Educar frente al cibercontrol adolescente

Hoy me llegan interesantes artículos desde En INTERNET SEGURA FOR KIDS :

sobre CIBERACOSO E INTERNET

 

 

Educar frente al cibercontrol adolescente

Educar frente al cibercontrol adolescente
Familias | 18-Mar-2019
0 comentarios

Es alarmante escuchar que 25,1% de las chicas reconocen haber sufrido control por su pareja a través del móvil y que solo el 67% considera inaceptable la violencia de control (Estudio ‘Percepción de la violencia de género en la adolescencia y la juventud’ del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad). ¿Se puede ejercer violencia a través de ese dispositivo que parece tan inofensivo? La respuesta es claramente sí, y los menores también pueden sufrirla, aunque no siempre sean capaces de identificarla.

De hecho, un 6% de jóvenes y adolescentes afirman conocer alguna víctima de violencia de género que es menor de edad. La mayoría de los menores poseen su propio móvil, y es fácil imaginar que este dispositivo también pueda utilizarse para ejercer violencia, ya sea a través de mensajes amenazantes, críticas humillantes, control de relaciones y amistades, o vigilancia de rutinas y horarios. Todo esto es cibercontrol.

¿Internet marca la diferencia?

Sabemos que la violencia de género es un problema enraizado en la sociedad, pero las nuevas tecnologías han supuesto un medio más donde ejercerla, con unas características particulares que, usadas de forma negativa, facilitan en cierto modo el control y el acoso.

Educar frente al cibercontrol adolescente

Internet posibilita un contacto inmediato a cualquier hora del día, y en cuanto se recibe un mensaje se exige implícitamente una respuesta inmediata. Los adolescentes además, con frecuencia, ven en Internet un medio muy natural para comunicarse, haciendo que sus aplicaciones de mensajería y redes sociales sean espacios que también comparten con sus parejas, a menudo de forma excesiva. A esto se añade que las redes sociales han normalizado entre los menores la sobreexposición, con la publicación masiva de información personal y la puesta en común de rutinas y actividades.

De este modo, sus parejas tienen la posibilidad de conocer en todo momento qué están haciendo, dónde y con quién. Esta particularidad de Internet, puede utilizarse entre las parejas con una intención perjudicial, negativa o de control. Así, pueden llegar a creer que existe cierto derecho a conocer esta información, que se puede manipular o usar contra la otra persona.

Entre las conductas que se consideran cibercontrol, podemos encontrar:

  • Controlar los horarios de conexión y actividad en línea.
  • Utilizar perfiles de redes sociales comunes para poder controlar qué se publica o quiénes son sus amistades.
  • Examinar y criticar las actividades o la imagen según sus publicaciones.
  • Examinar sus relaciones sociales, conversaciones y opiniones en línea.
  • Requerir la puesta en común de contraseñas.
  • Limitar la actividad en determinados servicios, por ejemplo, en redes sociales.
  • Utilizar un lenguaje inapropiado, abusivo o sexista para dirigirse a su pareja.
  • Exigir imágenes o vídeos íntimos.

Estas acciones se enmarcan dentro de una relación de pareja y a menudo se sustentan en contextos de desigualdad y desprotección. El cibercontrol puede tener consecuencias psicológicas graves en los menores, como un inadecuado desarrollo de la autoestima, depresión o ansiedad. A nivel social, estas conductas suelen impedir que el menor se relacione con normalidad con sus iguales y establece patrones negativos sobre las relaciones de pareja. Por todo ello, merece una especial atención en cuanto a su prevención.

Pero, ¿qué hacer cuando un adolescente reconoce estar sufriendo este tipo de abusos? Ante este problema, es importante transmitir confianza, y dejar que nos cuente lo ocurrido sin juzgarle. Dependiendo de la gravedad, podemos aconsejar al menor que hable con su pareja, expresando su malestar y su determinación para no tolerar este tipo de conducta. Si a pesar de ello la situación continúa, es necesario abordar el problema poniéndose en manos de un profesional y denunciando ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Para ello, es importante guardar capturas de pantalla de los mensajes que haya recibido como prueba.

¿Cómo hablar de cibercontrol con adolescentes?

