos conocer. Las repasamos con la ayuda del psicólogo Rafa Guerrero y la psicóloga Úrsula Perona.

María Dotor

05·10·21 | 21:00 | Actualizado a las 10:24

Mi hijo solo come con el móvil

Mi hijo solo come con el móvil Freepik

Solo hay que ir a un restaurante a comer un sábado para ver cómo esto se ha convertido en algo habitual: niños comiendo con el móvil o las tabletas. Sí, es entendible, los padres necesitamos un rato de paz, de conversación con nuestra pareja o amigos, y nuestro hijo no aguanta dos horas sentado en una silla sin moverse. Cuando ha llorado ya un par de veces, le damos el móvil, que sabemos que le calma, y todos tranquilos. Esta situación no solo ocurre cuando salimos a comer a restaurantes, también recurrimos al móvil o la tableta en casa, cuando nuestro hijo no quiere comer. En ambos casos, hemos solucionado el problema a corto plazo, pero ¿qué consecuencias tiene esta práctica a largo plazo? Alimentos sólidos: Así debes introducirlos en la alimentación de tu bebé Marina Borrás

Consecuencias de que nuestros hijos coman con el móvil o la tableta

Aunque en muchas familias, el móvil o la tableta se han convertido en un comensal más en sus mesas, esta práctica tiene consecuencias que deberíamos conocer. Las repasamos con la ayuda del psicólogo Rafa Guerrero y la psicóloga Úrsula Perona.

1.Estamos anestesiando emocionalmente a nuestros hijos

Las madres y madres, en muchas ocaciones, utilizamos los móviles, las tabletas y también la televisión, como “chupetes emocionales”. Así lo explica el psicólogo Rafa Guerrero: “Creemos, de manera bien intencionada e inconscientemente, que dándole a nuestro hijo el móvil para no prolongar más su rabieta o tristeza, le estamos haciendo un gran favor. Y desde luego que no es así. Si cada vez que tiene un mal día o siente una emoción desagradable, le doy el móvil o la tableta, le estoy anestesiando emocionalmente. Estamos perdido una gran oportunidad para que conecte con lo desagradable que es sentir miedo o tristeza, o incluso aburrirse y desarrolle elementos internos para calmarse”.

«Si nuestros hijos no aprender a calmarse por sí mismos, siempre buscarán la calma fuera, en otros elementos, en este ejemplo puede ser un dispositivo, pero mañana podrían ser las drogas, la comida…»

Rafa Guerrero – Psicólogo

Rafa relaciona la calma que le proporcionamos a nuestros hijos con elementos externos, en este caso los dispositivos, con la adicción. Si nuestros hijos no aprender a calmarse por sí mismos, siempre buscarán la calma fuera, en otros elementos, que en este ejemplo puede ser un dispositivo, pero mañana podrían ser las drogas, la comida…

2. Aumentamos las posibilidades de que sufran obesidad

Aunque pueda parecer que no tiene relación alguna, la psicóloga Úrsula Perona nos alerta de que “si comemos con la televisión o el teléfono, somos menos conscientes de nuestras sensaciones de saciedad, y puede que ingiramos alimentos de forma automática, sin prestar atención a si realmente seguimos teniendo hambre. Comemos sin consciencia. Así que su uso durante las comidas está relacionado con el sobrepeso”. Por otro lado, sobretodo en los más pequeños, puede tener el efecto contrario, que se distraigan y no coman. En cualquier caso, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria(AEPap), en su Décalogo de una alimentación sana, desaconseja explícitamente que se use la tecnología mientras los niños comen. Estas son las consecuencias de obligar a tu hijo a comer María Dotor

3. Dinamitamos la comunicación en familia

“Comer es un acto social, no se trata meramente de ingerir alimentos. Es una ocasión para dialogar, para compartir, para recibir y dar apoyo, para aprender y para enseñar. Si usamos la tecnología, perdemos todas estas oportunidades. El móvil nos aísla totalmente de las personas con las que estamos. Mientras miramos el teléfono, perdemos la posibilidad de interactuar con los demás” nos recuerda Úrsula.

El ejemplo es básico para conseguir que nuestros hijos no coman con el móvil

El ejemplo es básico para conseguir que nuestros hijos no coman con el móvil Freepik

«Comer es un acto social, sin embargo, el móvil nos aísla totalmente de las personas con las que estamos».

Úrsula Perona – Psicóloga

Pensémoslo, en el ajetreado ritmo que llevamos, a menudo la comida o la cena son el único momento que tenemos para pasar tiempo de calidad con los nuestros. Si permitimos el uso del móvil, perdemos esta oportunidad. Entorpece la comunicación, la conexión emocional, y las relaciones afectivas.

Consejos para conseguir que nuestros hijos no coman con el móvil

Muchas madres y padres se quejan de que sus hijos solo comen si tienen un móvil o una tableta delante y, que aunque les gustaría cambiar la situación, no saben cómo hacerlo. ¿Y su pruebas con estos 4 consejos?

1. Empatiza con tu hijo

¿Un niño de 2 años es capaz de permanecer 2 horas sentado en una silla, sin moverse? Eso es lo que pretendemos muchas veces las madres y padres cuándo salimos a comer a un restaurante con nuestros hijos pequeños. Pero es imposible. Un niño tan pequeño necesita moverse libremente, investigar todos los estímulos que le llegan de su alrededor… Por tanto, el primer paso es empatizar con nuestros hijos y entender que es imposible que permanezcan “inmóviles” durante dos horas, mientras nosotros disfrutamos de una comida en calma y tranquilidad. ¿Qué podemos hacer ante esta situación? Comer en menos tiempo y después ir a un parque o a una zona abierta donde nuestro hijo pueda correr, jugar… A veces, la mejor forma de evitar una rabieta es adelantarnos a la situación. Si sabemos que a los 60 minutos nuestro hijo está que “se sube por las paredes”, evitemos comidas más largas.

