Violencia machista entre adolescentes

‘La historia de Pepe y Pepa’ sirve para detectar la violencia machista entre adolescentes

“Es habitual ver miradas y codazos mientras la cuento, porque siempre hay aludidos”, cuenta su autora

 

Carmen Ruiz Repullo es una socióloga cordobesa que ha trabajado para el Instituto de la Mujer de Andalucía e impartiendo charlas sobre la violencia de género en los jóvenes. En ellas utiliza un cuento llamado La historia de Pepe y Pepa, con el que intenta ayudar a los adolescentes a detectar posibles situaciones de maltrato al verse reflejados en ellas. Un vídeo en el que Ruiz cuenta la historia, publicado el pasado 14 de noviembre en Facebook, ha superado el millón de reproducciones en menos de dos semanas.

En La historia de Pepe y Pepa [puedes leer la versión escrita al completo abajo], la socióloga representa la violencia de género en una escalera en la que los dos protagonistas, adolescentes que acaban de comenzar una relación, van subiendo peldaños. En cada escalón, Pepe controla un poco más a Pepa. “Llevo utilizando esta historia más de quince años y está basada en hechos reales, en lo que las jóvenes me cuentan en las charlas y talleres”, explica Ruiz por teléfono a Verne. “En algunos casos el orden de los peldaños varía, y cada año, por desgracia, hay que actualizarla porque hay más escalones”.

En el primer peldaño, Pepa se aleja de sus amistades para ver más a Pepe porque este le dice cosas como que “parece que salimos con los demás, y yo quiero estar contigo a solas, cuenta Ruiz en el vídeo”. En el segundo, llega el control telefónico –”‘si quieres estar conmigo, te quitas de estos grupos de WhatsApp, que hay mucho tonteo y muchos nenes”–. Después, los escalones ascienden hacia el abandono de aficiones, el control de redes sociales y la forma de vestir…

En los siguientes peldaños, Pepa cambia incluso su forma de ser porque a Pepe no le gusta:

Pepa cada vez está más triste, se junta menos con sus amistades. Un día va andando con Pepe y están todas las amistades tomando algo en la plaza. Sus amigas empiezan a gritarle y saludarla Pepa también las saluda y ve que Pepe no se acerca. Se pregunta: “¿Se ha rallado?”. Y le dice a las amigas: “Oye, no me voy a parar que a este le pasa algo y no se ha acercado, tendrá prisa o lo que sea”. […] Él le contesta: “Es que parecéis gilipollas cuando os ponéis así”. Pues la próxima vez que Pepa vea a sus amigas no las va a saludar de la misma manera”.

Finalmente, Pepa deja de hacer cosas que le apetecerían solo porque teme que a Pepe no le gusten. Un simple “tú verás” es suficiente para que se eche atrás. En el sexo, al contrario: hace cosas que no quiere hacer solo porque él la chantajea. “Si me quisieras, lo harías. ¿Pepa lo hace? Sí”.

Ruiz lleva años utilizando este cuento en sus charlas y ponencias, aunque este vídeo en concreto se grabó en 2015. Es el fragmento de una ponencia titulada “Graduando violencias cotidianas. La construcción social de las relaciones amorosas y sexuales en la adolescencia”, impartida en el Centro de Profesorado de Orcera, en Jaén. En Youtube puede verse al completo:

El efecto de La historia de Pepe y Pepa en los jóvenes

Según cuenta Ruiz, siempre hay aludidos cuando cuenta la historia a jóvenes. “Hoy mismo lo he contado en un taller en Burlada (Navarra), y tres chicas han reconocido ser Pepas“, explica. “Es habitual ver miradas y codazos mientras la cuento, porque siempre hay aludidos”.

Para la socióloga, los jóvenes solo suelen asocian violencia de género con golpear, y agresión sexual con violar. “¿Qué tenemos que hacer en la labor docente, que es fundamental?”, se pregunta en el vídeo.  “Visibilizar la base, porque esto se llama violencia de género desde el primer escalón”.

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Escalera cíclica de la violencia de género en los adolescentes, del estudio ‘Voces tras los datos: una mirada cualitativa a la violencia de género en adolescentes’, de Carmen Ruiz Repullo y el Instituto Andaluz de la Mujer. Haz clic en la imagen para ampliar

En el vídeo, Ruiz utiliza otra historia además de la de Pepe y Pepa: la del experimento de la rana. La utiliza para explicar a los jóvenes el victing blaming (culpabilizar a la víctima), cuando le dicen que “la tonta es Pepa”, por subir los escalones. Es sencilla: se intenta meter a una rana viva en una olla de agua muy caliente, el animal huirá al instante. Si se mete con el agua a temperatura ambiente y se calienta poco a poco, la rana estará demasiado débil para huir cuando el agua vaya a hervir. “Aquí hay que apoyar a Pepa y poner la mano para que salte”, afirma la socióloga. “O agarrarla, y sacarla”.