Cualquier tema concerniente a sus relaciones personales es una cuestión sensible, tanto para los propios adolescentes como para los adultos que les rodean, familias y profesorado. Pero la solución para frenar el cibercontrol no es prohibir una relación o el uso del móvil, la clave está en educarles para que sepan identificar los riesgos y enfrentarse a ellos.

Educar frente al cibercontrol adolescente

Trabajar la prevención de este tipo de conductas desde casa y desde el centro educativo es ineludible. Debe estar integrado en su educación para que mantengan relaciones saludables y hagan un uso seguro de la tecnología. Lo recomendable es comenzar a hablar de este tema en edades tempranas, con naturalidad y realismo. Es un hecho que tendrán relaciones afectivas, y para entonces es importante que se haya establecido un clima de confianza y comunicación con los adultos. Así, en caso de problemas o dudas, no tendrán miedo de acercarse y contarnos qué ha ocurrido.

  Tendrán relaciones afectivas, y para entonces es importante que se haya establecido un clima de confianza y comunicación

Poseer una autoestima fuerte y saludable es un aspecto fundamental, así como aprender a respetar a su pareja. Esto es algo que aprenderán con el ejemplo, viendo a las parejas a su alrededor, personas que actúan como modelos de referencia. Pero también, son valores y conductas que se deben trabajar y reforzar. Os recomendamos para ello actividades que sean dinámicas y participativas, como las que podéis encontrar en la Guía ‘La ciberviolencia hacia las adolescentes en las redes sociales’ del Instituto Andaluz de la Mujer, o fomentar la reflexión con la visualización de vídeos e infografías de campañas, como ‘¿Lo sabes todo sobre tu pareja?’ De Orange, ‘Controlar no es amar’ de Movistar o ‘Amor no es control’ de Fundación Legalitas, Consejo Superior del Deporte y ONCE.

Además, os ofrecemos dos recursos socioeducativos creados por IS4K: un vídeo en el que resumimos las recomendaciones básicas que hemos mencionado en este artículo, y un recurso didáctico con el que los menores pueden comprender de forma sencilla qué clase de conductas se consideran cibercontrol y cómo pueden pedir ayuda:

 

 

 Recurso Cibercontrol

Todas estas actividades pueden ser simplemente el punto de partida para iniciar una conversación sobre el tema y dejar que sean los propios menores los que cuenten sus experiencias. Lo que no debemos olvidar recordarles son las vías que tienen a su disposición para pedir ayuda o informar de un problema: hablar con personas adultas de confianza o llamar a un teléfono especializado, como la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE 900 116 117.

Ahora es vuestro turno, ¿creéis que existe suficiente concienciación entre los menores sobre este problema?, ¿qué otros recursos conocéis para trabajar esta temática? Podéis compartirlo con toda la comunidad de IS4K, ¡gracias!

 

Catálogo de recursos

Imagen cabecera no le controles

Familias, Menores, Educadores

No al cibercontrol

  • Autoría:
    IS4K

    |

  • Recurso:
    Otros

    |

  • Idioma:
    Español

Utiliza estas imágenes en redes sociales o imprímelas para difundir estos mensajes y frenar el cibercontrol.

 

imagen del recurso relación saludable en Internet

Este recurso se enmarca en una campaña más amplia sobre «Convivencia y respeto en Internet», donde podrás encontrar más recursos asociados.

Relación saludable a través de Internet.

  • Autoría:
    IS4K

    |

  • Recurso:
    Otros

    |

  • Idioma:
    Español

Cualquiera de estas conductas se considera cibercontrol: no es una muestra de afecto, sino todo lo contrario. Nadie tiene derecho a controlarte, ni hacerte sentir mal, tampoco en Internet. Ante cualquiera de estas situaciones, ahora o en el futuro, no lo dudes:

  • Habla con esa persona, con asertividad, muéstrale tu desagrado y no lo consientas.
  • Pide consejo a una persona adulta de confianza y cuéntale lo que está ocurriendo.
  • Puedes solicitar ayuda a profesionales llamando a la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE para determinar si hay un problema, y en ese caso resolverlo.

Asegúrate de que el móvil e Internet son una parte positiva en vuestra relación. Recuerda, ante todo respeto.

imagen del recurso relación saludable en Internet

Este recurso se enmarca en una campaña más amplia sobre «Convivencia y respeto en Internet», donde podrás encontrar más recursos asociados.