2. Establece normas claras

Si de verdad quieres que en casa se coma sin dispositivos tecnológicos, pon una norma que así lo establezca. “Las normas, para que nuestros hijos las cumplan, tienen que estar claras y cumplirse siempre. Si hacemos excepciones, nuestros hijos no sabrán qué día pueden usar la tablet y qué días no, y la pedirán todos los días. Cuando no se la demos, se enfadarán”, nos recuerda la fundadora de la escuela de familias ‘Relájate y educa’ Amaya de Miguel. Por tanto, normas claras y firmes. “De nada sirve que un día que nos venga bien darle la tablet porque tengo prisa, se la de. La norma habrá perdido valor y nuestros hijos no sabrán a qué mapa atenerse”.

3. Da ejemplo

En muchas ocasiones, se trata de cambiar un hábito familiar, no sólo del niño. Probablemente toda la familia tenga esa costumbre. Si no cambiamos el hábito en casa, será difícil exigírselo solo al niño. Por tanto, somos nosotros los primeros que tenemos que cumplir la norma de no utilizar el móvil durante la comida, y dar ejemplo.

4. Convierte la comida en un momento agradable

Si durante la comida estamos tensos, no hablamos, solo les regañamos porque no se terminan la comida del plato, el “momento comida” se convertirá en un calvario para nuestros hijos. Y queremos justo lo contrario, eliminar los dispositivos tecnológicos para pasar un buen rato en familia.Despiece

Muchas madres y padres se quejan de que sus hijos solo comen si tienen un móvil o una tableta delante y, que aunque les gustaría cambiar la situación, no saben cómo hacerlo. ¿Y su pruebas con estos 4 consejos?

1. Empatiza con tu hijo

¿Un niño de 2 años es capaz de permanecer 2 horas sentado en una silla, sin moverse? Eso es lo que pretendemos muchas veces las madres y padres cuándo salimos a comer a un restaurante con nuestros hijos pequeños. Pero es imposible. Un niño tan pequeño necesita moverse libremente, investigar todos los estímulos que le llegan de su alrededor… Por tanto, el primer paso es empatizar con nuestros hijos y entender que es imposible que permanezcan “inmóviles” durante dos horas, mientras nosotros disfrutamos de una comida en calma y tranquilidad. ¿Qué podemos hacer ante esta situación? Comer en menos tiempo y después ir a un parque o a una zona abierta donde nuestro hijo pueda correr, jugar… A veces, la mejor forma de evitar una rabieta es adelantarnos a la situación. Si sabemos que a los 60 minutos nuestro hijo está que “se sube por las paredes”, evitemos comidas más largas.

2. Establece normas claras

Si de verdad quieres que en casa se coma sin dispositivos tecnológicos, pon una norma que así lo establezca. “Las normas, para que nuestros hijos las cumplan, tienen que estar claras y cumplirse siempre. Si hacemos excepciones, nuestros hijos no sabrán qué día pueden usar la tablet y qué días no, y la pedirán todos los días. Cuando no se la demos, se enfadarán”, nos recuerda la fundadora de la escuela de familias ‘Relájate y educa’ Amaya de Miguel. Por tanto, normas claras y firmes. “De nada sirve que un día que nos venga bien darle la tablet porque tengo prisa, se la de. La norma habrá perdido valor y nuestros hijos no sabrán a qué mapa atenerse”.

3. Da ejemplo

En muchas ocasiones, se trata de cambiar un hábito familiar, no sólo del niño. Probablemente toda la familia tenga esa costumbre. Si no cambiamos el hábito en casa, será difícil exigírselo solo al niño. Por tanto, somos nosotros los primeros que tenemos que cumplir la norma de no utilizar el móvil durante la comida, y dar ejemplo.

4. Convierte la comida en un momento agradable

Si durante la comida estamos tensos, no hablamos, solo les regañamos porque no se terminan la comida del plato, el “momento comida” se convertirá en un calvario para nuestros hijos. Y queremos justo lo contrario, eliminar los dispositivos tecnológicos para pasar un buen rato en familia.

Buen uso del móvil

Catálogo de recursos

Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil

Enlace: Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil

  • Autoría: PantallasAmigas, Fundación Mapfre y Twitter |
  • Recurso: Página web |
  • Idioma: Español

Fundación Mapfre, Twitter y PantallasAmigas colaboran con la campaña Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil, para promover el uso seguro y saludable del móvil.

A través de animaciones y pósteres, la campaña “Educar con el ejemplo” invita a compartir hábitos basados en el buen uso del móvil entre padres, madres e hijos, buscando la reflexión sobre los momentos en los que la tecnología está presente en el hogar, la priorización de la comunicación y experiencias en directo, basadas en el respeto y la convivencia, o la utilización de medidas de seguridad, entre otras.

La campaña se realiza en el marco del proyecto «SIC-Spain 2.0», liderado por INCIBE.

Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil

Sep 21, 2021 | Blog, Ciberconvivencia, Ciudadanía Digital, Habilidades para la vida digital

  • Fundación MAPFRE, Twitter y PantallasAmigas en el marco del proyecto SIC-SPAIN 2.0 impulsan una campaña de buenas prácticas para educar en familia con el ejemplo en el uso seguro y saludable del móvil.
  • Madres y padres deben tomar conciencia de la necesidad y oportunidad de usar el buen ejemplo como estrategia educativa para la promoción de hábitos positivos en el uso del smartphone.
Decálogo de Buenas prácticas para Educar en Familia con el Ejemplo en el uso seguro y saludable del móvil

La campaña “Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil”, se compone de 10 ilustraciones y 10 animaciones, que reflejan cada una de las pautas recomendadas para que sirvan de ejemplo positivo a la hora de usar el móvil.

Buenas prácticas sencillas y al alcance en el día a día.

