IDENTIDAD CULTURAL EN EL ADOLESCENTE MIGRANTE

IDENTIDAD CULTURAL ¿QUÉ ES? ¿QUÉ IMPLICA?

La adolescencia es una etapa con distinto hitos evolutivos, entre los cuales se encuentra el lograr una definición de uno/a mismo/a (Identidad Cultural).

Para un adolescente migrante que se enfrenta a un proceso migratorio este reto entraña una mayor dificultad, ya que la identidad no sólo se construye a nivel individual, sino también a nivel cultural y social (sentido de identificación y pertenencia de los diversos grupos que pertenencia).

Es por ello que, el adolescente migrante desde el minuto uno,  se verá inmerso en una disputa interna en relación con su grupo del país de origen y su grupo de iguales del país de destino, el cual puede pertenecer a una cultura distinta a la suya, teniendo que situarse al mismo tiempo en relación a su grupo de iguales y a su grupo origen.

De igual modo, en relación a su familia,  el adolescente migrante también mantendrá disputas internas que le llevará a confusión entre la cultura de origen y la cultura de destino, impidiéndole a identificarse con elementos de una u otra cultura.

Por todo esto, es importante tener en cuenta el contexto cultural, ya que no en todas las culturas la adolescencia se vive del mismo modo.

CRISIS DE IDENTIDAD: POR QUÉ SURGEN Y QUÉ CONSECUENCIAS TIENEN

 ¿Cómo se puede saber que un adolecente está inmerso en una crisis de identidad cultural?

  • El adolescente está en un momento de mucha confusión al experimentar tantos “yo” distintos, en función del grupo con el que se encuentre.

Esta confusión suele traducirse en reacciones agresivas y apatía hacia la familia.

  • Frecuentes sentimientos de soledad, es típica la frase de “Nadie me entiende”.

Al tener dificultades para identificarse con un grupo social, ya sea de iguales o familiar, siente que nadie puede comprender lo que le está ocurriendo.

  • Desafíos constantes hacia los padres.

Se trata de un momento en el que la negociación con los hijas/os es fundamental. Los desafíos son su forma de expresar esta necesidad de ir adquiriendo autonomía.

  • Defensa exagerada y extrema de ciertos valores o grupo social específico.

Ante la dificultad de establecer su identidad y sentir que no pertenece a ningún grupo en concreto, es frecuente que se aferre a movimientos con alta carga ideológica a veces extrema. Esto  ayuda a calmar su sed de identidad y brinda pertenencia.

  • Desajuste emocional.

Debemos tener en cuenta que el adolescente aún no maneja sus emociones por completo. Dando que la tristeza es una emoción complicada de entender, manejar y expresar durante esta etapa, suelen enmascararla con la rabia .Por ello son habituales los estallidos emocionales, en ocasiones un poco agresivos.

  • Problemas en la gestión de sus relaciones. Discusiones frecuentes con familia y grupo de iguales.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES, PARA TRABAJAR LA IDENTIDAD CULTURAL EN ADOLESCENTES DESDE EL MODELO SISTÉMICO TRANSCULTURAL?

Adolescencia y migración  suponen retos importantes y complicados tanto para hijos/as como para padres. Cuando ambos aparecen al mismo tiempo suponen una oportunidad de crecimiento y unión familiar así como de enriquecimiento cultural.

Es importante,  para el adolescente migrante en esta etapa  observar a los padres y madres abiertos a conocer la nueva cultura.

A partir de ahora se expondrán diferentes dinámicas para ayudar a los padres y madres a trabajar las distintas problemáticas que pueden surgir en una crisis de identidad cultural del adolescentes.

 Dínamica Nº1: Escudo familiar: “Somos de donde venimos y de donde vivmos”

Para los adolescentes el grupo de iguales se convierte en el punto de referencia, los cuales le proporcionan identidad social y de pertenencia. Si su grupo está consitituido mayoritariamente por personas del nuevo país, es frencuente que se aleje tanto de la familia como de la cultura de origen.

 ¿Cómo puede miminizarse este alejamiento y en ocasiones rechazo hacia la cultura de origen y la familia?

Realizar un escudo familiar en el que se plasmen las reglas, los valores, creencias y constumbres de la familia y en el que se incorporen elementos que representen el propio proceso de la migración y la nueva vida en el país de acogida.

¿Cómo realizarlo?

