Clásicos LIJ (y algunos que lo serán)


Por: caliope


Sucede en Nochevieja. Cuando todos andamos mirando al espejo para darnos el último retoque, la última gota de perfume o el enésimo pase de cepillo con que dar la bienvenida al nuevo año. Una pequeña muchacha camina bajo la nieve buscando quien le compre siquiera una mísera cerilla. Pero nadie baja la mirada. Nadie se da cuenta de que la pequeña cerillera se va poco a poco muriendo de frío…
Uno de los cuentos más tristes que se han escrito jamás que nos hace darnos cuenta de que no hay que olvidar a los que no tienen voz ni abrigo.

Fragmento:

Hacía un frío horrible. Nevaba y empezaba a oscurecer. Era Nochevieja, la última noche del año. En medio de aquel frío y aquella oscuridad iba por la calle una niñita pobre con la cabeza descubierta y los pies descalzos. En realidad había salido de casa en zapatillas, pero no le servían: eran unas zapatillas demasiados grandes; las había usado su madre, así que eran muy grandes. La pequeña las perdió al cruzar la calle a toda prisa, los carruajes pasaban a gran velocidad y no consiguió encontrar una de las zapatillas, y la otra se la llevó corriendo un muchacho que decía que la podría usar de cuna tuviera un hijo.
Allí iba entonces la niña con sus piececitos descalzos, enrojecidos y azules de frío. En el viejo delantal llevaba un montón de cerillas, y en la mano llevaba otro manojo. Nadie le había comprado ninguna en todo el día, nadie le había dado ni una miserable moneda de cobre. Estaba hambrienta y helada y parecía asustada, ¡pobrecita! Los copos de nieve caían sobre sus largos cabellos rubios con preciosos rizos en el cuello, pero la niña no pensaba en ello. En las ventanas se veían luces y en la calle había un delicioso olor a ganso asado. Era Nochevieja, y en eso pensaba la niña.

Y como curiosidad, un corto que hizo Disney sobre el cuento. Y, extrañamente, es bastante fiel al original…

Por: caliope


“Tenía una pesadilla en mi aramrio…”, así comienza este magnífico álbum. Y a partir de los primeros miedos poco a poco el protagonista va perdiéndolos para al final enfrentarse a esa pesadilla…

Pero la pesadilla no era tan fiera como era de esperar, y acabó teniendo más miedo.

Aunque parecía estar muy enfadado con ella por el miedo que le había hecho pasar… acabaron compartiendo juegos y habitación.

UNA PESADILLA EN MI ARMARIO

Autor: Mercer Meyer
Editorial: Kalandraka

Por: caliope


Una niña encantadora e inocente, vestida con una pequeña caperuza de un color vívamente rojo. Así se nos ha contado como era a lo largo de toda nuestra infancia.
Su presencia se encuentra en relatos desde mucho tiempo atrás. Su historia salpica a mitos como el de Cronos, que devoró a sus hijos y que, sin embargo, salen sanos y salvos del vientre de su padre siendo sustituidos por una piedra.

No obstante, fue Perrault, en 1697, el primero en comenzar a darle su verdadera forma. Pero su versión es pobre y evidente. Su relato concluye con el lobo devorando a Caperucita en la cama, dejando al niño con una ansiedad innecesaria y confusa. Además, añade una moraleja en verso que plantea directamente cada detalle, no dejando ningún resquicio a la imaginación del lector.
Fueron los Hermanos Grimm, ya en 1812, los que definitivamente fijaron y lanzaron al imaginario colectivo a Caperucita. Añadieron al cazador y salvaron a la abuela y a Caperucita de la tripa del lobo.
¿Pero por qué nos atrae tanto esa niña tan “inocente”? Quizás, porque nos revela nuestro yo oscuro. No es nada casual el color de su caperuza. El rojo, instintivamente, nos lleva a las emociones más violentas y pasionales que albergamos en nuestro interior. Y son,sobre todo, las del tipo sexual.

