Contrato Conductual


Recopilatorio de artículos sobre CONTRATOS DE CONDUCTA

Contratos de comportamiento: Lo que necesita saber

Lexi Walters Wright Por Lexi Walters Wright https://www.understood.org/static/articles/html/copier.html?v=ed55756f8adccecc1c6897116ef1b47a#https://www.understood.org/es-mx/school-learning/partnering-with-childs-school/working-with-childs-teacher/behavior-contracts-what-you-need-to-know

De un vistazo

  • Un contrato de conducta es un acuerdo escrito entre su hijo y su maestro y, a menudo, usted también.
  • Los chicos pueden tener contratos de conducta, ya sea que tengan o no un IEP o un plan 504.
  • Los contratos de conducta pueden mejorar las habilidades de autocontrol de su hijo.

Muchos chicos con dificultades de aprendizaje y de atención tienen problemas para controlar su comportamiento en la escuela. Si su hijo frecuentemente se mete en problemas por su mal comportamiento o por no seguir las indicaciones en clase, su maestro puede sugerir hacer un contrato de conducta (o usted puede sugerir esta estrategia en la escuela si piensa que podría ser de ayuda).

¿Qué es un contrato de conducta?

Un contrato de conducta es un acuerdo entre su hijo y su maestro. A menudo también lo incluye a usted.

El contrato describe las expectativas que todos tienen en lo que se refiere al comportamiento de su hijo. Contempla cualquier comportamiento específico con el que tenga problemas o en el que esté trabajando, y establece metas de comportamiento.

También describe las recompensas y consecuencias que su hijo obtendrá por cumplir o no con lo establecido en el contrato.

Por ejemplo, si su hijo tiene dificultad para recordar que tiene que levantar la mano para hablar en clase, el contrato puede incluir como meta que él grite menos de tres veces por día. Si el problema es entregar la tarea, el contrato puede especificar que la entregue al menos el 90 por ciento de las veces.

Si su hijo cumple los términos del contrato, recibe un premio que está especificado en el contrato, por ejemplo, tiempo adicional en la computadora. Y una semana de buena conducta en el salón de clases podría significar, por ejemplo, una noche de cine familiar en la casa o dormir en casa de un amigo el fin de semana.

Los contratos de comportamiento pueden adoptar muchas formas. Pueden parecerse a los acuerdos formales, incluyendo “reportes diarios de rendimiento” que el maestro le entregue a su hijo todos los días, o incluso pueden ser tablas o diagramas adhesivos. Ninguna forma es mejor que otra. Lo que importa es que funcione.

¿Quién es un buen candidato para un contrato de conducta?

Un contrato de conducta puede beneficiar a cualquier estudiante que necesite mejorar su comportamiento en la escuela. Puede ayudar a los chicos con TDAH que tal vez tengan dificultades con la impulsividad, la falta de atención o la hiperactividad. Un contrato de conducta puede funcionar bien para los chicos que tienen problemas con la organización y para completar tareas. También podrían beneficiar a chicos que hacen berrinches a menudo, o para aquellos que tienen comportamientos opuestos.

Si su hijo tiene un o un Plan 504

, un contrato de comportamiento lo podría ayudar a lograr cualquier meta de comportamiento que ya esté incluida en ese plan. O un contrato de comportamiento puede ser la continuación de una evaluación funcional del comportamiento o ser parte de un plan de intervención del comportamiento.

Los contratos de conducta tienden a ser más efectivos en niños a partir del segundo grado y hasta el bachillerato. En esas edades es más probable que entiendan cómo funciona el contrato y qué se espera de ellos.

¿Cómo puede ayudar un contrato de comportamiento a su hijo?

Un contrato de comportamiento puede ser una herramienta efectiva por varias razones. Estas son algunas de sus ventajas:

  • Puede mejorar la comunicación entre la casa y la escuela. Idealmente, su hijo, el maestro y usted deben estar presentes cuando se establezcan las metas del contrato de comportamiento. El trabajador social de la escuela, el psicólogo y/o el especialista en conducta también pueden asistir a la reunión. Así todos tienen la misma información.
  • Puede establecer las expectativas de comportamiento más claramente. El contrato de conducta detalla específicamente en qué comportamiento(s) debe enfocarse su hijo. También explica cómo funcionan las recompensas y las consecuencias.
  • Puede motivar a los estudiantes a autorregularse. Su hijo está involucrado en el proceso de establecer las metas del plan del comportamiento y seleccionar sus recompensas. Esto significa que podría estar más interesado en lograr esas metas. Esta participación puede mejorar tanto sus habilidades de autocontrol como para auto supervisión.
  • Puede aumentar la responsabilidad que tiene su hijo sobre sus acciones. Hasta la palabra “contrato” suena formal. Y un contrato de comportamiento es un acuerdo escrito, lo que lo hace fácil de releer si hubiera alguna confusión. (Esto puede ayudar a su hijo a decir algo como: “¡Ah!, olvidé que eso estaba ahí”).
  • Puede ofrecer valiosa retroalimentación para su hijo. Por lo general, al final del día usted podría revisar con su hijo cómo le fue ese día. De tal manera que cada día su hijo pueda hablar acerca de eso y reflexionar en lo que logró y lo que podría hacer mejor.
  • Puede ser usado (y modificado) con el tiempo. Un contrato de conducta puede crearse en cualquier momento del año escolar: no necesita esperar una intervención o una reunión del IEP. Una vez que se crea un contrato, puede modificarse en cualquier momento, siempre y cuando usted, su hijo y el maestro estén de acuerdo con los nuevos términos. Y si un contrato de conducta está funcionando, puede mantenerse así año tras año si todos participan.