  • Buscar un espacio para estar con la familia al completo.
  • Es momento de ser creativos, cualquier material está permitido.
  • Dividir el escudo en varias partes que metafóricamente simbolicen los elementos importantes para la familia.
  • Una vez acabado, colocarlo en un lugar visible.

¿Qué logramos con el escudo?

  • El adolescente poco a poco integra ambas culturas como parte de su identidad.
  • Elimina el posibles enfrentamiento entre ambas culturas y tener un elemento que de modo simbólico posicione a la familia como parte de dos culturas.
  • Dota de una nueva identidad a la familia en la que ambas culturas se conectan.
  • Es una oportunidad para redefinir la migración, y destacar la valentía de todos los miembros de la familia.
  • Aumenta el sentido de pertencia a la familia.

 Dinámica Nº 2: La historia de nuestra familia

En ocasiones padres y madres temen que sus hijos/as olviden cuales son sus orígenes e historia familar. Los adolescentes pueden reaccionar mostrando rechazo al país de origen, en acasiones por resultarles complicado integrarlo con su nueva realidad.

¿Cómo mantener viva la historia familiar y la cultura de origen?

La migración es una buena oportunidad para escribir la historia familiar. Recopilar información sobre su país de origen, historias y anécdotas que ha vivido el adolescente y la familia.

¿Cómo realizarlo?

  • La familia al completo.
  • De nuevo la cratividad no tiene límites.
  • Puede hacerse en forma de albúm familiar, libro o incluso un vídeo.

¿Qué logramos al escribir nuestra historia?

  • Es un buen motivo para unirse toda la familia y recordar historias y anécdotas.
  • Brinda la oportunidad de recopilar fotos, datos e historias y poder  tenerlas disponibles y consultarlas cuando se quiera.
  • Permite continuar teniendo cierta conexión con el país de origen.
  • Recuerda al adolescente aspectos positivos del lugar del que viene.
  • Aumenta el sentido de perteencia familiar.

Dinámica 3º: Integración de ambas culturas

 Ir dándose cuenta de que la cultura de destino tiene costumbres y ritmos muy distintos a la cultura de origen, puede generar cierta confusión y dificultad a la hora de poner límites y normas a los hijos/as.

Debemos tener presente que los adolescentes van a educarse en un sistema inmerso en la nueva cultura, por lo que será habitual que si su grupo de iguales es de la cultura de acogida, éstos reclamen tener las mismas reglas y un modo de funcionar similar. Esto suele generar muchos conflictos entre padres e hijos/as, si se sigue funcionando exactamente igual que en país de origen.

 ¿Cómo gestionar esta diferencia entre culturas a la hora de educar?

A continuación se presentan varias dinámicas que pueden servir para ser conscientes, en familia,  de las diferencias entre ambas culturas y fomentar asín, un espacio propicio para la negociación de un modo adaptativo de funcionar en la nueva cultura.

1- Búsqueda de la cultura familiar:

  • Detectar en que áreas se están produciendo más conflictos, por ejemplo hora de llegada a casa, número de días de la semana que se permite salir, etc.
  • Reflexionar en familia sobre el distinto modo de afrontar este tipo de temas en las dos culturas.
  • Reflejar esto sobre una tabla, en la que se indique la forma de hacer o ver de una cultura y de la otra.
  • Añadir una tercera columna en la que la familia negocie la forma que van a tener ellos de afrontar cada situación.

Para poder llevar a cabo este tipo de actividad es imprescindible tener un espacio abierto  a la comunicación y la escucha para poder llevar a cabo una buena negociación.

 ¿Cómo se puede crear este clima en el que sea cómodo expresarse?

2- 10 minutos de puesta en común ( Aspectos positivos y negativos de la cultura de Origen)

Tanto niños/as, como adolescentes y adultos al llegar a una nueva cultura detectan formas de hacer las cosas y de plantearse la vida que chocan mucho con la propia.

Lo mejor es poder hablar sobre estas diferencias, que cada miembro de la familia va percibiendo de forma abierta.

Una forma de fomentar que esto ocurra es reservar cada día 10 minutos aproximadamente para que cada uno cuente que aspectos le han llamado la atención de la nueva cultura, o cuales le han podido generar malestar.

  • Reservar un espacio de reunión de toda la familia.
  • La frecuencia la marcáis vosotros/as.
  • Tratar de buscar la parte emocional de cada aspecto que se plantea.

“¿Cómo te has sentido al detectar esa diferencia?