Además de en vídeo y en Charlas, Ruiz también ha dejado por escrito La historia de Pepa y Pepe: está incluido en su estudio Voces tras los datos, una mirada cualitativa a la violencia de género en adolescentes, publicado por el Instituto de la Mujer de Andalucía. Puedes leerlo al completo a continuación:

La historia de Pepe y Pepa

Carmen Ruiz

Pepa y Pepe son una pareja de dieciséis años que lleva dos semanas saliendo. Se han conocido a través de un grupo de whatsapp de amistades comunes. Tanto ella como él están estudiando y por ahora se ven los fines de semana pero mantienen contacto por el móvil. Pepe le manda cada vez más whatsapp a Pepa, pero estos mensajes son cada vez menos amorosos y más controladores: “¿dónde estás?, ¿qué haces?, ¿con quién estás?, ¿a qué hora nos vemos?”. Una amiga de Pepa le dice que Pepe está muy pesado pero Pepa piensa que es porque la quiere y está muy pendiente de ella. Un día Pepe se enfada con Pepa porque dice que no le contesta los whatsapp en el momento estando ella en línea, le dice que él sí que está pendiente de ella pero que ella no, que si es porque está hablando con otros chicos o es porque ya no lo quiere. Pepa le dice que eso es mentira y que ella lo quiere mucho, así que desde ese momento no tarda en contestarle a sus mensajes para demostrarle su amor.

Otro día estando en el parque Pepe le dice que le preste un momento su móvil para ver una cosa en instagram. Cuando está mirando el móvil le llega a Pepa un whatsapp de un grupo de amistades del instituto y es un chico. Pepe se molesta y comienza a invadirla a preguntas sobre el chico y sobre su amor hacia él. Pepa le dice que ella lo quiere y no está tonteando con nadie, Pepe no la cree mucho y le dice que si es así que se borre de ese grupo de whatsapp y de otros donde estén chicos. Pepa para demostrarle que no le es infiel acepta y se borra de estos grupos. Como cada día se ven más, Pepe conoce más aspectos de Pepa, aunque aún no le ha dado sus contraseñas de las redes sociales y él desconfía de ella. Una tarde le dice que se las de pero Pepa se niega, él le dice que eso es porque le oculta algo y está hablando con chicos. Pepa para demostrarle que no le engaña le dice: “tómalas para que veas que no te oculto nada”. Pepe en su casa entra con la contraseña de Pepa en sus perfiles sociales y comienza a analizar sus movimientos. Ve que Pepa tiene fotos con amigos que a él no le gustan y que sigue en las redes sociales a muchos chicos, así que comienza a quitar fotos y amistades a Pepa. Ella en un primer momento se enfada pero él le dice que si sigue a estos chicos es porque quiere algo con ellos, así que de nuevo para demostrarle su amor acepta la imposición de Pepe.

A la semana siguiente es el cumpleaños de Pepa y se va de cena con Pepe. Ese día se pone un vestido corto que le han regalado, pero Pepe al verla le dice que la van a mirar todos los chicos y que a él eso no le gusta, que si se lo ha puesto para provocar. Pepa le dice que no, pero él se tira toda la noche enfadado y distante con ella. Esa misma semana cuando quedan después del instituto Pepa lleva puestas unas mallas negras y él le comenta que se le marca todo y que se nota lo que lleva debajo, que no le gusta que se las ponga, así que ella deja de ponerse las mallas.

Un sábado, Pepa sale a comprarse ropa con su familia. Pepe le dice que estando con él no se ponga pantalones cortos de los que se ve el cachete del culo, ella dice que están de moda y le gustan, pero él insiste en que no se los compre. Cuando llega la tarde Pepe le pide que se haga una foto con lo que se va a poner para verla, para comprobar si al final se ha comprado el pantalón corto. Ella le manda una foto con un vaquero y él le dice que le encanta, así que Pepa se lo pone para quedar con él. A partir de este momento Pepe comienza a prohibir a Pepa determinadas prendas de ropa, pero ella piensa que es porque la quiere mucho y no quiere que ningún chico la mire. Y sube el PRIMER ESCALÓN de control.

Un viernes Pepe le manda un whatsapp a Pepa después de comer para preguntarle qué van a hacer el fin de semana. Pepa le dice que sus amigas han quedado sobre las ocho de la tarde para tomar algo. Pepe le dice que a él no le apetece mucho el plan, además hay una amiga suya, Paula, que no lo mira bien y él se siente incómodo. Piensa que Paula le mete ideas en la cabeza a Pepa para que no siga con él. Pepa insiste en quedar con su gente pero Pepe le pide insistentemente quedar los dos solos y así conocerse mejor. Además, a Pepe no le gusta mucho que Pepa vaya sola con sus amigas ya que éstas no tienen pareja y según él, tontean con todos los chicos y eso no le gusta. Pepa después de mucha insistencia acepta y manda un whatsapp al grupo de amistades para decirles que hoy no sale con ellas, que se va con Pepe. La pareja cada vez está más aislada y Pepa lleva tiempo sin quedar con sus amistades, sólo queda con Pepe y va dos días a la semana a inglés, los martes y los jueves.