Anuncios

Portal de Infancia y Familias de CLM

PORTAL DE INFANCIA Y FAMILIAS

“El Portal de Infancia y Familias, impulsado por la Consejería de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, se concibe como una herramienta de apoyo al ejercicio positivo de la parentalidad y de acompañamiento a las familias en las situaciones que afectan a una convivencia familiar saludable y positiva.”

Hiperniños

“Me apeo del ‘hiperchurumbelismo’”

Eva Millet, autora de ‘Hiperniños’, pide a los padres “que se relajen” y subraya que la educación “no es un maratón”

Una madre carga con la mochila de su hijo camino de la escuela.
Una madre carga con la mochila de su hijo camino de la escuela. CARLES RIBAS

Tengo sensación de cierto alivio. La experta me dice que con tres hijos y un oficio como el de periodismo difícilmente tengo tiempo de criar hijos perfectos o hiperniños. A la más pequeña le acabo de dar de merendar cruasán de chocolate y un helado, a la mayor le he dejado ver cuatro capítulos seguidos de una serie americana, y su padre pierde muchas horas de su vida llevando al mediano al fútbol en la otra punta de la ciudad. Todo eso me lo callo delante de la experta.

¿Qué es un hiperniño? Contesta Eva Millet, autora de Hiperniños (Plataforma Actual): “Es el producto de una crianza intensiva, de una absoluta dedicación de los padres al niño, pero una dedicación más enfocada a ver el hijo como un producto. Tienen de antemano un plan establecido para ese niño incluso antes de nacer. Es un modelo norteamericano. Este niño es el absoluto rey de la casa, el Luis XIV. Es el modelo altar, se le rinde culto, se le da todo, se le consulta todo pero, por otro lado, tiene una presión brutal para triunfar. Son niños hiperprotegidos, que gestionan mal la frustración, que se muestran muy poco autónomos. Es un fenómeno del primer mundo”.

¿Cuáles son los síntomas? “Cuando es incapaz de hacer algo que le tocaría hacer sin ayuda del adulto. El ejemplo son los deberes. Cada vez hay más niños que no saben hacer los deberes sin sus padres, y cada vez más padres que los hacen para subirles la nota. Otra característica son los miedos, y uno cada vez más común es el miedo a equivocarse, el miedo a fallar. También la ansiedad y el estrés, que son estados de los adultos, que cada vez se detectan más incluso en niños. Se ve un poco la crianza de los hijos como un campo de entrenamiento, porque cada vez hay que llevarlos a más sitios, son infancias muy estresadas”.

El último informe del Estudio del Plan Nacional sobre Drogas en España, detalla Millet, ha detectado que uno de cada seis adolescentes calmó sus tensiones ante un examen o una ruptura tomando ansiolíticos. Los tranquilizantes por primera vez superan al alcohol y al tabaco como droga de inicio.

Millet explica que los hiperpadres han entrado en la escuela y los colegios están apabullados. Padres que se meten en el AMPA para cambiar el menú, padres que montan grupos de WhatsApp para criticar al profesor… “Me cuentan profesores que encuentran niños que escuchan la palabra NO por primera vez en la escuela, que llegan con muy pocos límites, que no duermen, que se caen en el patio y se quedan inmóviles a la espera de que alguien los levante…”.

Pregunto a Clara Blanchar, compañera de EL PAÍS, impulsora (como yo) del blog De Mamas and de Papas y también madre: “La mera descripción del hiperniño estresa y angustia. Claro que queremos lo mejor para nuestros churumbeles, pero precisamente porque mis hijas (primer mundo, clase media) tienen de todo y fácilmente, considero importante poner en valor la capacidad de espabilarse y ser autónomas. Consultarles y tenerlas en cuenta, vale. Pero elegir… a veces sí; y otras, te comes la verdura porque es lo que hay. Y recordarles que son unas privilegiadas; que comparadas con otras realidades, esto es Disneylandia. Hace tiempo que me he apeado de esta infinita competición por ‘lo más’. Me cuesta, porque la presión (mía y ajena) es intensa y el sentimiento de culpabilidad por no hacer más acecha, pero intento relajarme, consciente de que juego en otra liga (en la que también hay buenas escuelas, extraescolares y campamentos). Y buscar espacios para que hagan lo que más mola de ser niño: jugar y jugar y jugar, si puede ser al aire libre y con primos y amigos, mejor”. Blanchar piensa en su amiga Mariluz: “Es la reina del mambo de apearse del hiperchurumbelismo. Ha pasado hasta del inglés (¡les ha borrao!) y el curso pasado, al ver el ritmo y el nivel de fiestas de cumple que llevaba su clase solo tres meses después de comenzar el curso, decidió bajarse del tren y llevarse a cuatro amigas a dormir a casa. Yo hace años que lo hago y triunfo”.

