Manuel para Mediadores Sociales

Visto en:

INFORMACION DESDE EL SERVICIO DE MENORES DE ARAGON:

Manual de formación de mediadores sociales.


VV.AA. Direcc. J.M. Torrecilla Jiménez.

Instituto de Adicciones de Madrid Salud y Servicios Profesionales Sociales S.A. 

Colecc. Documentos técnicos del Instituto de Adicciones de Madrid Salud nº 8, 2006.

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Jóvenes mediadores

Una legión de jóvenes mediadores consigue reducir la violencia en los institutos de León – A Fondo – www.diariodeleon.es.

Grupos de voluntarios ya formados logran abortar casos de «bullying» intercediendo entre sus compañeros

«La situación iba poniéndose muy fea. Era un grupo de estudiantes contra una chica de origen magrebí, a la que al parecer insultaban con expresiones xenófobas. Ella empezó a buscar apoyos fuera y al final hubo que intervenir. La cosa se zanjó ahí». Lo relatado por un coordinador de convivencia ocurría en uno de los institutos de la capital hace relativamente poco y, en esencia, resume la efectividad de las docenas de jóvenes voluntarios y voluntarias que median entre compañeros cuando se originan conflictos violentos dentro de las aulas. Son los diplomáticos del instituto. Esta legión de chavales, entre los que siempre hay una representación de las etnias y nacionalidades que abundan entre el alumnado, actúa bajo la supervisión de un coordinador de convivencia, figura creada hace tres cursos en 16 centros educativos y que hoy se ha extendido a los 41 de toda la provincia, según los datos facilitados por la Dirección Provincial de Educación.

No son los estudiantes que mejores notas sacan, pero sí son populares y respetados y, sobre todo, su rápida intervención ya ha logrado paralizar varios casos de bullying , según reconocen todas las fuentes consultadas para este reportaje. «La labor de grupo es muy importante, esencial, en los casos de acoso escolar; enseguida se dan cuenta que el asunto se puede atajar porque el grupo toma medidas contra ellos», explica el coordinador del instituto Antonio García Bellido, Isidoro Portillo.

De un grano de arena… Todo empieza cuando dos alumnos o varios grupos de iguales se enzarzan, casi siempre por un tema menor. «Antes se reducía prácticamente a los chicos, pero las chicas también tienen ahora situaciones problemáticas», indica Javier García Calzada, jefe de Estudios del Instituto Claudio Sánchez Albornoz. Los mediadores suelen detectar problemas en cuanto surgen, por lo que inmediatamente avisan al coordinador y ponen en marcha un protocolo para resolver una contrariedad que se podría convertir en algo más grave. «Como todos nos conocemos, te enteras de cualquier discusión de pasillo. No suelen ser conflictos fuertes, así que se suelen abordar con facilidad. Pero nuestra actitud, siempre es neutra; nunca te puedes posicionar», explica Ruth Delgado Sánchez, de 17 años, mediadora en el Sánchez Albornoz.

En cuanto se percibe un caso de acoso, violencia o una simple discusión se hace un trabajo de premediación, en el que los mediadores hablan por separado con las partes y les intentan convencer de que entren en el protocolo, porque sólo es posible si los escolares en conflicto lo hacen voluntariamente. En este proceso se utilizan técnicas como la escucha activa para que los chavales se hagan preguntas, digan con sus palabras lo que ha expuesto el otro, comenten los sentimientos que ha expresado el contrario y lo resuman. «Es un diálogo dirigido», subraya García Calzada. Si los ánimos se enconan, la mediación continúa con un frente a frente entre los chavales o grupos, en una sala aparte, con la única presencia de los mediadores y el coordinador de convivencia.

«Con todo esto se desmonta el conflicto: los alumnos pasan de las posiciones (quiero que…) a los intereses (para qué lo quieres…). Una vez aclarado todo, ellos proponen la solución». Ésta es una de las partes más curiosas del proceso. Cuando alcanzan un consenso, se obligan a cumplirlo a través de un contrato escrito.