3- Conozcamos la nueva cultura: Trivial de la cultura de destino

Conocer como funciona la cultura de destino reduce la incertidumbre, y facilita su adaptación al proceso migratorio.

  • Cada miembro de la familia debe preparar un número de preguntas acerca de aspectos culturales sobre la cultura de destino.
  • Con cada respuesta acertada se obtendrá un punto.
  • La ganadora o ganador será el que consiga más puntos en función de las preguntas.
  • Al final del juego el ganador recibirá un premio.

CONCLUSIÓN

Un proceso migratorio puede convertirse en una oportunidad de enriquecimiento tanto a nivel individual como familiar.

Para ello, es fundamental una mirada abierta de los padres hacia la nueva cultura, que permita al hijo/a no tener la obligación de tener que seguir aferrándose a la cultura de origen y tenga libertad de descubrir la nueva.

Una posición receptiva de la figura de los padres trasmite libertad a los hijos/as, y no fomenta el sentimiento  de traición del adolescente hacia su cultura de origen por querer integrarse en la nueva cultura.

Bibliografía

De la Concepción, P. E. (2013). La construcción de la identidad en la adolescencia: el reto de apropiarse de un lugar en el mundo. Revista del colegio de ciencias y humanidades para el bachillerato. 57-63.

Pina, M. B. (2000). La construcción de la identidad en contextos multiculturales (Vol. 149). Ministerio de Educación.

De la Villa Moral, M. Y Sirvent Ruiz, C. (2011). Desórdenes afectivos, crisis de identidad e ideación suicida en adolescentes. International Journal of Psychology and Psychological Therapy, (11)1, 33-56.

Biones, E. (2010). La acultiración de los adolescentes inmigranets en España: aproximación teórica y empírica a su identidad cultural y adaptación psicosocial. (99). Universidad de Salamanca.

Girón, S. (2006) . XVII Jornadas Andaluzas de Asociaciones de Drogodependencias y Sida. Intervención con familias de drogodependendientes. Sevilla 3,4,5 de Marzo.

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Acuerdo para luchar contra el racismo, la xenofobia, la LGTBIfobia y otras formas de intolerancia

visto en : LA VANGUARDIA

 

Responsables de seis ministerios han suscrito este miércoles un acuerdo de cooperación institucional con el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la Fiscalía general del Estado para luchar contra el racismo, la xenofobia, la LGTBIfobia y otras formas de intolerancia. En el convenio han participado, por parte del Ejecutivo, los ministerios de Justicia, Interior, Educación y Formación Profesional, Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Cultura y Deporte y Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

 

 

El acuerdo se concreta en actividades de mejora del conocimiento e investigación, el análisis sistemático de los procedimientos y el número de denuncias cursadas, diligencias de investigación de la Fiscalía tramitadas, procedimientos judiciales incoados, sentencias y reparaciones a las víctimas. Además de la organización y realización conjunta de actividades de formación y sensibilización en este ámbito.

“Acompañando los planes que lleva a cabo la Comisión Europea las instituciones que participan en el acuerdo están prestando un especial seguimiento a la difusión a través de las redes sociales del discurso de odio, para facilitar su retirada sistemática en el más breve plazo, y así poder apoyar un discurso integrador de valores democráticos”, añade el ministerio de Trabajo.

En el convenio con el que se renueva uno firmado hace tres años, se establecen las líneas de colaboración para responder a la ‘Estrategia Integral contra el racismo, la xenofobia, la LGBTIfobia, y todas las formas de intolerancia’ , impulsada y aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapataero en 2011, según ha informado el Ministerio de Trabajo.

El documento firmado este miércoles ha recibido el apoyo de las Instituciones de la Unión Europea (Comisión Europea, Agencia Europea de los Derechos Fundamentales -FRA) considerando la cooperación institucional en España un modelo para el resto de países miembros.

 

 

 

Durante el acto, la secretaria de Estado de Migraciones, Consuelo Rumí, ha subrayado que uno de los grupos más expuestos a sufrir este tipo de intolerancia es el colectivo de los inmigrantes y refugiados que llegan a España. “Este rechazo lo estamos viviendo en los países europeos donde los partidos más racistas y xenófobos están obteniendo réditos electorales gracias al discurso del miedo –ha afirmado–. El fenómeno de la inmigración gestionado con responsabilidad es una oportunidad para la sociedad global en la que vivimos”.