Cuesta creer que la generación que Millet llama del niño mueble sea ahora la que produzca hijos altar. No entiendo que aquellos niños que no tuvieron fiestas de cumpleaños en room escapes ni vacaciones de verano para ver tortugas en Costa Rica ahora se maten por buscar los campamentos más especializados o elijan la guardería que enseña mandarín. Por el camino, y eso es cierto, los padres y las madres han perdido autoridad. “Yo veo que es un fenómeno cada vez más extendido. La media de hijos es 1,3 por pareja, los tenemos más tarde y hemos pensado cómo van a ser, además las madres contamos con experiencia laboral. Una cosa de la hiperpaternidad es que el hijo se gestiona y tú importas herramientas del trabajo para educar; tenemos más recursos y además existe la competencia entre familias. Hay un terror a que tu hijo se crea que va detrás porque este modelo está basado en la precocidad. Al final ejercer de padre o de madre es un maratón. Un fenómeno muy curioso es hablar en plural: “hemos aprobado, hemos suspendido, nos hemos enamorado…”, explica Millet, que muestra una imagen que se repite: el niño que baja del bus y entrega a su madre/padre la mochila para que la cargue o el que persigue a su hijo bocadillo en mano por el parque para que lo mordisquee.

El alivio se transforma progresivamente en agobio conforme avanza la conversación. ¿Tan mal lo estamos haciendo? “Hay miedo a poner límites porque seremos unos fachas. Afecto y límites son los pilares de la educación. Lo que tenemos que hacer es relajarnos. Nos hemos complicado la vida de forma innecesaria. Hay que pensar que la educación es a largo plazo y que tú no eres enteramente responsable de lo que le va a pasar a tu hijo. Abogo por confiar en nosotros, pero también en los hijos”.

Fin de la conversación. Dos mensajes me quedan claros: no pienso llevarle la mochila a mis hijos nunca más y voy a poner límites. Aunque hoy vuelvo a equivocarme. La merienda vuelve a ser chocolate.

Educar en positivo

Por Andrea Giráldez-Hayes

En los últimos años, especialmente en los países anglosajones, se ha hablado cada vez más de Educación Positiva y se han llevado a cabo algunas experiencias e investigaciones interesantes. ¿Una moda más en el ámbito educativo? Aunque creemos que no, es pronto para responder a esta pregunta, y en cualquier caso estaríamos hablando de una moda basada en los resultados de investigaciones científicas que dan cuenta de beneficios duraderos observados en niños y jóvenes.

Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de educación positiva? Hablamos de un término acuñado por Martin Seligman (Seligman et al., 2009) para referirse a un enfoque cuyo principal objetivo es usar la ciencia de la Psicología Positiva y la aplicación de intervenciones o ejercicios específicos para mejorar el bienestar de estudiantes y educadores. La propuesta cuenta con el apoyo de numerosos psicólogos, investigadores y docentes de reconocido prestigio, convencidos de que una ‘buena escuela’ no aspira solo a que sus estudiantes alcancen los mejores resultados académicos, sino también a que puedan ‘florecer’ como personas seguras de sí mismas, empáticas, resilientes, felices… y comprometidas con la mejora de la sociedad.

Repensar la educación

Hace algunos años, Seligman (2011) se ocupó de formular dos preguntas a cientos de padres y madres:

  • En una o dos palabras, ¿qué es lo que más desea para sus hijos? La mayoría respondió “que sean felices”, y también se usaron términos como seguros, equilibrados, bondadosos, saludables, honestos. En definitiva, el bienestar era la prioridad.
  • En una o dos palabras, ¿qué enseñan las escuelas? En este caso, algunas de las palabras más repetidas en las respuestas fueron: matemáticas, lengua, disciplina, habilidades de pensamiento, cómo hacer exámenes, perseverancia, cómo superar obstáculos. En síntesis, la mirada está puesta en preparar a las personas para el trabajo.

