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Toledo Visigodo

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“La Vega Baja de Toledo”, el libro editado recientemente por Toletum Visigodo puede leerse y descargarse desde hace unos días en la web oficial http://www.toletumvisigodo.eu

La Vega Baja de Toledo” es el título del primer libro editado por Toletum Visigodo en colaboración con la Fundación Cultura y Deporte, el Ayuntamiento de Toledo y la Junta de Castilla-La Mancha. A lo largo de cinco capítulos se hace un recorrido por el pasado, presente y futuro de este territorio tan enraizado en la historia toledana. La obra puede entenderse como una verdadera enciclopedia sobre la Vega Baja y así se pretendió en su proyecto. Contiene magníficas fotografías aéreas de la zona así como ilustraciones y un cuidado diseño gráfico inspirado en la ciudad Toledo.

La publicación de este libro responde al compromiso de Toletum Visigodo con la difusión de todos los aspectos relacionados con el recinto arqueológico, como también lo es la celebración las Jornadas de Puertas Abiertas, el Congreso Internacional celebrado en Octubre y la página web, entre otras actuaciones divulgativas. El libro “La Vega Baja de Toledo” tiene como vocación acercar a todos la importancia de este territorio, su realidad histórica y los restos de la cultura material de muchos siglos de historia que siguen presentes. En definitiva, los elementos de un espacio en el que leemos el tiempo.

Pulse aquí para acceder a la descarga directa del libro en PDF.

Haga clic aquí para leer en libro en la Web (Isuu).

Fuente: www.toletumvisigodo.eu

BookMooch: un trueque de libros

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BookMooch: un trueque de libros, intercambia tus libros usados por l

Book Mooch

Book Mooch, una red para intercambiar libros usados sin ánimo de lucro que funciona mediante un sistema de puntos.

El sistema es bastante fácil. En primer lugar el usuario debe inscribirse en la red para comenzar el trueque y sumar puntos. Cada libro inscrito suma 0,1 puntos, si lo has enviado se pueden conseguir 1 punto o 3 (el envío al extranjero). Cada vez que recibamos un libro, deberemos restarnos 1 punto o 2 (si es de otro país). Lo único que hay que pagar son los gastos de envío cada vez que mandemos un libro.

Además tenemos la posibilidad de regalar libros a hospitales, prisiones, colegios y maternidades a través de organizaciones benéficas.

ibros gratis.

Estadísticas del mercado LIJ

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vía ¡Miau! El blog de Cuatrogatos: Estadísticas del mercado del libro infantil y juvenil en España.

Estadísticas del mercado del libro infantil y juvenil en España

Algunos datos recientes publicados en la prensa de España sobre el comportamiento del mercado del libro infantil y juvenil en esa nación:

El 91,2 por ciento de niños que leen está entre los 10 y 13 años, la franja de edad con mayor consumo.

Un 70,5 por ciento es el índice de lectura de los chicos de 14 a 24 años, frente al 60 por ciento de la población de entre 25 y 54 años.

El 76 por ciento de los niños de 10 a 13 años asegura que lee porque le gusta (el 55,3 por ciento de ellos, por elección propia).

El 11 por ciento del mercado editorial en España corresponde al sector de la literatura infantil y juvenil.

Sobreprotegidos (e infelices)

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MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO. EL PAÍS

Sobreprotegidos (e infelices)

Desde el célebre arranque de Anna Karénina (nueva traducción de Víctor Gallego en Alba) sabemos que todas las familias felices se parecen y que las desdichadas lo son cada una a su modo. Pero hay algo en lo que tanto las dichosas como las desgraciadas coinciden, sea cuál sea el ámbito en que se desarrollan: la protección de los hijos.

Detrás del libro de Tulley y Spigler está la idea de que el conocimiento se basa en la experimentación, y ésta implica libertad, sorpresa y riesgo

La intensidad de esa protección es lo que ha variado extraordinariamente a lo largo del tiempo, y sigue haciéndolo de uno a otro contexto. Cuando yo era niño montaba en bici sin usar casco, usaba un tirachinas con el que logré notable precisión y encendía hogueras en la playa, igual que los exploradores de las películas hacían en la selva con el fin de mantener a raya a los animales salvajes o a las sanguinarias tribus hostiles (los niños de entonces éramos incorregiblemente colonialistas). Todo eso ocurría al menos durante el verano; de vuelta a la ciudad mis libertades -igual que las de mis amigos- eran severamente cercenadas, y ya no podía jugar en la calle.