Nos atrae porque cede a la tentación y disfruta de recoger las flores (esto es el placer frente al deber que dirían los psicoanalistas) y deja que el lobo llegue antes a casa de la abuela, dándole hasta el más mínimo detalle de su ubicación, en un evidente deseo incosciente de que coma a la abuela.

Para terminar, recomendar dos de las mejores versiones que se han hecho sobre su historia. Una, escrita: “Caperucita en Manhattan” de Carmen Martín Gaite y editado por Siruela. Otra, animada: “Litte red Riding Hood” de Tex Avery, de 1943, considerado como uno de los mejores cortos animados de la historia.

Por: caliope


Fue hace ya 36 años que apareció esta historia. Pero creo que aun no hemos aprendido demasiado de ella. Para quien quiera escuchar(o leer en términos estrictamente exactos) les contaré que sucede en una de esas ciudades cada vez más grandes, cada vez más pobladas y cada vez más solitarias.
Sucede en un apartado suburbio de esa gran urbe, habitado por gente humilde y cordial. En ese suburbio descansan las antiguas ruinas de un antiguo anfiteatro y bajo él, en una de sus cámaras medio derruidas por el paso de los siglos, vivía Momo.
Y es Momo, pequeña y bastante flaca, de una edad indefinida desde los siete a los trece años, que casi siempre iba descalza y que tan solo poseía nada más que lo que le regalaban o lo que encontraba por ahí, la protagonista sobre la que gira todo el sentido de la historia.
No obstante, claro está, están los hombres grises. Siempre en traje, corbata y maletín en mano; con un cigarrillo entre sus labios y el único deseo de consumir todo el tiempo de los hombres…
Pero en su ayuda estará la tortuga Caisopea, siempre lenta aunque segura, y el maestro Hora, el guardian del tiempo.
Reflexión sobre el valor de las cosas, del cada vez más perdido arte de escuchar, del poder de la imaginación, de la libertad de ser uno mismo…

Por: caliope

Esa curiosa y enigmática niña (a la que Carroll creó su mundo para una Alcia real: A. Liddell) siempre persiguiendo al conejo detrás del reloj, trasunto del tiempo mismo que no logramos nunca alcanzar.
Vital y compleja, quizás revés de la inocencia por moverse en mundos tan complejos y a la vez tan infantiles nos atrae precisamente por tener ese halo de misterio, esa pizca oscura que reforzara Dysney en una de sus más extrañas y oscuras películas sobre sus aventura. No obstante, pronto se estrenará una oscura y retorcida visión de Alicia… por el enigmático e irregular Tim Burton.





[…]Y fue entonces cuando el conejo sacó un reloj de bolsillo de su chaleco para consultar la hora antes de echar a correr de nuevo, y sólo entonces se dio cuenta la niña de que nunca había visto un conejo con un chaleco ni, mucho menos, con reloj de bolsillo. Alicia se levantó de un brinco y, muerta de curiosidad, corrió por la pradera hacia el lugar donde se encontraba el conejo, y llegó justo a tiempo de verle desaparecer por una gran madriguera que se abría al pie del seto.

[…] – Me gustan los insectos que saben hablar-le dijo Alicia-. En mi país no saben.
– ¿Y no hay nigún insecto-le preguntó el Mosquito- que te resulte particularmente “encantador”?
– “Encantador” no es precisamente la palabra que yo suelo emplear para hablar de insectos…En algunos casos, sobre todo si se trata de insectos grandes, yo más bien diría “aterrador”… Pero, en fin, si quieres, te puedo dar el nombre de algunos de los insectos que hay en mi país.
– Si tienen nombres- observó el Mosquito como de pasada-, me figuro que vendrían cuando se les llama.
– Que yo sepa no es así- dijo Alicia.
– Entonces-quiso saber el Mosquito-, ¿de qué les sirven los nombres?
– A ellos, de nada- respondió Alicia-, pero me imagino que sn de utilidad para las personas que se los han puesto… Si no ¿por qué iban a tener nombre las cosas?

“Alicia en el País de las Maravillas”/”A Través del Espejo y lo que Alicia encontró allí”; Lewis Carroll. Cátedra, Letras Universales

Por: caliope

Seis cuentos traicionales pasados por la gamberra y magistral mano de Dahl.