Sin duda, las escuelas han de seguir enseñando muchas de las cosas que enseñan, algo que ya hacen muy bien, pero esto no supone conformarnos con lo que tenemos, sino mirar más allá y enseñar habilidades que posibiliten el bienestar de las personas. A esta posibilidad nos referiremos a continuación, pero antes de hacerlo me gustaría recordar algo que he mencionado en numerosas ocasiones. Si vamos a emprender alguna acción, debemos comenzar por los docentes. Es cierto que nuestro objetivo último es el bienestar de los estudiantes, pero parece poco probable que vayamos a conseguirlo si no nos aseguramos de que quienes van a enseñar gozan también de ese estado de bienestar. Después de todo, “enseñamos lo que somos”.

¿Qué podemos hacer para fomentar el bienestar en las escuelas?

Fomentar el bienestar es mucho más que implementar un programa de educación emocional o de pedir a las personas que sonrían todo el tiempo. Existe una cierta simplificación del tema que, lejos de ayudarnos, solo contribuye a banalizar algo que es sumamente importante.

Fomentar el bienestar supone acompañar a los estudiantes ayudándoles a conocerse mejor y a dar sentido a lo que hacen y desean para sus propias vidas, haciéndolo a través de programas validados por la evidencia científica.

En los últimos años, impulsados por el Centro de Psicología Positiva de la Universidad de Pennsylvania, pero también por otras organizaciones, algunas escuelas han desarrollado programas de los que sin duda podemos aprender. Uno de ellos es el llevado a cabo en la Geelong Grammar School, situada en una localidad cercana a Melbourne, Australia.

La experiencia en Geelong Grammar School

Geelong Grammar School es una de las escuelas que ha aplicado de manera sistemática el enfoque de la Educación Positiva. La escuela cuenta con más de 1.500 estudiantes distribuidos en cuatro centros y unos 200 profesores. En el año 2008, 100 docentes recibieron, en un programa de nueve días, formación específica por parte de docentes del programa de Psicología Positiva de la Universidad de Pennsylvania centrándose en seis ámbitos: resiliencia, fortalezas, gratitud, comunicación positiva y optimismo. El énfasis se puso en el desarrollo de estas habilidades en las vidas de los propios docentes, tanto a nivel personal como profesional, y solo después de ofrecieron ejemplos sobre cómo enseñar estas habilidades a los estudiantes.

Desde entonces, la escuela ha puesto en marcha programas de desarrollo del bienestar en distintos cursos en los que se trabaja en torno a algunos temas clave de la Psicología Positiva: resiliencia, gratitud, fortalezas, sentido, fluir, relaciones positivas y emociones positivas. Pero además de estos programas, el equipo directivo y los docentes se propusieron integrar la Educación Positiva en actividades cotidianas.

Así, por ejemplo, los profesores de Inglés consideraron las fortalezas y la resiliencia como temas de debate en la lectura de algunas novelas, mientras que los de Geografía pidieron a sus estudiantes que pensaran en cómo podía medirse el nivel de felicidad de una nación, y cómo los criterios para considerar el bienestar podían variar entre Australia, Irán o Indonesia. Finalmente, en las clases se integraron de manera natural espacios de diálogo que fomentaban los valores de una vida más positiva. (Para más información sobre la experiencia en esta escuela véase Geelong Grammar School, 2018).

Intervenciones de la Educación Positiva

Como antes he sugerido, implementar un programa de Educación Positiva es mucho más que aplicar algunas intervenciones. Por ello, sé que al poner algunos ejemplos corro el riesgo de que alguien caiga en la tentación de usarlos sin más, fuera de contexto. Sin embargo, no quería terminar este artículo sin ofrecer un par de ejemplos, ya que pueden dar una idea de cómo la teoría se lleva a la práctica.

Tres cosas buenas. Pedimos a los estudiantes que al final de cada día anoten tres cosas buenas que les han sucedido. Pueden ser cosas relativamente pequeñas (por ejemplo, “hoy pude responder a una pregunta difícil en la clase de ciencias”), o de mayor envergadura (“me he reconciliado con mi mejor amigo”). Junto a cada uno de los eventos mencionados, escribirán una reflexión respondiendo a una o varias de las siguientes preguntas:

  • ¿Por qué sucedió esto?
  • ¿Qué significa para ti?
  • ¿Qué podrías hacer para incrementar la probabilidad de que sucedan más cosas parecidas en el futuro?