Los contratos de conducta pueden ser una manera efectiva de ayudar a su hijo a aprender a manejar sus conductas en la escuela. Si usted está buscando soluciones para los problemas diarios de conducta en la casa, explore Entrenamiento para padres.

Puntos clave

  • Un contrato de conducta puede de ayuda para que su hijo se responsabilice por sus actos.
  • Puede ser creado o modificado en cualquier momento del año escolar.
  • Tener un contrato de conducta puede crear oportunidades para que su hijo reflexione, lo cual puede ayudar a mejorar sus habilidades de autocontrol y para supervisarse a sí mismo.

Es una técnica de modificación, se trata de un acuerdo firmado por el sujeto y todas las personas de su entorno escolar y familiar, que se ven afectadas por conductas desajustadas del sujeto. En él se definen las conductas a modificar, cuáles serán las conductas alternativas y que consecuencias tendrá la modificación o no de dichas conductas para el sujeto.

ĊCONTRATO de conducta.pdf
Ver Descargar
Documento teórico práctico sobre el contrato conductual creado por el Equipo del Creena.  158 kbv. 230 abr 2014 4:18Creena – Conducta CREENA
ĊModelo de Contrato SECUNDARIA.pdf
Ver Descargar
 143 kbv. 230 abr 2014 4:19Creena – Conducta CREENA
ċSalud Mental.Info
Ver
Revista dedicada a la Salud Mental donde en su sección educativa incluye el siguiente artículo:»Contrato Conductual: una forma de negociar».  23 ene 2013 7:26Creena – Conducta CREENA

¿Cómo realizar un contrato conductual con los niños?

4 minutosLa técnica del contrato conductual es muy útil para modificar o instaurar conductas en la infancia.

¿Cómo realizar un contrato conductual con los niños?

Cuando tratamos de educar a los pequeños, a veces, resulta complicado corregir y modificar sus malos comportamientos. Por suerte, existen técnicas que nos pueden ayudar a conseguir dicho fin, como los contratos de conducta. A continuación, te explicamos cómo realizar un contrato conductual con los niños.

Esta técnica de modificación de la conducta suele ser muy efectiva, puesto que es clara, objetiva y permite que los niños se comprometan y se impliquen activamente en el cambio de conducta.

“Cambiar es una palabra poderosa y es completamente factible, si la eliges”.

-Joe Dispenza-

¿Qué es un contrato conductual y para qué sirve?

Un contrato conductual o de contingencia es una técnica de modificación de la conducta basada en la teoría del condicionamiento operante, creada por el psicólogo Burrhus Frederic Skinner. Esta técnica, consiste en hacer un documento escrito en el que las distintas partes implicadas llegan a un acuerdo. Dichas partes suelen ser:

  • Progenitores e hijos.
  • Profesores y alumnos.
  • Terapeutas y pacientes.Niño con conducta agresiva necesita realizar un contrato conducta para mejorarla.

Dicho contrato se elabora con el fin de disminuir la realización de conductas inapropiadas (agresividad, faltas de respeto, rabietas, etc.) por parte de los pequeños, y potenciar el desarrollo de buenos comportamientos.

Para ello, el adulto y el niño en cuestión, tienen que dialogar y negociar hasta llegar a establecer y especificar:

  • Las conductas que se quieren modificar.
  • Las conductas que se instaurar.
  • Las consecuencias que se pueden obtener al llevar a cabo, o no, estas conductas.

Así, ambas partes conocen las consecuencias de realizar las conductas previamente acordadas y se pueden evitar malentendidos, pues todo está recogido detalladamente en un contrato redactado con objetividad.

“Cuando escoges tu comportamiento, escoges las consecuencias”.

-Anónimo-

¿Cómo realizar un contrato conductual con los niños?

Para realizar un contrato conductual correctamente, es necesario seguir una serie de pasos. Dichos pasos se explican a continuación:

  1. Negociar el contrato entre las partes implicadas:
    • Adulto: madre, padre, profesor u otra figura de referencia.
    • Niño.
  2. Especificar en el contrato:
    • La o las conductas que se quieren modificar.
    • Las conductas positivas que deben realizar cada una de las personas implicadas.
    • Los criterios sobre la frecuencia de dichas conductas y el tiempo en el que tienen que llevarse a cabo.
    • Las consecuencias positivas que se obtendrán por la emisión de estas conductas.
    • Las consecuencias negativas por la no realización de dichas conductas.
    • Los nombres y las firmas de las distintas partes implicadas, es decir, del adulto y del niño.
  3. Revisar periódicamente el contrato para:
    • Evaluar en qué medida se está cumpliendo con lo acordado.
    • Introducir modificaciones, en caso de ser necesario.Madre con su hija en el terapeuta debido a sus problemas de conducta.
  4. Premiar el cumplimiento del contrato a través de reforzadores positivos, los cuales es preferible que sean reforzadores sociales (muestras de atención y cariño, elogios, etc.), o de actividad (excursiones, salidas, planes especiales, etc.), en lugar de materiales (juguetes, comida, etc.).
  5. Finalizar el uso del contrato cuando el niño:
    • Deje de realizar las conductas que se quieren modificar.
    • Haya asimilado ciertos comportamientos deseados.