Por su parte, el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, ha afirmado que el objeto del acuerdo contempla cuestiones que afectan muy ampliamente a la sociedad española. “El hecho de que tantos ministerios, entidades y organismos se sumen a un convenio como este, es una demostración de compromiso colectivo con cuestiones que nos afectan a todos”, ha comentado. Algo en lo que ha coincidido el secretario de Estado de Justicia, Manuel Jesús Dolz, que ha recordado que los poderes públicos, especialmente el Gobierno, están “implicados en la efectividad de la Constitución”.

Por su parte, la subsecretaria del ministerio del Interior, Isabel Goicoechea ha denunciado este tipo de conductas “que atentan contra la igualdad y promueven la discriminación”. En esta línea, la presidenta del Consejo Superior de Deportes, María José Rienda, ha hecho hincapié en la importancia del deporte en la integración.

 

 

Finalmente, el coordinador de la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación, Alfonso Aya, ha destacado la “introducción en el escenario social de las nuevas escalas de valores basadas en el respeto” y la directora del Centro de Estudios Jurídicos, María de las Heras,  ha señalado la importancia de la “coordinación desde el momento de la formación”.

Erasmus de Las 3.000

Espero que algún día esto no sea noticia… de momento es encomiable el trabajo que ha hecho y sigue haciendo el profesarado de ese barrio de Sevilla

 

Los primeros Erasmus de Las 3.000 Viviendas

FOTOGRAFÍAS: ANTHONY COYLE

Encarni, Diego y Juan Antonio son tres de los 14 alumnos del Instituto Antonio Domínguez de Sevilla que viajarán este mes a países de la UE como Grecia, Italia y Polonia

Su experiencia forma parte del programa Erasmus+, que busca ayudar a zonas desfavorecidas como este barrio sevillano. Muchos cogerán el avión por primera vez.

Tres chavales sonrientes huyen del despacho, ignorando con sorna los manotazos al aire. «No os lo digo más veces: ¡Qué os vayáis!», les grita Manuel Gotor, de barba espesa y una imponente presencia que evidencia quién es aquí el director del IES Antonio Domínguez (Sevilla). En su mesa, varios rayajos tapan el nombre en una pareja. En su lugar, un «Lolito y Carmen. Te amo. 31/12/2014» que alguien esculpió en alguno de esos momentos en que Gotor, con 59 años y a punto de prejubilarse, aparcó el cargo para ejercer de padre, confesor o gestor familiar. Horas en las que su despacho se convierte en un salón de casa, en un soportal donde pasar el rato o hasta de poner paz entre dos clanes gitanos: además de grande y cercano, Manuel Gotor es un funcionario multitarea.

-Director, ¿tienes folios?-, interrumpe otro niño sin siquiera llamar a la puerta.

Y así todo el rato. Todos los días.

Cunde la confianza. Algo que incide, quizás, en que los alumnos sigan yendo a clase y no abandonen los estudios. Porque no estamos en un instituto al uso, sino en uno de los cuatro centros de educación secundaria del Polígono Sur de Sevilla, más conocido como Las 3.000 Viviendas. Un «gueto dentro del gueto», como lo llama Gotor, donde el 99% del alumnado es de etnia gitana (la prevalencia en el barrio es del 25%) y la tasa de estudiantes que no pasan al Bachillerato ha llegado a rozar el 80% en la peor época. En los últimos años ha ido mejorando. Poco a poco y muy lentamente, según matizan algunos profesores, pero con alegrías como la que se avecina en unos días: un grupo de 14 chicos y chicas va de viaje a Grecia, Polonia o Italia.

Tienen la miel en los labios desde que, hace un par de cursos, el centro puso en marcha tres vertientes del programa Erasmus+, todas enfocadas a lugares de gran marginalidad con proyectos de participación familiar, estrategias contra el abandono escolar temprano y trabajos científicos. Algunos profesores ya disfrutaron de intercambios europeos y este año es el turno de adolescentes como Juan Antonio Jiménez, El Nani. A sus 17 años saldrá de España por primera vez para conocer Poznan. Solo ha cogido aviones con destino a Tenerife y Gran Canaria. Nunca Polonia, país del que no sabe nada. «Solo que Hitler mató muchos polacos», suelta. Viendo esa inclinación por el nazismo y preguntado por el cruel legado de Auschwitz, El Nani suspira. «Ya miraré más cosas cuando se acerque la fecha», ríe.