Cenicienta y un príncipe no tan azul…

Jack y sus habichuelas que le harán bañarse más de lo que se espera…

Blancanieves y siete enanitos que juntos se harán millonarios en las apuestas de caballos…

Ricitos de Oro y tres ositos que ya no aguantarán más otro allanamiento de morada…

Caperucita Roja más inteligente y brutal que nunca…

Tres cerditos ingenuos y bobos que el lobo se comerá sin piedad…

Por: caliope

Ocho antes de “Peter y Wendy”, la novela que le hiciera famoso, Barrie escribió una pequeña obra de teatro con casi idéntico argumento.
También aparecen aqui Nana, John y su sombrero de copa, Michael, los niños perdidos y, por supuesto, Wendy, la eterna madre.
Pero hay también quizá en esta obra una may amargura. Peter no es tanto ya ese aventurero que corre junto a los indios y lucha con los piratas, sino un niño atrapado es su propia imagen, anclado a una inmadurez constante, esa negación a crecer que en el fondo todos nosotros hemos deseado alguna vez. Es un Peter andrógino y malencarado, soberbio y cruel con sus enemigos que No acepta que le contradigan.
Y sin embargo, también es una historia sobre la infancia. El país de “Nuncajámás” no es sino la representación de todos los mundos fantásticos que niños de todas las generaciones reviven en su más temprana infancia. Y al igual que Wendy y los niños perdidos, ese mundo es real mientras permanecemos dentro de él.

Por: caliope


Frederick era un pequeño ratón de campo al que solo le gustaba mirar las estrellas y atrapar palabras en el aire. Vivía tranquilo y feliz junto a su familia de ratones en el viejo granero.

Por: caliope

Un accidente de avión. Una isla desierta. Y un grupo de adolescentes aislados de la civilización. Así comienza una historia única, de las denominadas de aprendizaje o de transición a la vida adulta, pero que es mucho más que eso.
Es una novela sobre la condición humana, sobre la pérdida de la inocencia. De forma alegórica Golding nos muestra el choque entre el instinto salvaje que destruye el orden, representado por Jack; contra la armonía y la civilización representado por Raphl. La bondad (Simon), la cordura de la sociedad (Piggy), el pueblo común (los más pequeños) serán también otros elementos que aparecen representados.

Una caracola para ejercer el orden. Un jabalí ensartado en un vara afilada, un fuego al que mantener dará demasiados problemas, un suceso macabro y oscuro…

Por: caliope

Cuando todo parece oscuro.
Cuando todo lo ves asfixiante y no sabes como vas a poder salir.
Cuando alrededor solo aparecen espinas y grilletes
y muros que no te dejan avanzar.
Cuando en tus huellas solo ves fango gris y
el mundo no deja de sentirse como una máquina sorda…
…entonces, de repente, descubres que sigue estando ahí
esperándote
rebosando color y vida
tal como siempre imaginaste…

El Árbol Rojo, Shaun Tan; Barbara Fiore Editora (2005)

Por: caliope

Relato agridulce sobre uno de los temas más escabrosos del que tratar: el suicidio.
Claudio nos introduce en el mundo de su amigo el pintor. De como, gracias a él, comenzó a observar su realidad cotidiana a través de los colores.
Es también una historia de amistad, de compromiso. Pero también una historia sobre la eterna incomprensión de los adultos hacia los niños. De cómo se les vuelve invisibles y se les niega la posibilidad de comprender un poco mejor el mundo que les rodea. Aunque a veces sea duro y no sepas buscar una explicación razonable.
Pero deja un rastro de esperanza. De aceptación y lucha por la vida. Porque Claudio aprende sobre todo a eso: a VIVIR.

Por: caliope


A partir de una anécdota real, Fabra crea una historia sencilla y llena de ternura que consigue atrapar desde el primer momento.
Se cuenta que al final de su vida, Kafka se encontró con una niña, en un parque cerca de su casa, que lloraba desconsolada porque había perdido su muñeca. El adusto escritor, conmocionado al ver a la pequeña, le explicó que su muñeca no se había perdido, que en realidad se había ido de viaje.