Usar tus fortalezas. En las teorías de Psicología Positiva se considera que los estudiantes pueden tener más satisfacción en sus vidas si aprenden a identificar sus fortalezas y a utilizarlas en la escuela, con los amigos y la familia, en sus hobbies, etc. Los estudiantes pueden realizar el Cuestionario de Fortalezas VIA para niños. La información obtenida servirá para ayudarles a encontrar ocasiones que posibiliten un uso más frecuente.

Reflexión final

Quizá alguien se esté preguntando por qué detenerse a considerar la posibilidad de integrar los principios de la Educación Positiva en la escuela. Entre otras razones, porque en una época marcada por la inequidad, las guerras o una crisis de valores, contribuir a la formación de seres humanos íntegros, capaces de procurar su propio bienestar y también el de los demás, es la mejor apuesta para construir entre todos un mundo mejor.

Referencias

  • Geelong Grammar School (2018). What is positive education? En Geelong Grammar School. Recuperado de https://www.ggs.vic.edu.au/School/Positive-Education/What-is-Positive-Education
  • Seligman, M., Randal, M. E., Gilman, J., Reivich, K., & Linkins, M. (2009). Positive education: Positive psychology and classroom interactions. Oxford Review of Education, 35, 293–311. doi: 10.1080/03054980902934563
  • Seligman, M. (2011). Florecer. La nueva psicología positiva y la búsqueda del bienestar. México: Océano.

Andrea Giraldez-Hayes es profesora del Master of Applied Positive Psychology and Coaching Psychology en al University of East London y coautora del libro Habilidades para la vida. Aprender a ser y aprender a convivir en la escuela, publicado por SM.

Distrofia muscular de Duchenne y Becquer

Os adjunto una serie de guías sobre la DISTROFIA MUSCULAR DE DUCHENNE Y BECQUER

Cómo-hablar-con-sus-hijos-sobre-DMD

Di-no-al-acoso-escolar-en-Duchenne-y-Becker

Guía-escolar.Distrofia-Muscular-de-Duchenne-y-Becker

Guía-para-familias-Diagnóstico-y-manejo-DMD

Guía-Recursos-Discapacidad

Nutrición-en-Duchenne2

Mediación parental del uso de Internet

Comunicar 54: Ciencia y saber compartidos. Acceso abierto, tecnologías y educación

Vol. XXVI, nº 54, 1º trimestre, 1 enero 2018
E-ISSN: 1988-3293 / ISSN: 1134-3478

Artículo de: Bartau-Rojas, I., Aierbe-Barandiaran, A. & Oregui-González, E. (2018). Parental mediation of the Internet use of Primary students: beliefs, strategies and difficulties. [Mediación parental del uso de Internet en el alumnado de Primaria: creencias, estrategias y dificultades]. Comunicar, 54, 71-79. https://doi.org/10.3916/C54-2018-07

Resumen

El uso de Internet de los niños y las niñas a edades cada vez más tempranas constituye un reto para las familias, las escuelas y la política educativa y social en la actualidad. Se presenta una investigación cualitativa cuyo objetivo es analizar las creencias, prácticas cotidianas y dificultades que afrontan los padres y las madres cuando tratan de enseñar a sus hijos e hijas los beneficios y riesgos de Internet. Se ha utilizado la técnica de los grupos de discusión con cuatro grupos de madres y padres de alumnado de Educación Primaria de cuatro centros educativos. Los resultados indican que comparten una concepción más pesimista que optimista sobre el uso de Internet a estas edades y que perciben diversas dificultades cuando tratan de promover su uso responsable. Se identifican diversas estrategias de mediación parental de control: establecimiento de normas, organización espaciotemporal de límites y supervisión (presencial directa, consensuada, no consensuada y técnica) y de apoyo (modelado parental, entre hermanos y diversas estrategias instructivas, de estimulación y comunicación familiar) que, a excepción de la supervisión técnica, habitualmente utilizan para educarles o controlar su comportamiento en otras áreas formando parte de su estilo general de parentalidad. Las conclusiones apuntan la necesidad de desarrollar la competencia parental digital y algunas implicaciones para la intervención educativa como promover la colaboración entre la familiaescuela.