Un martes él la llama a las 16.30 para decirle qué está haciendo y ella le dice que preparando la mochila para ir a inglés. Pepe le dice que está aburrido y que no sabe qué hacer, ella le dice que si quiere la puede acompañar a inglés y así entretenerse un rato, él acepta y se va para su casa. Van caminando para la academia de inglés y cuando llegan Pepe le dice que quiere hablar con ella, le comenta que él está muy enamorado y que no quiere sufrir, que ve que ella está menos y que no está poniendo en la relación lo mismo que él. Pepa le comenta que ella está muy enamorada y que no sabe a qué vienen sus dudas, que ella se lo demuestra día a día. Pepe insiste y Pepa sigue convenciéndolo de su amor. Cuando mira la hora ya es tarde por lo que decide faltar ese día a inglés. Pepe se aburre todos los martes y jueves por lo que acompaña a Pepa a inglés para verla un rato. Un jueves le dice que se ha peleado con su mejor amigo y que no le deje solo, que no entre a inglés, así que Pepa se queda con él. A las dos semanas le vuelve a comentar que quiere comprarse una chaqueta y no quiere ir sólo y que si puede ir con él, así que de nuevo falta otro día a inglés. Las faltas continuas de ella a la academia hacen que suspenda el examen del trimestre, Pepa está agobiada porque cree que no va a poder sacar el título, así que se borra de inglés y queda todos los martes y jueves con Pepe. Así Pepa sube el SEGUNDO ESCALÓN, aislándose de sus amistades y de sus hobbies.

Este año es el viaje fin de curso de Pepa y se van a Italia de crucero todas las clases de 1º de Bachillerato. En el instituto ya comienzan los preparativos y le dicen a Pepa que si cuentan con ella. Esa tarde Pepa se lo comenta a él pensando que no le importaría, pero Pepe le dice: “Tú verás lo que haces”. Pepa no entiende bien la respuesta pero sabe que ir al viaje le va a traer consecuencias negativas para la relación, así que decide no ir y poner excusas a sus amistades tales como: “Italia está muy lejos”, “en los cruceros me mareo”, “me pilla muy mal la fecha”… Pepe consigue que todo su ocio sea él. Los enfados de Pepe hacia ella cada vez son más comunes, Pepa intenta hacerle ver que no se comporta bien con ella, pero él le echa la culpa de todo lo que le pasa y Pepa sube el TERCER ESCALÓN.

Pepa y Pepe ya llevan cuatro meses de relación y él desde hace tiempo le pide a ella practicar relaciones sexuales. Pepa siempre ha tenido mucho miedo a un embarazo, así que le pedía a él posponer este tema. Aunque ya han realizado algunas prácticas sexuales, Pepe está cansado de lo mismo y quiere hacer más cosas. Un sábado le dice que sus padres se han ido y que si le apetece ver una película en su casa, ella le dice que vale y se ven allí por la tarde. Cuando están en el sofá Pepe comienza a tocar a Pepa y ella le dice que pare, él para un poco pero al rato comienza de nuevo. A ella le incomoda la situación y le para todo el tiempo hasta que Pepe acaba enfadándose y se levanta del sofá muy enojado. Pepa va detrás y le dice que no se enfade, él le dice que ya hace mucho que están y que si lo quisiera se lo demostraría. Ella se siente acorralada y no sabe qué hacer, no está segura pero para contentar a Pepe acepta mantener relaciones sexuales, subiendo el CUARTO ESCALÓN.

A finales de verano Pepa y Pepe van paseando por su ciudad y escuchan una voz de las ami gas de ella que están tomando algo en una cafetería. Pepa se va para allá corriendo porque hace mucho que no las veía, así que comienza a saludarlas de forma muy efusiva. Cuando termina ve que él no se ha acercado ni para saludar, así que le dice a sus amigas que se tiene que ir y que ya se verán otro día. Cuando se reúne de nuevo con él, Pepe le dice que se comporta como una tonta, que parece una gilipollas cuando está con sus amigas y que no lasoporta en esa actitud. Pepa se siente mal, no vuelve a saludar de la misma manera a sus amistades y sube el QUINTO ESCALÓN.

Pepe cada vez que está con Pepa se enfada o se pelea por algo que ella hace o dice y que a él no le gusta. Un día Pepa, cansada de sus enfados le dice que ya no puede más y que tienen que hablar. Pepe se pone muy alterado y comienza a pegar patadas a un banco del parque. Ella se asusta e intenta calmarlo pero Pepe comienza a insultarla de nuevo y se va para su casa. A la semana siguiente Pepa se acerca a casa de Pepe para ver como está, no le ha contestado a los whatsapp y está preocupada. Cuando llega él está solo en casa y comienzan a hablar de lo ocurrido la semana anterior. Pepa vuelve a decirle que tiene que cambiar, que hay cosas que le hacen daño. En ese momento suena el móvil de Pepa y es un amigo suyo para decirle una cosa de clase. Pepe de nuevo se pone muy alterado y coge el móvil de Pepa y lo estrella en la habitación rompiéndolo. Pepa se va corriendo y asustada diciéndole que la relación se ha terminado. Pepe intenta ponerse en contacto con ella pero como no tiene móvil no puede, así que le compra al día siguiente un teléfono nuevo y va a buscarla para convencerla de que siga con él. Pepa está muy dolida pero él le dice que va a cambiar, que tiene otros problemas en casa y está muy alterado. Ella le da otra oportunidad subiendo el SEXTO ESCALÓN.