Jorge Flores, Director de PantallasAmigas, manifiesta que “una de las principales peticiones de los padres en las sesiones de formación que les impartimos suele ser que les hablemos también a sus hijos directamente, que a ellos no les hacen caso. Otro freno que manifiestan para su implicación es que consideran que no saben tanto como sus hijos o que directamente no conocen en qué andan o cómo viven su vida online en las redes sociales. Sin embargo, esa situación ha cambiado. Ahora madres y padres pueden tener experiencias similares a las de sus hijos (usan Twitter, WhatsApp, Facebook o Instagram… incluso juegan a videojuegos online) y son usuarios de estas tecnologías, por lo que  pueden sustituir sermones por lecciones prácticas, sutiles pero poderosas, basadas en dar buen ejemplo”.

Por su parte, Antonio Guzmán, Director de Promoción de la Salud de Fundación MAPFRE, señala que: “es importante instaurar en el hogar hábitos compartidos entre padres e hijos y que perduren en el tiempo, de manera que ayuden a mejorar la salud y el bienestar digital. Para contribuir a ello, desde Fundación MAPFRE llevamos realizando desde hace varios años el programa educativo Controla tu Red, donde a través de diferentes talleres educativos, materiales y actividades. tanto para los centros escolares como para las familias, proporcionamos consejos y pautas para fomentar el uso saludable y responsable de las TIC entre los menores”.

Camino Rojo, Directora de Políticas Públicas y Filantropía de Twitter España, destaca que “Educar con el ejemplo está en la base de todo proceso educativo; desde Twitter trabajamos a diario en educar y conseguir una conversación saludable, abierta, natural, espontánea y pública, que ayude a las personas a aprender, informarse y conectar con sus intereses. Junto a PantallasAmigas, apostamos por fomentar en la familia y a través del ejemplo el uso responsable de redes sociales, Internet y de los dispositivos que nos dan acceso a todo ello”.

Decálogo de Buenas prácticas para Educar en Familia con el Ejemplo en el uso seguro y saludable del móvil

1. Publica y comparte de manera razonable y no compulsiva. Reflexiona si merece la pena, es necesario o afecta a otras personas.

Publica y comparte de manera razonable y no compulsiva

2. Muestra tu preocupación por las condiciones de seguridad y privacidad. Usa protección contra el malware y evita redes públicas abiertas.

Muestra tu preocupación por las condiciones de seguridad y privacidad

3. Cuestiona si sabes recuperar la información o bloquear el terminal si se pierde. A cualquiera le puede pasar, en cualquier momento.

Cuestiona si sabes recuperar la información o bloquear el terminal si se pierde

4. Establece momentos de desconexión y respétalos. Las horas de la comida pueden ser muy adecuadas.

Establece momentos de desconexión y respétalos

5. Evita utilizar software ilegal. Es una forma de mostrar respeto por los límites y cuidado de la ciberseguridad.

Evita utilizar software ilegal

6. Cuando hables con alguien cara a cara olvídate del móvil. El trato directo y personal es importante y merece plena atención.

Cuando hables con alguien cara a cara olvídate del móvil

7. Impide que las notificaciones marquen el ritmo de tu vida. Aunque puedas estar en línea, no muestres obligación ni ansia por atenderlas.

Impide que las notificaciones marquen el ritmo de tu vida

8. Prioriza las experiencias en directo, sin la mediación de pantallas. Estimula el disfrute del momento en vivo y con todos los sentidos.

Prioriza las experiencias en directo, sin la mediación de pantallas

9. Prescinde del móvil mientras realizas actividades de riesgo. Si algo requiere atención o concentración, no hay lugar para la distracción manual, mental o visual.

Prescinde del móvil mientras realizas actividades de riesgo

10. Pon en valor el buen rollo en Internet. Aporta, busca y premia las buenas vibraciones y las relaciones basadas en el respeto y la convivencia positiva.

Pon en valor el buen rollo en Internet

La campaña se completa con diez animaciones alojadas en el canal de YouTube de PantallasAmigas:

  1. Publica y comparte de manera razonable y no compulsiva. Reflexiona si merece la pena, es necesario o afecta a otras personas.
  2. Muestra tu preocupación por las condiciones de seguridad y privacidad. Usa protección contra el malware y evita redes públicas abiertas.
  3. Cuestiona si sabes recuperar la información o bloquear el terminal si se pierde. A cualquiera le puede pasar, en cualquier momento.
  4. Establece momentos de desconexión y respétalos. Las horas de la comida pueden ser muy adecuadas.
  5. Evita utilizar software ilegal. Es una forma de mostrar respeto por los límites y cuidado de la ciberseguridad.
  6. Cuando hables con alguien cara a cara olvídate del móvil. El trato directo y personal es importante y merece plena atención.
  7. Impide que las notificaciones marquen el ritmo de tu vida. Aunque puedas estar en línea, no muestres obligación ni ansia por atenderlas.
  8. Prioriza las experiencias en directo, sin la mediación de pantallas. Estimula el disfrute del momento en vivo y con todos los sentidos.
  9. Prescinde del móvil mientras realizas actividades de riesgo. Si algo requiere atención o concentración, no hay lugar para la distracción manual, mental o visual.
  10. Pon en valor el buen rollo en Internet. Aporta, busca y premia las buenas vibraciones y las relaciones basadas en el respeto y la convivencia positiva.

Artículos en PantallasAmigas sobre educar en familia con el ejemplo:


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Animaciones

“Animaciones”

Serie de diez vídeos donde se muestran las buenas prácticas para educar en familia en el uso seguro y saludable del móvil. Visitar:      

Posteres

Pósteres

Conjunto de diez pósteres basados en una serie de buenas prácticas para educar en familia en el uso seguro y saludable del móvil. Ver:    

El buen uso del móvil

Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil

visto en: Pantallas Amigas

  • Fundación MAPFRE, Twitter y PantallasAmigas en el marco del proyecto SIC-SPAIN 2.0 impulsan una campaña de buenas prácticas para educar en familia con el ejemplo en el uso seguro y saludable del móvil.
  • Madres y padres deben tomar conciencia de la necesidad y oportunidad de usar el buen ejemplo como estrategia educativa para la promoción de hábitos positivos en el uso del smartphone.
Decálogo de Buenas prácticas para Educar en Familia con el Ejemplo en el uso seguro y saludable del móvil

La campaña “Educar en familia con el ejemplo en el buen uso del móvil”, se compone de 10 ilustraciones y 10 animaciones, que reflejan cada una de las pautas recomendadas para que sirvan de ejemplo positivo a la hora de usar el móvil.