Mediación parental del uso de Internet en el alumnado de Primaria: creencias, estrategias y dificultades

Parental mediation of the Internet use of Primary students: beliefs, strategies and difficulties

https://doi.org/10.3916/C54-2018-07

ID Orcid Isabel Bartau-Rojas, Bilbao (España)

ID Orcid Ana Aierbe-Barandiaran, Bilbao (España)

ID Orcid Eider Oregui-González, Bilbao (España)

Resumen

El uso de Internet de los niños y las niñas a edades cada vez más tempranas constituye un reto para las familias, las escuelas y la política educativa y social en la actualidad. Se presenta una investigación cualitativa cuyo objetivo es analizar las creencias, prácticas cotidianas y dificultades que afrontan los padres y las madres cuando tratan de enseñar a sus hijos e hijas los beneficios y riesgos de Internet. Se ha utilizado la técnica de los grupos de discusión con cuatro grupos de madres y padres de alumnado de Educación Primaria de cuatro centros educativos. Los resultados indican que comparten una concepción más pesimista que optimista sobre el uso de Internet a estas edades y que perciben diversas dificultades cuando tratan de promover su uso responsable. Se identifican diversas estrategias de mediación parental de control: establecimiento de normas, organización espaciotemporal de límites y supervisión (presencial directa, consensuada, no consensuada y técnica) y de apoyo (modelado parental, entre hermanos y diversas estrategias instructivas, de estimulación y comunicación familiar) que, a excepción de la supervisión técnica, habitualmente utilizan para educarles o controlar su comportamiento en otras áreas formando parte de su estilo general de parentalidad. Las conclusiones apuntan la necesidad de desarrollar la competencia parental digital y algunas implicaciones para la intervención educativa como promover la colaboración entre la familiaescuela.

Guía de Internet para familias

Guía básica de Internet y móviles para padres desorientados

visto en http://www.vozpopuli.com/altavoz/redes/Guia-Internet-Padres-moviles_0_1069693327.html

 

 

Educar a los hijos en las nuevas tecnologías es una carrera de obstáculos e incertidumbres, un camino de aprendizaje también para los padres, por muy formados que estén en la materia. Compartir tu experiencia para que otros no tropiecen en tus mismos errores es la clave para que más gente pueda llegar antes a la meta.

Me he pasado 10 años aprendiendo, rectificando y modelando la manera en que mis tres hijos debían acceder a Internet y a las nuevas tecnologías. Desde sus inicios hasta que son autosuficientes. Desde su primer móvil o tablet hasta su primer puesto de trabajo y estudio. He cambiado varias veces de criterio, he recopilado mis éxitos, los trucos, las decepciones, las pruebas y los errores que han construido esta experiencia.

La idea es pasar del control total y la gestión paterna al autocontrol y la autogestión independiente. De la supervisión del niño a la independencia del adolescente

La única idea fundamental de esta carrera incierta era lograr pasar del control total y la gestión paterna al autocontrol y la autogestión independiente del niño. De la supervisión del niño a la independencia del adolescente. Que el niño se sienta madurar conforme va accediendo a más aplicaciones o contenidos de la red. Que las herramientas que les aportemos no sean solo un juguete sino un instrumento de aprendizaje e introducción a un medio maravilloso pero que alguna vez puede llegar a ser hostil o peligroso (como la vida misma). Que el propio niño pueda aprender a filtrar y a reconocer de manera natural los contenidos peligrosos o los caminos por donde no puede explorar y que en caso de duda siempre acabe preguntando al padre en vez de arriesgarse. Porque el objetivo es que sepa que en Internet nunca se deja de aprender.

————-

Móvil y tablet

  Mucho se discute sobre cuando debe el niño tener su primer contacto con un móvil o tablet. Entrar en la discusión creo es parte del problema. El hecho debe producirse de una forma natural aunque al principio sea y deba ser siempre controlada. Nunca compararse con el vecino ni con los compañeros del cole. El móvil no es un arma por sí mismo, la tablet no es una bomba. Hay que dejar que el niño descubra sus posibilidades, juegue, se le rompa,… pasar de la primera aplicación de dibujo con dedos a su primer piano, de su primer juego al primer vídeo que te dará dolor de cabeza.