«Vamos a juntarnos en una residencia y a visitar sitios. Todos los días hay actividades», añaden a su lado Diego Gandul, de 19 años, y Encarni Moreno, de 17. Van a la isla griega Quíos. «Hace la misma temperatura que aquí y hablaremos en inglés», cuentan con entusiasmo. «Lo llevo medio bien, me defiendo, aunque si me dicen tres frases seguidas me pierdo», confiesa Diego.

Sergio Otón, murciano de 28 años encargado de impartir inglés, se sirve de fichas nemotécnicas basadas en dibujos y juegos de palabras («Pegar es hit: HIT-ler le pegaba a sus soldados»). Así consigue que retengan un mínimo cuando lo habitual es que no le vean salida a un nuevo idioma si su futuro va a ser el mercadillo o la chatarra. «Aquí no aprendes a enseñar, sino a educar», reflexiona este recién licenciado cuyo primer destino como profesor interino ha sido el Polígono Sur. Lleva sólo cinco meses para hacerse respetar y ya asegura sentirse «mucho más fuerte mentalmente».

No queda alternativa. Tradicional foco de marginación y menudeo, Las 3.000 Viviendas es ahora un lugar que lucha por librarse de estigmas pasados. Y no es una batalla sencilla. Siguen el miedo a pasear de noche por ciertas calles, la basura en las aceras, los edificios pelados de los que sólo quedan raspas de hormigón donde cabalga el caballo o las horas al sol sin que el pan llame a la puerta. Siguen los corros de gente en el descampado, los guardias de la droga en las esquinas o la postal de casas clonadas repartidas en bloques desteñidos. Surgido a mediados de los 60, el Polígono Sur comprende seis barriadas -Paz y Amistad, La Oliva, Antonio Machado, Martínez Montañés, Las Letanías y Murillo-, aloja a unas 50.000 personas y suma una tasa de paro del 46%, según el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.

«Esto es una Sicilia en plan cutre», analiza Manuel Gotor. «La mayoría son buenas familias, el problema es la marginalidad», arguye el director, que asegura ver a diario «el llanto de madres que no tienen para comer» o peleas entre bandas de capos. El logro de que los alumnos quieran seguir estudiando se forja a través de una atención individualizada y de un plan concreto para cada materia, que se aproxima a sus intereses.

Los 35 profesores y los 248 alumnos mantienen una relación que se escapa a la meramente pedagógica. «Hay que estar muy encima. Se viene a este colegio por un programa concreto de la administración, unas bolsas específicas de empleo, porque si no lo fácil es dejarlo al rato. Pero una vez que estás aquí crea adicción, porque son muy cariñosos», narra Gotor, que ha visto cómo cuando llegó, en 2013, de 78 alumnos que empezaban en Primero de ESO quedaban 12 en Cuarto. Según cálculos internos, hoy el absentismo permanente ha bajado del 29% al 17%. «No venía nadie, y los que venían se creían que esto era el colegio de la alegría».

Palmeos, taconeos y mucha guasa. Más o menos lo que se ve en el barrio a cualquier hora, pero dentro del aula. Y en los pasillos o el patio, donde varios grupos revolotean o se encienden un pitillo para acompañar al Red Bull. Por ahí para, entre murales con frases contra el machismo, Félix Vicente, de 16 años. Va a Potenza, al sur de Italia, gracias a un trabajo de Física. «Pidieron voluntarios y me ofrecí. Al principio estaba un poco asustado, pero me apoyaron mucho en casa y tengo ganas», rememora. Sabe que la localidad donde se reunirá con otros chavales de su edad está cerca de Nápoles: «Menudas pizzas me voy a comer», exclama.

La resistencia de padres y madres a que sus vástagos salgan de Erasmus reside, en muchas ocasiones, en el desdén a la educación. También en lo que les supone para el bolsillo a unos vecinos cuya renta neta media es de 13.180 euros por persona al año (la mitad que en la media de la ciudad, de 27.755, según el INE en 2017). «Sacarles de las cuatro paredes de casa ya es todo un reto», sostiene la jefa de estudios, que prefiere no dar su nombre.

«Que salgan es fenomenal, sobre todo porque rompen estereotipos», explica el veterano Antonio Morales, que ha empeñado 23 de sus 59 años en el instituto. «Siempre ha sido imposible hacer cualquier intercambio. No quieren irse ni gratis. Llaman pueblerinos a los que no son de Sevilla, pero ellos no han visto ni el río. Fuera del barrio se sienten muy inseguros, porque salir es reconocer las carencias que tienen», sintetiza Morales, partícipe de un cambio metodológico «radical».