Buenas prácticas sencillas y al alcance en el día a día.

Jorge Flores, Director de PantallasAmigas, manifiesta que “una de las principales peticiones de los padres en las sesiones de formación que les impartimos suele ser que les hablemos también a sus hijos directamente, que a ellos no les hacen caso. Otro freno que manifiestan para su implicación es que consideran que no saben tanto como sus hijos o que directamente no conocen en qué andan o cómo viven su vida online en las redes sociales. Sin embargo, esa situación ha cambiado. Ahora madres y padres pueden tener experiencias similares a las de sus hijos (usan Twitter, WhatsApp, Facebook o Instagram… incluso juegan a videojuegos online) y son usuarios de estas tecnologías, por lo que  pueden sustituir sermones por lecciones prácticas, sutiles pero poderosas, basadas en dar buen ejemplo”.

Por su parte, Antonio Guzmán, Director de Promoción de la Salud de Fundación MAPFRE, señala que: “es importante instaurar en el hogar hábitos compartidos entre padres e hijos y que perduren en el tiempo, de manera que ayuden a mejorar la salud y el bienestar digital. Para contribuir a ello, desde Fundación MAPFRE llevamos realizando desde hace varios años el programa educativo Controla tu Red, donde a través de diferentes talleres educativos, materiales y actividades. tanto para los centros escolares como para las familias, proporcionamos consejos y pautas para fomentar el uso saludable y responsable de las TIC entre los menores”.

Camino Rojo, Directora de Políticas Públicas y Filantropía de Twitter España, destaca que “Educar con el ejemplo está en la base de todo proceso educativo; desde Twitter trabajamos a diario en educar y conseguir una conversación saludable, abierta, natural, espontánea y pública, que ayude a las personas a aprender, informarse y conectar con sus intereses. Junto a PantallasAmigas, apostamos por fomentar en la familia y a través del ejemplo el uso responsable de redes sociales, Internet y de los dispositivos que nos dan acceso a todo ello”.

Decálogo de Buenas prácticas para Educar en Familia con el Ejemplo en el uso seguro y saludable del móvil

1. Publica y comparte de manera razonable y no compulsiva. Reflexiona si merece la pena, es necesario o afecta a otras personas.

Publica y comparte de manera razonable y no compulsiva

2. Muestra tu preocupación por las condiciones de seguridad y privacidad. Usa protección contra el malware y evita redes públicas abiertas.

Muestra tu preocupación por las condiciones de seguridad y privacidad

3. Cuestiona si sabes recuperar la información o bloquear el terminal si se pierde. A cualquiera le puede pasar, en cualquier momento.

Cuestiona si sabes recuperar la información o bloquear el terminal si se pierde

4. Establece momentos de desconexión y respétalos. Las horas de la comida pueden ser muy adecuadas.

Establece momentos de desconexión y respétalos

5. Evita utilizar software ilegal. Es una forma de mostrar respeto por los límites y cuidado de la ciberseguridad.

Evita utilizar software ilegal

6. Cuando hables con alguien cara a cara olvídate del móvil. El trato directo y personal es importante y merece plena atención.

Cuando hables con alguien cara a cara olvídate del móvil

7. Impide que las notificaciones marquen el ritmo de tu vida. Aunque puedas estar en línea, no muestres obligación ni ansia por atenderlas.

Impide que las notificaciones marquen el ritmo de tu vida

8. Prioriza las experiencias en directo, sin la mediación de pantallas. Estimula el disfrute del momento en vivo y con todos los sentidos.

Prioriza las experiencias en directo, sin la mediación de pantallas

9. Prescinde del móvil mientras realizas actividades de riesgo. Si algo requiere atención o concentración, no hay lugar para la distracción manual, mental o visual.

Prescinde del móvil mientras realizas actividades de riesgo

10. Pon en valor el buen rollo en Internet. Aporta, busca y premia las buenas vibraciones y las relaciones basadas en el respeto y la convivencia positiva.

Pon en valor el buen rollo en Internet

La campaña se completa con diez animaciones alojadas en el canal de YouTube de PantallasAmigas:

  1. Publica y comparte de manera razonable y no compulsiva. Reflexiona si merece la pena, es necesario o afecta a otras personas.
  2. Muestra tu preocupación por las condiciones de seguridad y privacidad. Usa protección contra el malware y evita redes públicas abiertas.
  3. Cuestiona si sabes recuperar la información o bloquear el terminal si se pierde. A cualquiera le puede pasar, en cualquier momento.
  4. Establece momentos de desconexión y respétalos. Las horas de la comida pueden ser muy adecuadas.
  5. Evita utilizar software ilegal. Es una forma de mostrar respeto por los límites y cuidado de la ciberseguridad.
  6. Cuando hables con alguien cara a cara olvídate del móvil. El trato directo y personal es importante y merece plena atención.
  7. Impide que las notificaciones marquen el ritmo de tu vida. Aunque puedas estar en línea, no muestres obligación ni ansia por atenderlas.
  8. Prioriza las experiencias en directo, sin la mediación de pantallas. Estimula el disfrute del momento en vivo y con todos los sentidos.
  9. Prescinde del móvil mientras realizas actividades de riesgo. Si algo requiere atención o concentración, no hay lugar para la distracción manual, mental o visual.
  10. Pon en valor el buen rollo en Internet. Aporta, busca y premia las buenas vibraciones y las relaciones basadas en el respeto y la convivencia positiva.

Artículos en PantallasAmigas sobre educar en familia con el ejemplo:

Competencias Digitales en Familia

Visto en INTERNET SEGURA 4 KIDS

Sabemos que nuestros hijos/as necesitan desarrollar sus propias competencias digitales para desenvolverse en un mundo cada vez más conectado. Sin duda, la mejora de nuestras propias competencias digitales nos facilitará la tarea de acompañar y apoyar a nuestros hijos/as, reforzando nuestra posición como adultos de confianza.