Posibles problemas a la hora de realizar un contrato conductual con los niños

Según los autores Francisco Carlos Vicioso Cabeza, María Pilar Morales Martín y Paola de Felipe Calvarro, a la hora de intentar poner en práctica la técnica del contrato conductual con los niños, pueden surgir algunos problemas. En este sentido, algunos de los problemas más comunes que pueden darse son:

  • Desacuerdo entre las partes implicadas al establecer las conductas que se quieren modificar o los reforzadores.
  • Excesiva rigidez del contrato.
  • Ausencia de revisiones periódicas del contrato.
  • Incumplimiento del contrato por parte del adulto o del niño.
  • No aplicación de las consecuencias, positivas o negativas, en función de las conductas realizadas.

“La forma en que se lleva a cabo el refuerzo positivo es más importante que la cantidad”.

-Skinner-

EJEMPLO DE CONTRATO DE CONDUCTA:

http://agrega.juntadeandalucia.es/repositorio/01022016/84/es-an_2016020114_9135612/ambezar/files/07documentos/Tecnicas/Contrato_de_conducta.pdf

Como realizar un contrato conductual

La negociación también es una vía importante para impulsar cambios en nuestros hijos. Recordemos que aunque creamos que un comportamiento cambia con la suficiente presión sobre la otra persona, esto sólo es un espejismo, necesitamos motivar el cambio, ceder, que no perder, para ganar realmente.

Los contratos conductuales

Es un documento escrito, elaborado por las partes implicadas en una situación problemática o por alguien que medie entre ellas. En él se especifican las conductas que las personas implicadas aceptan emitir, así como las consecuencias que se derivan tanto del cumplimiento como del incumplimiento de lo acordado.

Implica el intercambio recíproco de recompensas en relación a conductas específicas de los firmantes del contrato.

Los contratos son especialmente útiles en personas con poca capacidad de autocontrol.

TDAH CONTRATO CONDUCTUAL

En un contrato conductual debe especificarse:

a) La conducta que se espera que emita cada persona implicada.

b) Las consecuencias que se obtendrán en caso de realizar estas conductas.

c) Las consecuencias que se obtendrán en caso de no realizar estas conductas.

Además puede incluir:

a) Cláusula de bonificación por largos periodos de cumplimiento.

b) Un sistema de registro que permita controlar las conductas emitidas y los refuerzos recibidos. 

Reglas básicas para contratos conductuales con niños:

1. La conducta exigida debe ser fácil y la recompensa inmediata. Cuanto más pequeño sea el niño, menor y menos simbólico, debe ser el refuerzo.

2. El contrato debe requerir un incremento progresivo de exigencias.

3. Las recompensas por cumplir el contrato deben ser muy frecuentes aunque sea pequeñas. Puede pasarse del refuerzo material al social.

4. Las conductas deben estar especificadas, de forma que el niño tenga evidencia de hasta que punto lo ha cumplido.

5. Debe recompensarse el comportamiento adecuado después de que este ocurra, nunca antes.

6. El contrato debe ser justo para las dos partes y debe ser aceptado por el niño.

7. Los términos deben estar claros: qué debe hacerse y cuantas veces.

8. El contrato debe ser positivo (que produzca consecuencias positivas y no una retirada de castigo). Motivación intrínseca

9. Debe usarse de manera sistemática y no sólo en ocasiones

10. Las consecuencias a los acuerdos establecidos en el contrato deben ser independientes.

En resumen:

  • Hacer lista de comportamientos problemáticos.
  • Ordenar según nuestras prioridades.
  • Señalar las conductas que empezaremos a modificar. Aconsejamos empezar por las menos complicadas o menos frecuentes, ya que la probabilidad de éxito aumentará y ello motivará tanto a padres y madres como a hijos/as a seguir trabajando.
  • Comenzar con una o dos conductas y olvidar las restantes.
  • Elegir una de las técnicas propuestas, prepararla y llevarla a cabo.
  • Explicarle al niño/a la propuesta elegida, las nuevas normas a seguir.
  • Revisar periódicamente la evolución del niño/a, la eficacia de la técnica elegida y los posibles fallos que puedan estar interfiriendoInsistiendo en la importancia de la

BIBLIOGRAFÍA

 López Muñoz, L. EL CONTRATO CONDUCTUAL: una forma de negociar. La Revista de la Salud Mental. www.saludmental.info

 CONTRATO CONDUCTUAL. Centro de Recursos de Educación Especial de Navarra. Gobierno de Navarra 
Departamento de Educación. 

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