La infancia siempre ha sido la edad más peligrosa. Es cuando más se aprende, y no hay aprendizaje que no implique riesgo. Además de divertidas, las actividades temerarias que se llevan a cabo en la infancia contribuyen a abrirnos los ojos, a que le perdamos miedo al mundo. Transgredir las medidas cautelares con las que los adultos protegen a los niños es, a veces, aunque a los primeros les cueste reconocerlo, un modo de explorarlo. Los mejores padres también lo saben (recuerdan su infancia) y enseñan a sus hijos a comprender la diferencia entre peligro y riesgo, entre prudencia y cobardía, suministrándoles saber y consejo, no desconfianza o aprensión. Los padres, digamos, suficientemente buenos son aquellos que entienden (aún a costa de cierta angustia) que sólo asumiendo pequeñas responsabilidades (por tanto, riesgos) los niños crecen.

La sobreprotección de los pequeños es un preocupante problema de las sociedades avanzadas. En EE UU el deseo desmedido de evitarles a los hijos los peligros del mundo -que se resuelve en una exagerada “infantilización” de la infancia-, puede llegar a alcanzar extremos grotescos, incrementando artificialmente la vulnerabilidad de los niños. Una profesional acostumbrada a batirse el cobre en el implacable mercado laboral estadounidense me comentaba hace poco sin pestañear que no pensaba permitir que su sensible hijo acudiera a la ceremonia de entrega de premios de su colegio: no deseaba que los triunfos de sus compañeros crearan en su hijo una sensación de frustración o de duda en sus propias capacidades.

Quizás por todo ello resulta más explicable la intensidad del debate que ha provocado en EE UU la publicación de Fifty Dangerous Things You Should Led Your Children Do, de Gever Tulley y Julie Spigler (véase el correspondiente vídeo en YouTube ), un libro que, tras ser categóricamente rechazado por muchas editoriales y ser finalmente editado a cuenta de sus autores, lleva camino de convertirse en un éxito de ventas. Las “cincuenta cosas peligrosas” que los padres “deberían permitir que sus hijos hicieran” son muy simples: desde encender hogueras hasta trepar por los árboles, desde desmontar aparatos eléctricos a conducir (acompañados) el coche familiar por un descampado. Nada que no hicieran o pudieran haber hecho Guillermo Brown y los “Proscritos”, aquellos admirables héroes de mi infancia. Detrás de todo ello no está el capricho o la imprudencia, sino la idea de que el conocimiento se basa en la experimentación, y ésta implica libertad, sorpresa y riesgo. El objetivo debe ser enseñar a los niños a amar la vida -no a temerla-, permitiéndoles la autonomía suficiente, aunque eso implique un margen (controlado) de riesgo. Y es que, como decía Sartre (Las palabras) a propósito de la paternidad, qué bien está hacer hijos, pero qué iniquidad es “tenerlos”.

(os pongo aquí el vídeo, por si no funciona en enlace)

¡Lee y descarga el Cuaderno de los Valores!

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¡Lee y descarga el Cuaderno de los Valores!

Gracias a una de nuestras amigas lectoras, Maria Nelly Vindas Arias, una maestra de Costa Rica, ponemos a vuestra disposición un excelente trabajo que hemos bautizado como el “Cuaderno de los Valores”.

Es un pequeño libro de cuentos, una importante recopilación de los que podéis encontrar en esta página, acompañados por explicaciones sobre los valores y diferentes dibujos, los cuelaes se incluyen en las últimas páginas para colorearlos. Los encantadores dibujos son obra de Jodie Mackrell, de jdsclipart.com.

Podéis revisar libremente el cuaderno como una presentación haciendo click sobre la imagen de abajo -haciendo click en el centro se ve a pantalla completa-, pero además podéis descargarlo a vuestro ordenador para imprimirlo y usarlo con vuestros chicos, bajo las condiciones habituales de la página que se describen en este enlace

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Nuestra intención es que este trabajo llegue a tantos niños como sea posible, así que no tengáis problema en divulgarlo entre vuestros amigos y conocidos

cuaderno-de-valores