Tras una semana de tranquilidad, Pepa le comenta a Pepe que el sábado es el cumpleaños de Raquel y le gustaría mucho ir con todas sus amigas. Pepa sabe que a Pepe no le gustan mucho sus amistades pero insiste para ir al cumpleaños. Pepe le dice que no, que no quiere que vaya, que sus amigas lo que quieren es que deje la relación. Pepa lo intenta convencer y le dice que ella va a ir, que hace tiempo que no está con sus amigas. Pepe se enfada mu cho y comienza a insultarla, Pepa le dice que ya no aguanta más y se va.

Cuando llega a laesquina ve que él la está persiguiendo y comienza a correr. Pepe la alcanza y cuando ella se quiere ir de su lado le agarra fuertemente del brazo, Pepa insiste en irse y Pepe para evitarlo le agarra del pelo y le dice que se espere. Pepa le dice que qué está haciendo. Él la suelta y le dice que no puede más, que la quiere mucho y que no puede estar sin ella. Pepa se pone a llorar y comienzan a hablar hasta que Pepe de nuevo la convence para no dejarlo y ella sube el SÉPTIMO ESCALÓN.

Pepa sabe que la relación con Pepe no va bien pero no sabe qué hacer, está confundida y decide contarle a una amiga lo que le ocurre. La amiga le dice que debe dejar la relación, que él no la trata bien y que no puede seguir así. Por la tarde habla con Pepe y le dice que quiere un tiempo, que está agobiada y necesita pensar si quiere seguir con la relación o no. Él comienza a ver peligrar su historia y le dice que no puede estar sin ella, que si lo deja se va a matar, que ella es la única que lo entiende. Al siguiente día por la tarde están en un banco y Pepa saca de nuevo el tema, él se pone a pegarse contra el banco en la cabeza y le dice que él no va a superar eso, que se quita la vida y que por favor, que no lo deje que va a cambiar, haciendo subir a Pepa el OCTAVO ESCALÓN.

Después de una semana en la que no han tenido peleas, Pepe le propone a Pepa pasar el sábado por la noche en su casa. La familia de Pepe está de viaje y se queda solo. A Pepa le parece bien, así que comienzan a hacer planes para el fin de semana. Cuando están en la casa solos, el sábado por la tarde, Pepe y Pepa comienzan a besarse y a mantener relaciones sexuales. En un momento de la relación, Pepe le dice a ella que se dé la vuelta que a él le gusta otra postura, Pepa lo hace pero le duele mucho, no está tranquila y le dice que pare que eso no le gusta. Él sigue y Pepa comienza a llorar diciendo que no siga que le duele. Cuando Pepe termina lo que desea, ella le dice llorando que no le ha gustado, que ha sido muy brusco y que no lo haga más. Pepe no dice nada y hace subir a ella el NOVENO ESCALÓN.

Desde ese día, la situación cada vez es más insoportable para Pepa, llora a cada instante en su cuarto para que no la vean, evade a sus amistades para que no le pregunten y la presionen para dejarlo, pero ya no puede más. Por la tarde le dice a Pepe que definitivamente quiere dejar la relación, que está harta y que la deje en paz. Pepe que ve que ella lo dice en serio se enfada mucho y la agarra fuertemente del pelo, Pepa le dice que la suelte y se va corriendo pero él va detrás de ella y la coge del cuello. Pepa nunca ha visto a Pepe tan alterado y siente mucho miedo de que le haga daño, él comienza a agredirla y la golpea fuertemente en la espalda, así que se coloca en el DÉCIMO ESCALÓN.

Publicado originalmente en Voces tras los datos, una mirada cualitativa a la violencia de género en adolescentes, publicado por el Instituto de la Mujer de Andalucía.

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Educación inclusiva y derechos de las personas con diversidad

“La educación inclusiva es el único camino para que se reconozcan los derechos de las personas con diversidad”

Hablamos con Mónica Sumay, responsable de la denuncia que ha terminado con el informe de la ONU que acusa a España de incumplir sistemáticamente con el derecho a la educación inclusiva.

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Monica Sumay, madre y activista por los derechos de las personas con discapacidad.

Mónica Sumay es la madre de una joven con discapacidad intelectual. Hace unos años se hizo famosa, con apariciones en televisión, después de comenzar una pelea de años contra la Xunta de Galicia para que su hija siguiera escolarizada en un centro ordinaria como lo estuvo hasta sus 15 años. En aquel curso, obtuvo un dictamen de escolarización que apuntaba a quela niña tuviera que ir a un centro de educación especial. Mónica no estuvo de acuerdo, y después de cinco meses consiguió que un juez devolviese a la niña a su colegio.

Tras este caso, relata, fue una de las personas que montó la asociación SOLCOM. “Quería devolver la ayuda que había recibido”, relata, mediante la asociación. Fuera del ámbito de las familias de niñas y niños, de personas con discapacidad, es posible que no tenga mucha publicidad. Pero ha sido la “causante” del informe de Naciones Unidas sobre la sistemática vulneración que España hace en relación a la escolarización en el sistema ordinario de educación de personas con diversidad funcional.

