Predictores familiares de la violencia filio-parental.

  1. Ibabe

Anales de psicología, vol. 31, nº 2, 2015

“En la presente investigación el estudio de la relación entre la disciplina familiar y la violencia filio-parental es una cuestión interesante. Es posible que las estrategias de disciplina familiar de tipo coercitivo tengan un efecto negativo en las conductas violentas de los hijos, pero también podría ser que cuando los padres se encuentran ante conductas inadecuadas de los hijos adolescentes, éstos traten de reconducir la situación utilizando estrategias coercitivas. Por este motivo se probaron dos modelos alternativos: a) si la utilización de estrategias coercitivas por parte de los padres predice las conductas violentas de los hijos o b) si las conductas violentas de hijos a padres induce a la utilización de estrategias coercitivas”

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visto en SERVICIO DE INFORMACIÓN MENORES ARAGÓN

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Evaluación niñ@s afectados por VG: Consecuencias psicológicas

Los menores también son víctimas de esta aberración 😦

Evaluación niñ@s afectados por VG: Consecuencias psicológicas

  • Trastorno de estrés postraumático

Una de las cuestiones que debemos comprobar cuando nos encontramos con un niñ@ víctima de la VG es si ha desarrollado un cuadro de trastorno de estrés postraumático (TEP). Las situaciones de violencia familiar de las que los/as menores son testigo, pueden dar lugar a situaciones traumáticas crónicas que desencadenan un cuadro de Trastorno de Estrés Postraumático. Tras el trauma se pierde el sentimiento de seguridad y de confianza en el mundo y en las personas que lo rodean.

Este hecho se agrava cuando el agresor es su propio padre y la violencia ocurre dentro de su propio hogar.  La experiencia temida se repite de forma intermitente a lo largo de muchos años, constituyendo una amenaza continua y muchas veces percibida como incontrolable.

La exposición crónica y severa a la VG es uno de los factores relacionados con el desarrollo del TEP de manera más consistente debido a los altos niveles de miedo, desamparo, impotencia y la percepción de que puede morir o ser gravemente herido. Para establecer el diagnóstico debemos comprobar que cumple los siguientes criterios:

Criterio de reexperimentación: Conductas y juegos repetitivos, sueños terroríficos, reescenificaciones del acontecimiento, recuerdos repetitivos.

Criterio de evitación:

– Disminución del interés por las actividades importantes y el embotamiento de sus sentimientos y afectos.

– Actitudes pesimistas relacionadas con indefensión y futuro ante la vida. La sensación de un futuro desolador puede traducirse en la creencia de que su vida no durará tanto como para llegar a adulto.

– También puede producirse la “elaboración de profecías”, es decir, la creencia en una especial capacidad para pronosticar futuros acontecimientos desagradables.

Criterio de activación: dolores de estómago, de cabeza, dificultades para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad o ataques de ira, dificultades para concentrarse, hipervigilancia y respuestas exageradas de sobresalto.

  • Habilidades sociales

Otro aspecto importante que debemos evaluar son sus habilidades sociales. Estos niñ@s pueden tener escasas habilidades sociales. Su red social es débil (aislamiento). A veces, aparecen conductas agresivas o  desafiantes hacia sus compañeros. Pueden aparecer dificultades a la hora de relacionarse con los otros como consecuencia de su baja autoestima, su inseguridad y desconfianza hacia el entorno y la falta de empatía. Tienden a estar en los 2 polos en función del género (las niñas en el polo pasivo y los niños en el polo agresivo).

  • Resolución de problemas. 

Pueden manifestar escasas habilidades en la resolución de problemas.

Utilizar la agresión como medio para resolver los problemas.

Pueden negar la situación violenta o restar importancia.

Pueden aparecer: rabietas, consumo de sustancias, conductas autodestructivas.

Pueden utilizar diferentes estrategias como un medio para disminuir la estimulación aversiva:

a)    Bloqueo mental o desconexión emocional.

  • Insensibilidad ante las emociones o bloquean los pensamientos.
  • Desconectan del ruido y el caos, aprenden a no oírlo.

b)   Uso de la fantasía.

  • Planean la venganza de su agresor.
  • Fantasean con una vida más feliz, viviendo con otra familia. Desean ser rescatados por un súper héroe, la policía o un príncipe.

c)    Evitación física.

  • Irse a otra habitación. Abandonar la casa.
  • Buscan excusas para no ir a casa.

d)   Búsqueda de amor y aceptación en lugares erróneos.

  • Tienen relaciones sexuales para encontrar intimidad y cercanía.
  • Beben alcohol y/o usan drogas.
  • Se relacionan con ‘malas influencias’.

e)   Obtener un lugar (papel) a través del cuidado.

  • Protegen a los hermanos y hermanas del peligro.
  • Cuidan de su madre.

f)   Búsqueda de ayuda. Llamar la atención para conseguir ayuda.

  • Cuentan lo que pasa a alguien. Llaman a la policía.
  • Hacen actos temerarios o intentos de suicidio. Se autolesionan.

g)   Redirigir emociones hacia actividades positivas.

  • Hacen deporte, salen a correr, actividad física, etc.
  • Escriben, dibujan, teatro u otras actividades creativas.
  • Muestran excelentes resultados académicos

h)   Intentar controlar el comportamiento del agresor.

  • Creen ‘mamá ha sido mala’ o ‘yo he sido malo/a’ o bien ‘papá está estresado del trabajo’.
  • Piensan ‘yo puedo parar la violencia si cambio mi forma de comportarme’ o ‘puedo saber cuándo pasará la próxima agresión’. Intentan ser la niña o el niño perfecto.
  • Mienten para tapar alguna cosa mala (por ejemplo, malas notas en el colegio) para evitar situaciones de estrés en la familia.

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Psicovalencia

  • Trastorno de estrés postraumático

Una de las cuestiones que debemos comprobar cuando nos encontramos con un niñ@ víctima de la VG es si ha desarrollado un cuadro de trastorno de estrés postraumático (TEP). Las situaciones de violencia familiar de las que los/as menores son testigo, pueden dar lugar a situaciones traumáticas crónicas que desencadenan un cuadro de Trastorno de Estrés Postraumático. Tras el trauma se pierde el sentimiento de seguridad y de confianza en el mundo y en las personas que lo rodean.

Este hecho se agrava cuando el agresor es su propio padre y la violencia ocurre dentro de su propio hogar.  La experiencia temida se repite de forma intermitente a lo largo de muchos años, constituyendo una amenaza continua y muchas veces percibida como incontrolable.

La exposición crónica y severa a la VG es uno de los factores relacionados con el desarrollo del TEP de manera más…

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Efectos del abuso de drogas en la conducta violenta

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Efectos del abuso de drogas en la conducta violenta

Lundholm, L. Substance use and violence. Influence of alcohol, illicit drugs and anabolic androgenic steroids on violent crime and self-directed violence. Digital Comprehensive Summaries of Uppsala Dissertations from the Faculty of Medicine, nº 864, Uppsala, Uppsala University, 2013, 78 págs. A pesar de que son numerosas las causas que inciden en una conducta suicida y/o violenta, está demostrado el efecto del consumo de sustancias sobre este tipo de comportamientos. Si bien esta asociación se ha estudiado en profundidad para el caso del alcohol, escasean los trabajos que profundicen en los efectos que causan otras sustancias. Por ello, la presente tesis analiza la asociación entre el consumo de esteroides y la conducta suicida y/o violenta.
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