El primer error es que el contacto con las nuevas tecnologías no se haga acompañado y que sea una excusa para librarnos del niño

El primer gran error es que este contacto con las nuevas tecnologías no lo haga acompañado y que sea una excusa para librarnos del niño, el móvil ‘aparcabebés’ como con el mando de la tele… en un restaurante para que el niño calle, después de la cena para que el niño no moleste. No existen los nativos digitales, los niños aprenden a base de prueba y error y al principio necesitan siempre el concurso de los padres.

Mis tres hijos han tenido móvil propio pronto. Es la consecuencia de tener unos padres early-adopters. Los terminales de segunda mano rulan como las piezas de fruta. La experiencia me ha enseñado que es un gran error no adjudicar lo antes posible un terminal al niño. La idea es que empiece a ser responsable de su propio aparato, que es una herramienta, no un juguete. Aunque tenga 6 años. Que aprenda a cuidarlo y a darle valor (si se rompe la pantalla hay que dejarla rota), que lo ponga a cargar, que lo limpie,… la edad para que pase todo esto la decide él mismo cuando empieza a preocuparse por enchufarlo para tener batería en su tiempo de juego. Ahí merece tener su propio aparato.

Las tres reglas fundamentales del primer móvil en mi casa son:

  • El primer móvil nunca sale de casa y solo se usa junto a papá o mamá.
  • El primer móvil no tiene tarjeta SIM ni Wifi.
  • El primer móvil solo tiene una o dos aplicaciones o juegos.

Para cumplir las dos primeras no hay grandes problemas pero para la tercera necesitamos una aplicación que nos ayude a gestionar, limitar y capar algunas funciones adultas del móvil. Hay que dejarlo claro: sin ayuda de software la pedagogía es imposible. Los mecanismos de control parental son imprescindibles para las primeras fases de supervisión.

Un móvil con control parental es la mejor herramienta de juego y aprendizaje, sin él es como una pistola

Durante todos estos años de experiencia me he ido fijando como la mayoría de padres no configura ningún tipo control parental en los terminales de sus hijos, dejando la responsabilidad a Dora la Exploradora o a una voluntad de seguimiento que, por supuesto, desaparece pronto. Las quejas y miedos vienen siempre del uso inapropiado. Un móvil con control parental es la mejor herramienta de juego y aprendizaje, sin él es un arma bastante peligrosa.

Android tiene un control parental básico por defecto desde la versión 5 LolliPop aunque no está implementada en todos los fabricantes. iOS también tiene mecanismos de vigilancia básicas por defecto y puedes configurar el tiempo máximo de uso del móvil. Hay otras opciones tanto en el market de Android como en el de Apple que ofrecen más posibilidades.

Incluso en ambas plataformas. Sistemas que te permiten controlar, gestionar y bloquear desde un terminal adulto el resto de terminales asociados.

¿Qué puedes hacer con la mayoría de estas aplicaciones? La respuesta corta es todo lo que un padre tipo Goebbels pudiera desear. Los matices, para todos los gustos. Puedes, por ejemplo, bloquear Snapchat en horario de estudio. Puedes censurar todo Internet o solo el porno, hacer un seguimiento de ubicación con botón de pánico, ver a quien llama y escribe tu hijo, leer el contenido de sus mensajes o bloquear números no deseados. Puedes bloquear con Dinner Time [Android – iOS] en cualquier momento su terminal desde el tuyo para la cena o el estudio. Las opciones son tantas que la opción dictatorial es tentadora. El exceso es casi más pernicioso que el defecto.

El único sistema de control con el que he tenido malas experiencias ha sido el seguimiento y localización por GPS. Life360 Family Locator es una aplicación que te permite saber donde está, en cualquier momento, cualquier miembro de tu familia. Vale más para crear una falsa tranquilidad paterna que para mejorar la seguridad de los hijos. Saberse controlado en todo momento, si no es estrictamente necesario, mina siempre la confianza con tu hijo. Sentirse espiado hace más pequeño un espacio de independencia del que hemos disfrutado siempre todos. No es justo.

La prueba de que, en general, las aplicaciones de control parental son una maravilla es la cantidad de votos negativos que tienen en los ‘markets’. Jóvenes absolutamente indignados y desubicados por el control ejercido sobre sus terminales.