Fue en 2014 cuando la organización decidió que dado el volumen de casos que estaban manejando por todo el país, era buen momento de denunciar al Estado por esta dejación de sus responsabilidades. “Debería suponer (el dictamen de la ONU) unos importantes cambios normativos, así como una importante inversión”, espera Mónica.

En 2006 se firmó la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad. Texto que España ratificó dos años después y que hoy por hoy sigue sin tener un desarrollo legislativo, y menos aún real. En 2011 el comité que vela por el cumplimiento de la Convención, recibió a una delegación española. Ya en su informe avisó a España de que era responsabilida de la administración el que los centros educativos tuvieran los apoyos necesarios para hacer posible la educación inclusiva de todo el alumnado. Poco o nada se ha llegado a realizar desde entonces.

Esa denuncia, la presentada por SOLCOM en 2014, es una de las solo seis que se han aceptado por parte de la Comisión. Es la única, hasta ahora, relacionada con la educación, según cuenta Mónica Sumay. Para ella, hechos como estos tendrán repercusiones mayores que las sentencias que venimos viendo en relación con la escolarización inclusiva en los últimos años.

Hace dos años, de hecho, ya el Comité emitió un informe en el que se  hablaba de la necesidad de los ajustes razonables para las escuelas ordinarias. Un informe que ha acabado pesando en sentencias como la del Tribunal Supremo de hace unos meses. También en otras habidas en La Rioja o Galicia, por ejemplo.

Entre las muchas cosas que afirma el informe de la ONU, una de las más sonrojantes y contundentes es que: “El Comité destaca que la denegación de la igualdad de derechos para las personas con discapacidad puede producirse deliberadamente, es decir, con la intención del Estado parte de cometer tales actos, o como resultado de leyes o políticas discriminatorias, con dicho propósito o sin él”.

Cambios legislativos

Parece claro que el Estado, tanto en el Gobierno central como en los autonómicos, ha de reflejar lo que ratificó en la Convención. Hasta ahora, poco ha sido el traslado que se ha hecho en la normativa. El Comité de Naciones Unidas recoge en su informe que en 2017 ha habido algunos cambios en los decretos autonómicos en relación a la escuela inclusiva.

Para Sumay, sin embargo, “los nuevos decretos refuerzan ahora las aulas específicas dentro de los centros ordinarios”, incidiendo en la integración, no en la inclusión. Critica esta madre y activista que, además, estas aulas se convierten en el lugar en el que los menores con diversidad funcional acaban pasando la mayor parte del tiempo que están en los centros educativos. Se convierten en una forma de segregación.

A esto se suma algo que también constata la ONU y es el hecho de que el sistema de evaluación y desición en torno a la escolarización hace mucho hincapié en lo sanitario. “Un sistema educativo que continua excluyendo de la educación general, particularmente a personas con discapacidad intelectual o psicosocial y discapacidades múltiples, con base en una evaluación anclada en un modelo médico de la discapacidad y que resulta en la segregación educativa y en la denegación de los ajustes razonables necesarios para la inclusión sin discriminación en el sistema educativo general”.

Sumay, como tantas otras personas y organizaciones que trabajan con el sector de la discapacidad, reclaman un importante esfuerzo en la formación inicial y continua del profesorado, piedra de toque para cambiar la situación actual. En este sentido, la ONU constata que “la inclusión se entiende entre una gran mayoría del personal docente como un principio, una tendencia o un método pedagógico y no como un derecho”. De ahí la importancia de la formación.

Segregación a pesar de todo

El Comité de la ONU viajó en 2017 a España para visitar centros educativos, hacer 165 entrevista y visitar diferentes comunidades autónomas para poder elaborar su informe tras la denuncia.

El texto no hace demasiadas concesiones y además de asegurar que una vez que un menor es sacado del sistema ordinario es prácticamente imposible que regrese a pesar de que haya revisiones posteriores de su caso, también resalta que la inclusión no se está garantizando en todos los ámbitos de la vida escolar.

Por ejemplo, pone el dedo sobre cuestiones como el transporte escolar o el comedor. Tiempos y espacios en los que en muchos casos, las personas con necesidades especiales están separadas del resto de compañeros y compañeras. O que los comités de evaluación de cada alumno hacen recomendaciones que “no incluyen medidas en relación al desarrollo y la adaptación del currículo para ajustarlo a progresos individuales del alumno en el aula ordinaria”, por ejemplo.

La mayor parte del alumnado que acaba yendo a un centro de educación especial, según el Comité, se compone de personas con discapacidad intelectual o psicosocial, con trastornos del espectro autista, hiperactividad y décifit de atención o con discapacidad múltiple. Y cuando no acaban en uno de estos centros, lo hacen en “proyectos que los separan de sus compañeros, con escasas oportunidades de salir de este sistema que los segrega de la sociedad”, asegura el texto.

El gobierno aseguró a la ONU que el 99,6% de los niños con necesidades están en centros ordinarios, pero el “Comité observó que estas cifras disimulan un patrón de casos” en los que se segrega, en un sistema que “asume que la educación de ciertos alumnos con determinadas discapacidades solamente es posible en centros de educación segregada”.