«Como en la Logse entraron todos, los que querían estudiar y los que no, hubo un efecto llamada para tenerles hasta los 16», comenta. «Lo que ha pasado en estos últimos cursos es que hemos tratado a los alumnos según sus cualidades». Promueven los hábitos de estudio, la dualidad de docentes en las aulas, la exigencia «relativamente baja» para que nadie se desmotive y tire la toalla.

El pasado junio, tres personas aprobaron la selectividad. De nuevo: un logro pensando en un barrio que -aun con 427 alumnos en infantil, 1.215 en primaria y 767 en secundaria- tiene zonas donde un 12% de niños está sin escolarizar. «Nos pasamos la semana aquí. Clases por la mañana y biblioteca por la tarde», apunta Encarni Moreno, a la que después de su paso por Grecia le gustaría vivir en Londres. «Se nos acusa a los gitanos de ser muy tradicionales. Todo el mundo se cree que nos casamos, tenemos hijos y vendemos por ahí», replica Antonio Borja, de 20 años, que cursa Segundo de Bachillerato. «Pero que nos guste mantener nuestras costumbres no quiere decir que no queramos prosperar», zanja en chándal y mostrando un anillo de oro: ya está pedido.

Como Sinaí Nieves o Esperanza Jiménez. Ambas calzan 17 años, compromiso oficial con «un muchacho del barrio» y el ímpetu púber de marcar el terreno donde pisan. «Nos discriminan por ser de esta zona, pero aquí todo el mundo quiere que estudies, porque han visto lo que hay y desean otra cosa para sus hijos», pontifican. «Y eso que vienen unas generaciones peores, que han perdido la inocencia», razona Aitana Roa, de la misma edad, madre gitana y padre colombiano. «Vienen fuerte, sin respetar. Pero en Las 3.000 dominan las buenas personas y el compañerismo», defiende, con un poso de envidia por sus compañeros Erasmus.

Los primeros que podrán comparar tales atributos de camaradería y solidaridad en otros países de Europa. Que no se preocupe Aitana: al volver le contarán todo lo que han aprendido. Puede que lo hagan en el despacho del director donde ahora no hay jarana sino refriega a un chaval esquivo. «Ha hecho unas cosas muy malas y ha estado expulsado», justifica Gotor. «Pero ya se acabó, ¿no?», le inquiere. «Venga, dame un abrazo y vete».

Promover Comunidad y Diversidad Simultáneamente

La paradoja de la intervención comunitaria La cohesión comunitaria y el respeto de la diversidad cultural son dos de los valores centrales en la psicología comunitaria. Sin embargo, promover un fuerte sentido psicológico de comunidad puede entrar en contradicción con la promoción de la diversidad comunitaria. Son dos principios-guía que están en tensión entre sí. […]

a través de ¿Se pueden promover comunidad y diversidad simultáneamente? — E-Voluntas

Cuentos de diversas culturas

Cuentos de diversas culturas para un mundo diverso (animaciones)

Visto en Una Antropóloga en la Luna

“Aquí dejo mi historia, para que otro la lleve” dicen colocando las palmas en el suelo, en algunos lugares del continente africano cuando terminan un cuento.

“Hay una historia entre vosotras, quien la busque la encontrará…” comienzan diciendo las mujeres imazighen, y lo terminan así: “Y me puse el calzado nuevo, y anduve de aquí para allá, y se me rompió”
“¡Contemos cuentos! ¡Los cuentos pasan!” dicen en Benin antes de una narración.
Los cuentos nos cogen de la mano y dirigen nuestra atención a recovecos, a rincones de estos países en los que quizá, jamás, nos podríamos adentrar. A fuerza de leer y oír cuentos de todo el mundo hemos ido aprendiendo cómo es la selva, cómo se vive en el desierto, cuán traicioneros pueden ser algunos animales y algunos hombres, pero también cuán generoso es el género humano en cualquier rincón del mundo. Dice León Felipe:
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.
Cuando Añá apagó las fogatas, Tupá creó los isondúes. Un relato guaraní en el que el fuego y los bichitos de luz tienen algo en común.
El mito de la Abuela Grillo, cuenta que en un principio, la abuela de los ayoreos era un grillo llamado Direjná. Era la dueña del agua, y donde ella estaba, también estaba la lluvia. Sus nietos le pidieron que se fuese. Cuando lo hizo, todo fue calor y sequedad. La abuela Grillo decidió vivir en el segundo cielo y desde allí es capaz de enviar lluvia cada vez que alguien cuenta su historia.