Actualmente, la introducción de la tecnología en la vida de los menores suele ser natural, dado que en la mayoría de los hogares existen dispositivos con conexión a Internet y se utilizan de forma cotidiana desde los inicios de vida del menor. Antes de que nos demos cuenta comenzarán a ver vídeos o jugar con el móvil, la tablet y la consola, así que es el momento para que madres y padres tomemos parte.

El papel de la familia en la educación digital es indiscutible, debe ser en casa donde aprendan la mayor parte de sus habilidades sociales y de protección en línea. Aunque en nuestra infancia no tuviéramos este tipo de dispositivos electrónicos, ahora son parte de la realidad de adultos y menores. Por eso, utilizar la tecnología de forma crítica y segura como adultos, es necesario para desempeñar la labor de enseñarles, acompañarles y protegerles en su desarrollo en el entorno digital.

Hay que plantearse esta parte de su educación como cualquier otra porque es necesaria para que aprendan a ser autónomos y estar protegidos. Pensemos que dejar que los menores se aventuren solos en el entorno de Internet es similar a dejarles solos en medio de una gran ciudad desconocida. Inconcebible, ¿verdad? Es preciso acompañarlos mientras son vulnerables, y tenemos todas las herramientas a nuestro alcance para conseguir que este proceso sea un éxito.

Familia

¿Están los padres y madres de hoy preparados para guiar a sus hijos/as en el mundo digital?

Todos los adultos poseemos la capacidad de ayudar a nuestros hijos/as en su educación digital, teniendo en cuenta que Internet es principalmente un espacio de comunicación, un entorno social. Gracias a la experiencia de vida y formación cotidiana, como personas que convivimos en sociedad tenemos mucho que aportar en el campo de las habilidades sociales. De esta manera, podemos enseñarles cómo comportarse para prevenir o resolver conflictos, cómo ser prudentes o en qué momentos deben sospechar ante un posible riesgo.

Evidentemente, como en cualquier otro ámbito, podemos y debemos seguir aprendiendo, según las necesidades del menor van aumentando, también al ritmo de la evolución del contexto digital. Esto no es un aspecto exclusivo de Internet y la tecnología, ocurre de forma similar con su educación escolar, los retos de la adolescencia o cualquier actividad que emprendan. Vamos a crecer con ellos, acompañándolos en cada paso, porque tenemos capacidad para seguir aprendiendo si estamos motivados para hacerlo.

Aprender competencias digitales para utilizar Internet con seguridad no es tan complejo como puede parecer, solo es cuestión de dedicar algo de tiempo e interés. Además, existen muchos recursos en los que podemos apoyarnos, como este artículo de nuestro blog, donde os animamos a incluir la mediación parental en la rutina familiar, o la propia ”Guía de mediación parental” de INCIBE, a través de IS4K, donde aprenderemos a poner en práctica técnicas positivas de supervisión, según la edad de nuestros hijos/as. También podemos recurrir a este vídeo para aprender a conversar sobre la vida digital con los menores o a nuestro test de conocimientos para saber si estamos al día de las principales medidas de seguridad online.

familia videoconsola

¿Qué necesitan aprender las familias para acompañar a sus hijos/as en la Red?

Existe mucha información sobre Internet, pero para ayudar al menor, podemos centrarnos en ponernos al día en algunas áreas de competencia digital, aquellas que afectan a su actividad online. Debemos, por tanto, contrastar la información intercambiada, analizando cómo se transmite la misma, si la fuente es fiable o si persigue algún fin, de forma que podamos detectar fake news o bulos y desarrollar el pensamiento crítico de nuestros hijos/as.

También es importante saber cómo se comunican niños, niñas y adolescentes en la Red, saber que existen formas de colaborar online, crear contenido propio que luego compartirán con otras personas, y por último, conocer las pautas de seguridad imprescindibles para mejorar su protección en línea; entre otras, cómo configurar sus dispositivos o proteger su privacidad y los pasos básicos en la resolución de los problemas más frecuentes.

¿Parece demasiada información? En realidad, seguramente tenemos una base de estos conocimientos, solo necesitamos adaptarlos al uso que hacen los menores y mantenernos actualizados. Una vez instaurado en la rutina, el proceso de aprendizaje digital y la ciberseguridad formarán parte de la vida familiar de manera cotidiana, y pronto nos acostumbraremos a hablar sobre Internet, sus riesgos y las medidas de prevención.

Hay que ir paso a paso para que este proceso no nos resulte abrumador. Por ejemplo, si nuestro hijo/a tiene 4 o 5 años, aún no es necesario investigar los riesgos de las redes sociales de moda entre los adolescentes. Podemos centrarnos en la configuración de los juegos online que más le gustan a esta edad o las medidas de protección para una tablet infantil.

A partir de ahí, nuestro aprendizaje evolucionará a la vez que aumenten las necesidades digitales del menor. Cada vez que esté preparado para dar el siguiente paso, nosotros deberemos anticiparnos y aprender lo necesario para ayudarle a avanzar de forma segura y progresiva. Así, seguir su ritmo será cada vez más sencillo y no nos supondrá excesivo tiempo o esfuerzo.

En la adquisición de competencias digitales también podemos aprender de forma conjunta, por ejemplo, a través de actividades familiares (tablero de logros familiares, cuaderno de actividades…), así como juegos educativos. A menudo, es suficiente con conocer las aplicaciones y juegos que utiliza, las páginas web que le gusta visitar o su forma de relacionarse en Internet.

En definitiva, si nos familiarizamos con las herramientas como usuarios/as, podremos detectar de forma temprana posibles conductas de riesgo o aspectos de seguridad y privacidad que podrían mejorar su bienestar online.