Y así, comenzó a escribir las cartas que la muñeca enviaba desde sus lejanos destinos y entregándoselas puntualmente a aquella niña. Kafka murió muy poco después de tuberculosis y nunca se pudieron encontrar esas cartas ni a la pequeña que las recibía, pero siempre quedó ahí como una de las más mágicas y hermosas anécdotas de la literatura.

Por: caliope

¿Cómo se vería la guerra civil española a través de los ojos de una vaca?
Ésta es la propuesta que Atxaga nos ofrece en esta original novela. Pero no esperemos encontrar aquí alusiones a un bando u otro o descripciones, precisas o ambiguas, de tal o cuál escenario militar. Las referencias son lejanas y difusas, casi se podrían vincular a cualquier otro conflicto; sin embargo las justas para que, sin identificar a nada ni a nadie, sepamos dónde y qué está pasando a la pobre Mo.

Porque Mo es la total protagonista del relato. Bueno, Mo y su incansable voz interior a la que Mo llama El Pesado por no tener, o no importar tenerlo, nombre alguno, que le irá guiando y aconsejando a lo largo de su vida.

Y no digo más. La aventuras con La Vache qui Rit, con la monja Pauline Bernadette, con Gafas verdes y sus secuaces,… es algo que descubrirán los que se asomen a esta fascinante y reflexiva historia.

Bernardo Atxaga, Memorias de una Vaca. Editorial Sm: El Barco de Vapor, serie roja.

Por: jg

Durante el desayuno, un pequeño le cuenta a sus padres que ha tenido una pesadilla horrible. Tenía dos piernas largas, zapatos, pelo rizado, pecas, jugaba al fútbol con los compañeros, estudiaba mates… ¿Dónde está esa pesadilla tan horrible?
Con un texto muy breve, Jesús Aznar nos plantea una historia de intriga en toda regla. Cada nuevo detalle que da sobre la supuesta pesadilla aumenta nuestra incomprensión. En el genial desenlace descubrimos que dándole la vuelta a todo, efectivamente, es una pesadilla.
Del mismo modo que hay colchones que parecen tener la forma de quien se tumba sobre ellos, las ilustraciones de Blanca BK (su blog) parecen el lugar de esas palabras. Aportan detalles que apenas vienen en el texto. También nos cuela alguna pista dentro de la hoja en la que el protagonista estudia mates, o subraya el hecho de ver las cosas del revés con el periódico que está leyendo el padre. Alterna las ilustraciones cálidas del desayuno (cuyo plano se va abriendo desde la taza inicial hasta la resolución del enigma) con las ilustraciones de fondo negro que corresponden a la pesadilla. Parecen, o están realizadas (no soy muy bueno en esto) con tiza.
Precioso álbum.

un cuento de origen ruso: “El niño afortunado“, que se emitió en El Narrador de Cuentos, una serie de televisión británica creada y producida por Jim Henson en 1987.

EL NOMBRE DEL VIENTO

Por: Andrés Pulido. Coordinador Plan Lectura y Biblioteca

Portada de “El nombre del viento”. Editorial Plaza & Janés

Siete meses le han bastado a “El nombre del viento”, la primera novela de Patrick Rothfuss, para convertirse en un gran éxito. ¿Su fórmula? una historia bien narrada en la que se conjuga aventura, misterio, amor y magia.
En las casi novecientas páginas de este libro, ya por su 6ª edición, asistimos a la historia de Kvothe, un niño que se ha criado en una troupe de artistas itinerantes y que vive fascinado con la posibilidad de aprender El nombre del viento. Un arcanista descubrirá el talento innato del muchacho para la magia y tras convertirlo en su discípulo intentará animarlo a estudiar las artes arcanas en la universidad, pero una canción compuesta por el padre de Kvothe atraerá la ira de un ser sobrenatural y la historia tomará otro rumbo…

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Autor: victormcoach

Profesor. Coach. Asesor Editorial

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