Los ayoreos son cazadores-recolectores nómadas actualmente reducidos a unas pocas comunidades en Bolivia, Paraguay y el norte Argentina.

Canción en Idish con un trabajo de animación espectacular de arena, de Sally Heckel.
“En cada adulto hay un niño del recuerdo, como en cada niño hay un adulto de esperanza. Allí duermen todo el tiempo…”
Luis Salvador Efraín Salazar Arrué, más conocido por su pseudónimo Salarrué, fue un salvadoreño que nos hizo soñar con sus cuentos de cipotes y demás obras. El encanto de los Cuentos de Cipotes reside esencialmente en su pretensión de reproducir el lenguaje coloquial de los niños salvadoreños, un lenguaje que es ya urbano y callejero.
“El cuento de cipotes es la magia que provoca al adulto que hay en el fondo del niño, para consolar al niño que hay en el fondo del adulto”
Malaika es una niña africana, princesa de una manada de elefantes, que vive sobre el lomo de su padre Komba. En el largo viaje por encontrar los bebederos de agua, Malaika entenderá que la memoria es la clave de la supervivencia de los elefantes.

El viaje les deparará peligrosos cazadores a su acecho, días de sequía y bebederos sin agua; pero también un maravilloso encuentro con los sagrados Baobabs, misteriosos árboles de la sabana, que crecen al revés. Un corto de Lizardo Carvajal.

“The Potter”, El alfarero, es un corto de animación del estadounidense John Burton, para entender un proceso de enseñanza. Los protagonistas son el alfarero hechicero y un joven aprendiz que desea desarrollar el oficio. A través de esta historia, observamos cómo con la ayuda y la guía de un maestro, el alumno va adquiriendo conocimientos que le permiten desarrollarse por sí mismo.
Filme basado en un cuento popular africano, Karabá es una malvada bruja que domina un poblado en el corazón de África. Kirikou es un niño pequeño, al que pocos toman en serio por su escaso tamaño, pero que es el único que consigue recobrar algunas cosas que la bruja había robado. Es también el único miembro de la tribu que tiene valor para enfrentarse con ella. Es tan listo que nace solo del vientre de la madre y se baña solo.
“Los niños y niñas necesitan cuentos para entenderse y entender el mundo”, dicen en Potopoto. Potopoto es el barrizal que se crea en época de lluvias en África, y también el deseo de una madre Ecuatoguineana que procura reconstruir las historias que le contaban sus abuelos y abuelas en su comunidad “frunciendo el ceño para hacer memoria”.
 “Me llamo Alejandra Evui Salmerón Ntutumu y mi sueño es poder crear un mundo de fantasía inspirado en los cuentos africanos que mi madre me contaba cuando era niña. Mi propósito es despertar la imaginación de los niños y niñas recuperando los cuentos olvidados de la comunidad afro de habla hispana para que los más “peques” tengan referentes más diversos. Potopoto es el fango típico de la época de lluvias en Guinea Ecuatorial. Un lugar que llama para ensuciarnos las caras y volver a ser niños. Los libros son demasiado blancos, tenemos que ensuciarlos con potopoto. ¿Nos ensuciamos?”
Así, Potopoto se convirtió en el primer libro infantil ilustrado de cuentos multiétnicos de Guinea Ecuatorial en español para niños de entre 4 y 8 años y un proyecto cultural que apuesta por la diversidad (étnica, funcional, de género…) y el reconocimiento de los pueblos ‪afro:
Y desde Potopoto me llegó este precioso cuento de Abdul Ndadi, de Ghana, que nos advierte que, “sankofa”, “un árbol sin raíces no se puede sostener”.
En el corto se pueden ver símbolos visuales adinkra, que son comunes en varias culturas y civilizaciones del oeste africano, como el “sankofa”, símbolo de la importancia de volver al pasado, o las espirales que lleva la tortuga en su caparazón, o “adinkrahene”, símbolo de grandeza, carisma y liderazgo. Creados originalmente por la etnia Ashanti de Ghana y los Gyaman de Costa de Marfil, cada símbolo adinkra tiene un significado propio, y también un nombre y un proverbio asociado.
Y mucha, mucha sabiduría.
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