También es importante colaborar y coordinarnos con el centro educativo, de forma que los aprendizajes de ambos contextos sean coherentes para el menor. La clave está en trabajar conjuntamente, no delegar toda la responsabilidad educativa. De hecho, en el marco de nuestra labor de mediación parental podemos comprobar si en su día a día aplican las competencias digitales que han estado trabajando.

Debemos tener presente que contamos con multitud de servicios de apoyo, donde consultar las dudas y ampliar nuestra formación. En el portal de IS4K, canal especializado en menores de INCIBE, podemos descargar recursos gratuitos para trabajar en casa estas competencias, y en la web de la OSI, canal especializado en ciudadanos de INCIBE, podemos consultar las últimas novedades sobre riesgos online. También contamos con otras entidades colaboradoras de SIC-SPAIN 2.0, que ofrecen contenidos de ayuda. Y recuerda, si tienes dudas, llama al 017, la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE, y haz tu consulta de forma gratuita y confidencial.

En conclusión, debemos tener en mente una pieza de motivación clave: el contexto familiar es inevitablemente el ejemplo diario en el que los menores basan su desarrollo. Por eso, es tan importante dedicar tiempo y esfuerzo a darles el mejor aprendizaje en todas las áreas que les afectan, también en el entorno digital.Alfabetización MediáticaMediación Parental

CÓMO HABLAR A TUS HIJOS DE UN SUCESO TRÁGICO

Mi compañera EVA ha subido hoy esta entrada a su blog:

 

CÓMO HABLAR A TUS HIJOS DE UN SUCESO TRÁGICO

Atentados, catástrofes naturales, accidentes aéreos… A lo largo de la vida, es inevitable pasar por momentos difíciles y complicados y es importante saber afrontarlos para poder seguir adelante a pesar del dolor. Es tarea de los padres explicar a los/as hijos/as este tipo de sucesos para que sepan que en su camino pueden encontrarse con situaciones inesperadas y dolorosas que pueden cambiar su perspectiva sobre el mundo en que vivimos.
            A continuación os ofrecemos unas pautas para hablar con vuestros/as hijos/as sobre este tipo de situaciones:

EXPLICAD EL SUCESO

Es importante dar una explicación adaptada a la edad del/a niño/a sobre lo que ha sucedido. Hacedlo con la mayor calma de la que seáis capaces y procurad transmitir cercanía y seguridad con vuestras palabras.

NO MINTÁIS

No cambiéis la realidad de lo que ha sucedido con la intención de protegerle. Es importante que le contéis la verdad, pero sin añadir dramatismo ni entrar en detalles que puedan dañar su sensibilidad.

CONTROLAD VUESTRAS EMOCIONES, PERO NO LAS REPRIMAIS

En el momento en que estéis hablando con vuestro/a hijo/a, tratad de manteneros lo más serenos/as posible, pero no reprimáis vuestros sentimientos de tristeza y dolor. No pasa nada por mostrarse triste ante un suceso doloroso porque eso demostrará a vuestros/as hijos/as que sois humanos, pero es importante tratar de no desbordaros. Esto le ayudará también a él/ella a no reprimir los suyos y a mostrarse seguro haciéndolo.

AYUDADLE A IDENTIFICAR SUS EMOCIONES PONIENDO NOMBRE A LAS VUESTRAS

Cuando hablamos sobre un suceso trágico o una catástrofe con nuestros/as hijos/as, es inevitable hablar de tristeza, dolor, rabia, impotencia… pero sin dejarse llevar por estos sentimientos. Esto ayudará a vuestro/a hijo/a a identificar cómo se siente él/ella y ponerle nombre. De esta manera aprenderá a identificar sus emociones y sentimientos y a manejarlos para que no sean éstos quienes le manejen a él/ella.

ES IMPORTANTE TRANSMITIR LA IDEA DE NO OMNIPOTENCIA DEL SER HUMANO

Cuando ocurren situaciones catastróficas e inesperadas es cuando nos damos cuenta que el ser humano es limitado y vulnerable. Sin embargo, tenemos la capacidad de remontar los momentos difíciles y seguir adelante a pesar de la tristeza y el dolor. Explicadle esto a vuestro/a hijo/a para que entienda que los seres humanos,  a pesar de nuestras limitaciones, somos capaces de superar las adversidades y continuar nuestro camino.

MOSTRAOS  ABIERTOS ANTE LAS PREGUNTAS QUE PUEDA HACEROS VUESTRO HIJO/A

Es posible que en un primer momento, cuando estéis hablando con ellos de lo que ha sucedido, no se les ocurran preguntas que pueden haceros más tarde, cuando hayan pensado sobre vuestra conversación. Mostraos entonces abiertos a responder sus dudas, tratando de ofrecer cuanta información tengáis a vuestro alcance adaptándola a su nivel de madurez.

HABLADLE DE LA SOLIDARIDAD COLECTIVA

En momentos en los que se ha producido una catástrofe colectiva, es importante hablar de lo necesario que es que las personas, afectados directamente o no, estemos unidas para apoyar a aquellos que lo necesitan dentro de nuestras posibilidades y según nuestros recursos. De esta manera también estás transmitiendo valores positivos como la solidaridad y la empatía.

HABLAD CON VUESTROS/AS HIJOS/AS SOBRE LA DIVERSIDAD HUMANA

Existen distintas creencias, religiones y valores que llevan al ser humano a actuar de una u otra manera. Todas las creencias son válidas a excepción de las que generan dolor en las personas. Sin embargo, a pesar que haya personas que buscan hacer daño, somos mayoría quienes buscamos la paz colectiva.

ESTAD PENDIENTES EN LOS DÍAS POSTERIORES AL SUCESO

Cada niño/a puede tener sus propias reacciones ante un mismo suceso. Por eso es importante que los padres estéis pendientes de ellos/as en los días posteriores a hablar de la noticia para poder canalizar adecuadamente sus reacciones.