“El Gobierno, claro, habla de que el 99% de los menores con discapacidad están en el sistema ordinario, pero la realidad de las aulas en muy diferentes”, afirma Sumay. “Falta voluntad política, no hablo de partidos porque la discriminación está en todos los ámbitos”.

Naciones Unidas, de hecho, ejemplifica esta segregación dentro de los centros ordinarios asegurando, por ejemplo,  que las estadísticas, en Cataluña dicen “el 88% de los alumnos con discapacidad pasaría el 100% del tiempo en un centro de educación especial; el 6% más de un 50%; el 4% menos del 50%; y tan solo el 2% pasaría el 100% del tiempo en un centro ordinario”.

Y a pesar de que se han detectado algunos centros con “proyectos muy alentadores” son “de frágil sostenibilidad”, “el sistema de exclusión discriminatoria se perpetúa”.

youtubers y adolescencia

Las doctoras Vanesa Pérez-Torres, Yolanda Pastor-Ruiz -profesoras de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid- y Sara Abarrou-Ben-Boubaker -Investigadora del Área de Psicología de la misma Universidad-, han estudiado a los youtubers; específicamente los contenidos de los vídeos de aquellos youtubers que han tenido más impacto entre […]

a través de “Los youtubers y la construcción de la identidad adolescente” — Revista Comunicar

Amor VS cibercontrol

La mensajería instantánea y las redes sociales han cambiado la manera en la que nuestros hijos socializan y mantienen relaciones afectivas. En ocasiones, los adolescentes movidos por los impulsos propios de esta etapa (despertar sexual, falta de concienciación sobre la privacidad, ganas de experimentar…), aprovechan de manera innata y poco reflexiva los medios que hay a su alcance, como son los dispositivos tecnológicos e Internet, con intención de afianzar el vínculo con su pareja y conseguir un reconocimiento social.

Por estos motivos, es habitual que demuestren su amor diciéndose “m gustas muxo” (me gustas mucho) o “tq” (te quiero) por Whatsapp, se piropeen a través de las fotos de Instagram e indiquen cuál es su situación sentimental en la biografía de Facebook. Pero, ¿de verdad estos comportamientos son tan inocuos como parecen o reproducen a su vez estereotipos de género y conductas distorsionadas?

Internet como medio para mostrar los ligues

La primera relación de pareja suele aparecer en la pubertad y vivirse de manera idealizada debido a las creencias infundadas sobre el amor. Además es común sentir una ilusión especial que provoca “contarlo a los cuatro vientos”. Y es que, los “mitos románticos” continúan teniendo presencia en la actualidad, fomentados en series, canciones y películas de moda que son seguidas por los jóvenes y mantienen la misma fuerza con la que surgieron hace siglos. El inconveniente es que las expectativas generadas pueden acabar en frustración cuando se descubre que no se corresponden con la realidad, manifestándose con comportamientos intolerantes.

Además, es habitual que estos referentes representen el amor y la pasión asociados a la posesión, donde predominan argumentos que giran en torno a relaciones tormentosas en las que finalmente todo va “sobre ruedas”, cuando el rebelde de la relación acaba enamorándose. Estas tramas suelen mostrar estereotipos sexistas, donde el chico debe demostrar valentía, fuerza, poder, conquista, vigor… Mientras que en el caso de las chicas, su belleza es el elemento determinante a la hora de conseguir sus metas, que suelen estar relacionadas con el amor. La realidad es que este tipo de roles permanecen a día de hoy interiorizados en la sociedad, resultando incluso difíciles de identificar y más aún, romper con ellos. Lo dañino es que muchos adolescentes hacen suyas estas historias, pensando que su relación seguirá los patrones que en tantas ocasiones han visto.

También debemos entender que existe una creciente tendencia a mostrar la intimidad, lo que les lleva a naturalizar conductas como mostrar fotos en pareja, compartir publicaciones o estados dedicados, conversaciones o hilos de comentarios, etc. Las redes sociales se han transformado en un reflejo de lo que los menores viven y sienten. Sin embargo, ¿este empeño por exhibir ser la pareja feliz y perfecta, es fiel a la realidad o una vez más se trata de reproducir modelos aprendidos?

Hablamos de cibercontrol cuando…

La gran mayoría de adolescentes de hoy en día han sido educados en valores relacionados con la igualdad y la tolerancia indistintamente de su sexo. Por eso, sorprende que los comportamientos basados en el dominio y en el control, haciendo uso para ello de las nuevas tecnologías, se hayan incrementado en los últimos años entre esta generación. Además de los roles asociados al sexo que se perciben en la sociedad desde niño, otro de los factores determinantes y que condiciona a reproducir a su vez ciertos comportamientos, es la familia, ya que se trata de un referente clave en el desarrollo de cualquier menor.