«La mayor conflictividad está en los pequeños, sobre todo en el asunto del absentismo», advierte Jorge Salazar, coordinador de convivencia en el instituto Legio VII de la capital, o como él mismo define: «Busco acuerdos previos para flexibilizar una norma; intentamos estar en el medio entre la Jefatura de Estudios y otros».

La imaginación de los institutos para poner en marcha iniciativas que faciliten la convivencia es inmensa. En algunos centros, los voluntarios hacen jornadas de acogida, organizan desayunos, acuden a un médico que visita periódicamente los centros -“«esto es importantísimo porque hablan con un médico sin sus padres, revela uno de los coordinadores-“, acuden a sesiones formativas y hasta han creado un carné de convivencia por puntos, caso del Sánchez Albornoz. Todos los alumnos tienen 12 puntos conseguidos después de un examen. El documento funciona igual que uno de conducir, es decir, se restan puntos cuando se amonesta al titular, de manera que sin ellos no pueden acudir a fiestas y otras actividades lúdicas organizadas en el instituto.

La comunidad educativa, cada vez más sensible con la gestión de la convivencia y la paz, está organizando talleres con docentes y padres de familia para promover esa buena convivencia y el buen trato y contribuir a reducir los indices de maltrato infantil y violencia familiar en los hogares de estos chavales. Según explica el coordinador del García Bellido, este año se ha programado un curso on line para reciclar al profesorado en el manejo de situaciones vinculadas al entendimiento entre escolares, una iniciativa positiva que pretende ser trasladada el próximo curso a los estudiantes, principalmente los que hacen tareas de mediación.

El siguiente paso será reclutar ayudantes para los mediadores, algo que permitirá consolidar una importante red de chavales entre el alumnado con el único fin de acabar con la violencia en las aulas.

Programa Alumno Ayudante

Programa Alumno Ayudante (CEIP Ramiro Solans)

Por: Miguel Vaquero sobre N.mediación

Ayudante-Ramiro.Solans El Colegio de Educación Infantil y Primaria “Ramiro Solans”, de Zaragoza desarrolla el programa Alumn@ Ayudante para la resolución pacífica de conflictos y ayuda entre iguales. 14 alumnos y alumnas de 4º, 5º y 6º de Primaria afrontan el objetivo, impulsado por el profesorado, de mejorar la convivencia escolar con la ayuda entre iguales.

FUNCIONES DE LOS ALUMN@S AYUDANTES

Su función principal es ofrecer ayuda y facilitar la mejora de la convivencia en su grupo y en su centro. La implementación de este programa, basado en el modelo de alumno ayudante de Isabel Fernández y otros, conlleva las siguientes funciones, según el equipo de redacción de esta web de convivencia:

  1. Ayudar a sus compañeros cuando alguien se mete con ellos o necesitan que les escuchen. Puede ayudar a otro compañero cuando tenga alguna dificultad con un profesor, mediando o siendo intermediario. Puede ayudar a otros compañeros en la organización de grupos de apoyo en tareas académicas (deberes). Estar a disposición de todo aquel que pueda requerir su ayuda.
  2. Su posición es básicamente de escucha y receptividad de las necesidades de los demás. Escuchar a quienes tienen problemas, a quienes se sienten mal. No aconsejar, ni sermonear sino escuchar.
  3. Animar a alumnos que estén tristes o decaídos por algún problema personal y que necesiten que les preste un poco de atención. Animar a sus compañeros para que se sientan capaces de afrontar sus dificultades.
  4. Acoger a los recién llegados al centro y actuar como alumno acompañante. Acoger a los nuevos integrantes del grupo especialmente a aquellos que tienen más dificultades para integrarse, por su cultura, su lengua, su carácter.
  5. Acompañar a aquellos que se encuentran aislados. Actuar cuando sea requerido por sus compañeros o por su propia voluntad al observar situaciones de indefensión, tristeza o aislamiento.
  6. Detectar los posibles conflictos y Mediar en mediaciones no formales o discutirlos en las reuniones para buscar formas de intervenir.
  7. Derivar casos en los que la gravedad lo aconseje. Derivar al tutor o a los profesores encargados del equipo de ayuda.
  8. Participar en las actividades del equipo de ayuda. Informar a sus compañeros sobre los recursos que pueden utilizar para resolver dificultades.