PÍDENOS AYUDA SI LA NECESITAS

Si te surgen dudas respecto a las cuestiones que hemos planteado, puedes comunicarte con nosotros a través de nuestro servicio de Email ANAR, accediendo al mismo a través de nuestra página web (ww.anar.org), o bien llamando al Teléfono ANAR del Adulto y la Familia 600 50 51 52.
También puedes decirle a tus hijos/as que, si lo desean, se pueden comunicar con nosotros a través del Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes 900 20 20 10, que es gratuito, y del Email ANAR.
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Decálogo para educar en un mundo computarizado (Familia + Escuela)

Decálogo para educar en un mundo computarizado (Familia + Escuela)

Otra interesante publicación de Enrique Dans en su blog:

http://www.enriquedans.com/2015/10/ninos-y-tecnologia-un-pequeno-decalogo.html
Voy a tomar algunas frases y resaltar algunas partes del decálogo y al final encontrarán el link al artículo completo.
«¿Para qué educamos a nuestros hijos? Sencillamente, para que sean capaces de desarrollar una vida óptima en un contexto determinado. ¿Debe, por tanto, evolucionar la forma de educar a medida que cambia el contexto? Si alguien no lo piensa así, si alguien cree que es mejor mantener a sus hijos en una burbuja aislada de ese contexto social, es que tiene un problema. Problema que, además, está dispuesto a transmitir a sus hijos.»
«¿Qué elementos debemos, por tanto, tener en cuenta a la hora de educar a nuestros hijos en relación con el desarrollo tecnológico?» 
Y ahora el decálogo:

  1. La incorporación de las tecnologías a la vida cotidiana es imparable, responde a una aceleración constante del propio progreso y desarrollo tecnológico, y no responde a ningún tipo de moda o de fenómeno pasajero. Declararse de alguna manera “objetor” a la tecnología es un acto banal, absurdo y sin sentido, que supone una renuncia a disfrutar de ese progreso. Como opción personal, discutible, aunque obviamente incluida dentro del libre albedrío. Como opción en la educación de los hijos, completamente irresponsable. Tan irresponsable es criar a tus hijos en una “burbuja sin tecnología” como pretender renunciar a su escolarización.
  2. No existe una supuesta “edad adecuada” para acceder a la tecnología. El acceso a la tecnología debe ser algo natural, una simple interacción progresiva con un elemento presente en el entorno. ¿Cuándo debe tener acceso el niño a un smartphone? En cuanto sea capaz de no llevárselo a la boca. Toda familiarización del niño con las interfaces de los elementos tecnológicos presentes en su entorno es positiva.
  3. La idea de que los niños está más preparados para el uso de la tecnología por haber nacido en un año determinado o pertenecer a una generación determinada es completamente absurda. Los nativos digitales no existen. Lo único que existe es la capacidad para incorporar mejor los elementos tecnológicos si (y solo si) se ha llevado a cabo un proceso natural de inmersión en esos elementos tecnológicos. Los niños no manejan la tecnología ni saben más de tecnología que sus padres, salvo que estén más expuestos naturalmente a ellas mientras sus padres llevan a cabo un proceso voluntario de exclusión. El sentido común necesario para manejarse en un entorno determinado por elementos tecnológicos se desarrolla con la experiencia, y por tanto, los padres están mucho más preparados para desarrollarlo y transmitirlo. La idea de que los niños son de alguna manera nativos digitales y de que los padres, por saber supuestamente menos, deben inhibirse en su educación, es completamente irresponsable, y lleva a la aparición de huérfanos digitales.
  4. Los niños, sin supervisión en el uso de la tecnología, la utilizan simplemente para unos pocos usos, determinados generalmente por la interacción social, pero no profundizan en su entendimiento. La curiosidad, el interés, el razonamiento, la deducción, la conciencia, la razón y, en último término, la inteligencia, deben ser necesariamente estimuladas. La idea del “buen salvaje” que aprende todo por sí mismo es completamente absurda e irresponsable. Los padres deben estar ahí en esa labor educativa de estimulación, y no llevar a cabo una dejación de su responsabilidad bajo ningún concepto. El ordenador o el smartphone no son un baby-sitter ni un apaga-niños: los padres deben necesariamente interesarse por lo que sus hijos hacen en la red, del mismo modo que se interesan por lo que hacen cuando están en el colegio, en casa de un amigo o en la calle, y proveer las adecuadas normas que regulen la conducta en cada uno de esos entornos.
  5. Los filtros parentales son una mala idea. Su uso crea una burbuja supuestamente exenta de peligro en el entorno de la red. Eso genera dos efectos: por un lado,una inhibición de los padres, que creen “haber cumplido” con la instalación del filtro, y que tienden a renunciar a una ulterior supervisión. Por otro, una falta de preparación en el niño, que se evidencia en el inevitable momento en que tiene la oportunidad de acceder a una pantalla sin ese filtro parental, y afronta de repente una serie de contenidos para los que no está preparado, que ejercen un potente efecto llamada, y que además, han pasado a tener el atractivo de lo desconocido o incluso de lo prohibido. No, no todos los contenidos en la red son obviamente adecuados para los niños de cualquier edad, y no tiene sentido buscar esos contenidos o renunciar a su control. Pero ese control no debe ser llevado a cabo mediante un elemento tecnológico, sino mediante una supervisión consciente, atenta y preparada para proporcionar explicaciones. Si de verdad crees que es adecuado explicar y alimentar durante algunos años en tus hijos en la creencia de que vinieron de debajo de una col o que los trajo una cigüeña desde París, de verdad… tienes un problema.
  6. Lo más importante de la tecnología no es su uso, sino el entendimiento de lo que tiene detrás. Usar un ordenador o una app es sencillo y las barreras de entrada al aprendizaje no han hecho más que disminuir a lo largo del tiempo. Entender por qué el ordenador funciona no lo es tanto. Es exactamente igual que la Física: entender que u objeto cae cuando lo soltamos es fácil, pero entender por qué cae no lo es tanto. La tecnología y las ciencias de la computación son ya una ciencia al mismo nivel que la Física, la Biología o las Matemáticas. No enseñamos Física a un niño para que se convierta en físico, sino para que entienda que vive en un mundo gobernado por las leyes de la Física. Del mismo modo, debemos enseñar Ciencias de la Computación a niños que están necesariamente destinados a vivir rodeados de objetos programables. La tecnología no puede ser una asignatura accesoria, extraescolar o “que no entra en la media”. Tratar de elegir, en la medida de lo posible, colegios en los que el desarrollo de esas habilidades sea considerado importante es una buena métrica de tu responsabilidad. La educación ha cambiado una barbaridad, la memorización y los libros de texto dejan paso a metodologías apoyadas en la cualificación de la información, en la comprensión activa, en el contraste de fuentes, en los proyectos y en la interacción con el entorno. Si el colegio de tus hijos no va por ese camino, es muy posible que tengas a tus hijos en el colegio equivocado.
  7. La incorporación de juegos que potencian el aprendizaje de la tecnología es fundamental para que los niños desarrollen habilidades en ese sentido, del mismo modo que lo son el mecano, los bloques, o los puzzles. Jugar con tus hijos a iluminar LEDs, a hacer un robot o a programarlo es una tarea que potencia los vínculos familiares y contribuye en gran medida al desarrollo de esas habilidades. Pensar que ese tipo de contenidos o esa parte fundamental de su educación se desarrolla únicamente en el colegio es absurdo e irresponsable.
  8. El control es fundamental. Del mismo modo que nunca se permitió a los niños jugar durante todo el día, no se les puede permitir que no se desconecten a ninguna hora, o que renuncien a otros modos de interacción por estar frente al smartphone o la pantalla. La imagen del niño usando su smartphone sentado a la mesa durante la comida o la cena es aberrante, del mismo modo que la idea de que “no se le puede controlar o reprimir en su uso porque se le puede provocar algún tipo de trauma” es completamente absurda (y obviamente implica que los padres deben ejercer un efecto de demostración y de responsabilidad en ese mismo sentido). La tecnología genera estímulos potentes y gratificaciones instantáneas, y necesita de un cierto nivel de control – como lo necesita prácticamente cualquier otra actividad. Existen juegos muy adecuados para desarrollar numerosas habilidades, pero eso no quiere decir que los niños deban pasar horas sin salir de ellos. El sentido común es fundamental.
  9. Todo cambia. La labor de vigilancia y monitorización tecnológica de los padres debe adecuarse a la evolución de los usos y costumbres de la sociedad, de manera que se vaya exponiendo a los niños a aquellos desarrollos que van surgiendo y van siendo adoptados por ella. No, haber comprado un juego no debería llevarte a pensar que “ya has cumplido”. La educación es un proceso largo, con requerimientos importantes en términos de atención, que no puede ser subcontratado en su integridad, y que debe ser llevado a cabo con responsabilidad. Todo tiene peligros, desde salir a la calle hasta usar un bolígrafo, pero caer en la paranoia y en la idea de que debemos alejar a nuestros hijos de todo posible peligro es una barbaridad. Si haces caso de todo lo que te dicen que es peligroso en la red, te dedicarás a alejar a tus hijos sistemáticamente de ella… y eso es un grave error. No, la Wikipedia no es una fuente de mentiras, no hay un hacker colgado de cada poste de teléfonos, y la red no nos está volviendo idiotas ni atrofiando nuestros cerebros. No te preocupes. Todo va a ir bien.
  10. Una persona que voluntariamente se excluye del progreso tecnológico está renunciando a transmitir a sus hijos una educación que los prepare para un futuro adecuado en una sociedad cada vez más determinada por el desarrollo tecnológico. La educación de los hijos comienza por nuestra propia educación, el desarrollo de habilidades importante para su futuro desarrollo empieza por nuestro propio desarrollo. No, no puedes decir eso de “mis hijos saben más que yo”, por mucho que te enorgullezca ver lo que saben hacer en tal o cual juego.  Su cerebro es más plástico que el tuyo y la incorporación de determinadas habilidades se puede desarrollar más rápido o de manera más natural, pero en sentido común y en desarrollo de experiencia deberías llevarles ventaja – o eso se supone, salvo que hayas renunciado expresamente a ello. Algunas habilidades, como la gestión de información, el filtrado y acceso a fuentes, la verificación, la búsqueda, etc. son FUNDAMENTALES para el futuro de tus hijos. Si eres de los que creen que algo “es verdad porque lo vi en internet” o que “se queda con el primer resultado de Google”, no estás preparado para transmitir a tus hijos valores fundamentales de cara a su desarrollo futuro. Ponte las pilas. Aprende.
Y para reflexionar, nos deja esta frase final:
 
«La tecnología no es un “accidente” ni una “moda”, está aquí para quedarse y forma parte del entorno como lo forman muchas otras cosas. Preparar a nuestros hijos para ese entorno es simplemente una cuestión de responsabilidad.»
Fuente:
Dans, E. (2015, Octubre 3). Niños y tecnología: Un pequeño decálogo. Recuperado Octubre 23, 2015, de http://www.enriquedans.com/2015/10/ninos-y-tecnologia-un-pequeno-decalogo.html

Predictores familiares de la violencia filio-parental.

  1. Ibabe

Anales de psicología, vol. 31, nº 2, 2015

“En la presente investigación el estudio de la relación entre la disciplina familiar y la violencia filio-parental es una cuestión interesante. Es posible que las estrategias de disciplina familiar de tipo coercitivo tengan un efecto negativo en las conductas violentas de los hijos, pero también podría ser que cuando los padres se encuentran ante conductas inadecuadas de los hijos adolescentes, éstos traten de reconducir la situación utilizando estrategias coercitivas. Por este motivo se probaron dos modelos alternativos: a) si la utilización de estrategias coercitivas por parte de los padres predice las conductas violentas de los hijos o b) si las conductas violentas de hijos a padres induce a la utilización de estrategias coercitivas”

174701-797011-1-PB

visto en SERVICIO DE INFORMACIÓN MENORES ARAGÓN