A través de la Línea de Ayuda de IS4K continuamos observando que los límites entre amor y control generan dudas. La idea de que los celos (pudiendo ser materializados en control) son una muestra de amor está muy arraigada, de tal forma que muchos jóvenes han llegado a normalizar comportamientos abusivos que conllevan falta de libertad. Esto ha provocado que a veces ni siquiera la víctima sea capaz de ver con claridad aquello que le está ocurriendo y acabe justificando como señales de amor o pruebas de confianza, comportamientos como: recibir numerosas llamadas para saber qué se hace y con quién, obligar a mostrar las conversaciones que se mantienen con otras personas, pedir imágenes íntimas, exigir el uso de la geolocalización, regalar dispositivos manipulados con aplicaciones espía, eliminar amigos en redes sociales por celos, imponer que se compartan contraseñas personales o mostrar enfado por no tener siempre una respuesta online inmediata.

La manipulación emocional y el desequilibrio en las relaciones llevan en muchos casos a que los jóvenes asuman ciertas ideas ajenas como propias e incluso acaben formando parte de comunidades peligrosas, impulsados por el hecho de gustar a la otra persona.

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¿Qué podemos hacer?

En aquellas situaciones en las que tu hijo está tan ciego de amor que acepta todo lo que la otra persona impone, estas recomendaciones pueden ser de gran ayuda para “abrirle los ojos”:

  • Concienciar y promover el cuidado de la privacidad e intimidad. Debemos tratar de que interioricen y pongan en valor la importancia de la privacidad y mantener su intimidad a salvo.
  • Configurar correctamente las opciones de privacidad y seguridad de los dispositivos y aplicaciones. Se evitará perder el control de la información que guardan, haciendo un uso correcto de contraseñas de acceso y almacenando la menor cantidad posible de contenidos de riesgo. Es una salvaguarda para su privacidad y ayuda a construir un rastro digital positivo.
  • Desarrollar la autoestima y las habilidades sociales. Saber decir no y defender sus argumentos de forma adecuada les permitirá no ceder ante la presión social. Para ello, es positivo promover una autoestima saludable y aprender a valorarse a sí mismos, sin depender tanto de la opinión de los demás. También es importante potenciar aspectos como la autonomía y la empatía, así como trasmitir valores acerca de las relaciones positivas (igualdad, respeto, amor real y no el idealizado, dignidad, libertad, etc.).
  • No bajar la guardia al conocer a otras personas. El problema puede incrementarse cuando no se conoce físicamente a la persona que ha tomado el control de la relación. Además, debemos recordarles que en Internet es muy fácil hacerse pasar por otra persona, por lo que deben mantener la cautela.
    • Grooming: Precisamente este anonimato favorecido por las nuevas tecnologías facilita que los depredadores sexuales puedan llegar con más facilidad a los menores, ganarse su confianza y manipularlos emocionalmente con diferentes estrategias para conseguir su objetivo: encuentros sexuales, explotación sexual, producción de pornografía infantil, etc.
  • Valorar la edad y madurez necesaria. Debemos valorar si el menor es suficientemente responsable como para utilizar de forma autónoma su propio dispositivo móvil (con cámara), sin ponerse en riesgo ni caer en prácticas peligrosas.
  • Evitar a toda costa el sexting y no acceder jamás a chantajes. Los adolescentes suelen minimizar los riesgos a los que se enfrentan e ignorar las repercusiones futuras. Movidos por un exceso de confianza, piensan que no les pasará nada. Debemos hacer especial hincapié en las consecuencias que pueden originar el envío de imágenes de carácter sexual de ellos mismos. A su vez, deben tener muy claro que bajo ningún concepto, deben acceder a un chantaje que les lleve a hacer algo con lo que no estén a gusto.
  • Ciberbullying. La impulsividad de los menores hacen que actúen rápidamente y sin reflexionar sobre lo que van a hacer y sus posibles consecuencias. Por este motivo, conflictos como rupturas o decepciones sentimentales pueden desencadenar en una difusión precipitada de contenido con ánimo de venganza. Es habitual que recurran a la insistencia para conseguir información o material con el que poder acosar a la víctima. A través del siguiente vídeo te ayudamos a saber cómo reaccionar ante estos casos:
  • Facilitar un ambiente de confianza. Es importante que los padres sean un referente al que acudir en caso de problemas. Deben saber que nos tienen ahí y que pueden acudir a nosotros sin ningún inconveniente. Ante problemas o situaciones inesperadas, recuerda mantener la calma y remarcar tu apoyo: ¡demuéstrale que estás ahí para ayudarle, no para culparle!
  • ¿Todavía tienes dudas? No hay problema: ¡llámanos! En aquellos casos más complejos donde el menor necesite ayuda profesional o ante cualquier duda o conflicto en las relaciones que mantienen vuestros hijos haciendo uso de las nuevas tecnologías, recuerda que tienes a tu disposición la Línea de Ayuda de IS4K, 900 116 117, en la que recibirás la ayuda gratuita y confidencial de profesionales especializados. ¿Conoces alguna relación basada en el control?, ¿qué opinas de este cambio social entre los adolescentes? ¡Déjanos un comentario y cuéntanoslo!

visto en https://www.is4k.es/blog/amor-o-cibercontrol-entre-adolescentes

 

Cuando la calle eras tú

Cuando la calle eras tú

Niños jugando en la calle en el Madrid de la postguerra. JOHANSEN KRAUSE

Eran solo cinco palabras, cinco palabras que se repetían en todas las casas de España, todos los días de lunes a viernes y a la misma hora. Cinco palabras que actuaban como una contraseña atávica.

Volvías del colegio con sed de camello, tirabas la mochila en la habitación, bebías un vaso de agua, le echabas un ojo fugaz a los gusanos de seda y soltabas aquellas cinco palabras. Las decías muy rápidamente, con la mano en el picaporte y la puerta cerrándose ya. Las cinco palabras que eran una sola: «Mebajoalacalle».

Y entonces bajabas las escaleras de tres en tres como si quemaran, no fuera tu madre a arrepentirse, abrías el portal, desembocabas a la calle y aquella calle -la tuya- era todas las calles del mundo.

La calle era un saloon de western. Y la Venecia de Marco Polo. Y un zoco de Marrakech. Y una tarde loca en Samarkanda. Y un poco Las Vegas anocheciendo. Y también el Rastro de Madrid. Todo eso era aquel solar de tierra, polvo y olvido.

Los niños de ahora tienen más cosas, más posibilidades de elegir, están más atendidos, disponen de muchísimos más estímulos, reciben más regalos. Pero juegan menos.

(…)

Lo dice un reciente estudio alusivo al estado de la infancia: los niños españoles sólo juegan sin dispositivos tecnológicos en torno a una hora y media diaria. Y -lo que es bastante peor- dejan de jugar antes.

¿Dejamos de subirnos a un árbol porque nos hacemos mayores o nos hacemos mayores porque dejamos de subirnos a un árbol?

Un trabajo de American Journal of Play titulado El descenso del juego y el aumento de la psicopatología recoge que, en los últimos 50 años, el juego libre con otros niños se ha visto reducido de forma notable mientras que los casos de depresión o ansiedad han aumentado entre los menores.

«Mebajoalacalle», decías ayer. «Mebajoalacalle», escuchas hoy.

Y allí donde el urbanismo glotón ha dejado un pedazo de espacio sin construir, hay niños que asaltan una diligencia, que llevan capa de superhéroe, que matan a un dragón, que se vuelven invisibles, que van a caballo y con armadura, que marcan el gol de la final del Mundial.

Niños que corren de un lado para otro como pollos sin cabeza. O que lo hacen con todo el sentido.

Martín Caparrós: «Alguien, alguna vez, va a descifrar el sentido de la dirección de las carreras de los chicos de un pueblo cualquiera en un pueblo cualquiera y va a entender el mundo».

Desplazar el eje, cortar con la violencia sexual.

Desplazar el eje, cortar con la violencia sexual.

#CortandoConLaViolenciaSexual es el nombre de la necesaria campaña de sensibilización que lanzó ayer  24 de mayo la Federación de Mujeres Progresistas que ha partido de la escucha a quienes de aquellas/os a quien se dirige: los y las jóvenes (con la participación activa de dos grupos de 10-15 jóvenes de Madrid y Salamanca a través de discusiones y debates). La pieza principal de la campaña es un vídeo, que lleva aparejado una campaña de difusión en redes, bajo los hashtags #EsViolenciaSexual y #CortandoConLaViolenciaSexual.

Cortando con la violencia sexual

 

Se agradece la clarividencia de las/os jóvenes participantes y del equipo técnico, formado por la FMP en colaboración con Cuatro Tuercas (amigaZAS en órbita), y que el resultado final lance un claro mensaje sobre todo a ellos, a quienes comenten violencia sexual, para que identifiquen cuando la han podido ejercer y/o podrían repetirlo, y dejen de hacerlo. Ya era hora de desplazar el eje y que fueran ellos hacia quien se dirigiera el foco y no nosotras, tanto en esta campaña como en el mensaje general desde todos los sectores de la sociedad. Queda mucho camino por recorrer para erradicar la violencia de género y sus diferentes manifestaciones, entre ellas la violencia sexual con su multitud de maneras de manifestarse, siendo algunas de ellas más conocidas y visibilizadas y otras más desconocidas e invisibilizadas.

Las compañeras al frente de esta campaña, nos contaron las conclusiones extraídas de los grupos de discusión, resumiéndose dos puntos principales:

– Debíamos nombrar claramente los distintos tipos de violencia sexual.
– No se podía en ella “revictimizar” a las víctimas.

Asimismo, la pieza trata de mostrar lo qué es violencia sexual, diciendo que es algo que sucede todos los días y en todas partes, eliminando eufemismos y llamando a las cosas por su nombre, señalando directamente al agresor y apelando a su única responsabilidad. Y sí, todo con un tono rompedor, potente y muy cercano a la realidad juvenil y no tan juvenil. Gracias por todo ello. Seguimos.

Ofelia E. Oliva López

por ofeliaeol

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MIR Educativo. Buena idea, mala comparación

El MIR es un programa de formación por el que todo futuro médico debe pasar. Es un programa formativo muy eficaz, de éxito y con una gran aceptación por hospitales, médicos y sociedad. Así pues, que se intente exportar un caso de éxito a otros ámbitos es algo lógico, adecuado e incluso inteligente. Lo malo […]

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